Calor extremo en abril: las temperaturas suben 3,6 grados en Castilla-La Mancha
El mes de abril de 2026 fue "extremadamente cálido" en Castilla-La Mancha, con una temperatura media regional de 15,5 ºC, cifra que supera en 3,6 ºC el valor normal y convierte a este abril en el segundo más cálido de la serie histórica desde 1961, solo superado por el de 2023.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) atribuye el excepcional calor al predominio de situaciones estables y a la llegada persistente de aire cálido, especialmente intensa durante la segunda quincena del mes, que estableció récords en las estaciones de Cuenca y Guadalajara.
El abril de 2026 quedará marcado en los registros climáticos de Castilla-La Mancha como uno de los más cálidos de su historia. Según los datos publicados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la temperatura media regional del cuarto mes del año alcanzó los 15,5 ºC, lo que representa una anomalía positiva de 3,6 ºC respecto al valor normal del periodo 1991-2020 y sitúa a este abril como el segundo más cálido de la serie desde 1961, únicamente por detrás del excepcional abril de 2023.
La Aemet explica que el mes estuvo dominado por situaciones meteorológicas estables con escaso paso de borrascas. Aunque se registraron algunos episodios de tiempo inestable, fueron breves y de escasa relevancia térmica. A partir del día 13, y con especial intensidad entre los días 16 y 23, una masa de aire cálido se instaló sobre la región y no cedió hasta prácticamente el final del mes.
El calor afectó de forma desigual pero generalizada a las cinco provincias. El carácter del mes fue "extremadamente cálido" en la mayor parte del territorio, con valores récord de temperatura media mensual en Cuenca y Guadalajara y registros entre los más altos de la serie histórica en el resto de provincias. Estaciones meteorológicas con largas trayectorias de observación superaron sus máximos históricos de abril, entre ellas la de Molina de Aragón (Guadalajara), en funcionamiento desde 1951; la de Pantano de El Vado (Guadalajara), desde 1943; y la de Cuenca capital, con datos desde 1955.
La media de las temperaturas máximas del mes fue de 23 ºC, con una anomalía de +4,7 ºC sobre el valor normal, lo que la convierte también en la segunda más alta de la serie desde 1961, igualmente detrás de 2023. La media de las mínimas se situó en 8 ºC, con una anomalía de +2,5 ºC y el mismo rango histórico. Las temperaturas más altas del mes se alcanzaron los días 18 y 21, con hasta 30,3 ºC en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y valores similares en otros puntos de la región. El día más frío fue el 3 de abril, cuando el termómetro bajó hasta -2,8 ºC en Molina de Aragón y -2,7 ºC en Sigüenza (Guadalajara).
Precipitaciones escasas y una tormenta eléctrica intensa
Frente al calor extremo, el comportamiento de las precipitaciones fue dispar según la provincia. La precipitación media regional de abril se situó en 38,5 litros por metro cuadrado, el 71% del valor normal, lo que otorga al mes un carácter pluviométrico seco para el conjunto de la región. Por provincias, Toledo y Ciudad Real registraron un mes normal en lluvias; Albacete y Guadalajara, seco; y Cuenca, muy seco.
Las mayores acumulaciones del mes se registraron en Campisábalos (Guadalajara), con 102,6 l/m², y en Fuencaliente (Ciudad Real), con 94,4 l/m². En el extremo opuesto, amplias zonas de Toledo, Cuenca y Ciudad Real apenas superaron los 15 l/m² durante todo el mes.
Las precipitaciones más intensas en un solo día se concentraron el 8 de abril, con 49,8 l/m² en Fuencaliente y 46,4 l/m² en El Robledo (Ciudad Real). También destacaron las registradas el día 25, con 43,2 l/m² en Campisábalos y 31,0 l/m² en El Pedregal (Guadalajara). En términos globales, las lluvias se distribuyeron en varios episodios a lo largo del mes, con mayor actividad en torno a los días 7-8, 24-25 y a finales de abril.
La actividad eléctrica fue otro de los rasgos llamativos del mes. Se contabilizaron 3.818 rayos en toda la región, concentrados principalmente en la segunda quincena, coincidiendo con los episodios de mayor inestabilidad que irrumpieron entre las sucesivas olas de calor.
Rachas de viento de hasta 86 km/h
El mes de abril también dejó episodios de viento fuerte en distintos puntos de Castilla-La Mancha. El más significativo se registró el día 21 en Zaorejas (Guadalajara), donde las rachas alcanzaron los 86 km/h. Esta jornada coincidió, además, con uno de los días de temperaturas más altas del mes en la región, lo que da cuenta de la inestabilidad atmosférica puntual que interrumpió la hegemonía del tiempo seco y cálido.
El balance climático de abril de 2026 en Castilla-La Mancha se suma así a una tendencia que los expertos en climatología llevan años documentando en la España interior: la aceleración del calentamiento en primavera, con meses de abril y mayo que acortan progresivamente el período de temperaturas suaves y adelantan las condiciones propias del verano. El año 2023 sigue siendo la referencia histórica más extrema en la región para este mes, aunque el de 2026 ha vuelto a situarse muy cerca de ese umbral de excepcionalidad.