Roca Rey llama a Fran Rivera y su exnovia deja de compartir piso con Tana
El torero peruano Andrés Roca Rey llamó al matador Fran Rivera para comunicarle que había iniciado una relación sentimental con su hija Tana Rivera, de 26 años, en un gesto que refleja el respeto que el diestro quiso mostrar a la familia de su nueva novia.
La relación, que arrancó poco antes de Semana Santa, ha desatado una cadena de consecuencias inesperadas: la exnovia del torero, la influencer mexicana Marina Díaz, con quien Tana compartía piso en Madrid, ha decidido abandonar el domicilio común tras conocerse el romance.
El torero Andrés Roca Rey, de 29 años y considerado uno de los mejores matadores de la actualidad, contactó por teléfono con el también diestro Francisco Rivera Ordóñez para informarle personalmente de que había comenzado a salir con su hija Tana Rivera antes de que la relación trascendiera públicamente. El gesto, que las fuentes consultadas describen como una muestra de respeto hacia el padre de la joven, se produjo en los días previos a que la periodista Pilar Vidal desvelara el romance el pasado 10 de abril en el programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3.
La noticia del noviazgo, calificado como "relativamente reciente" por la propia Vidal, no tardó en generar réplicas fuera del ámbito sentimental. Tana Rivera, que en Madrid compartía piso con Marina Díaz —influencer mexicana con la que Roca Rey había mantenido una relación previa—, se ha encontrado de lleno en un inesperado triángulo de convivencia. Según informó el programa Fiesta, de Telecinco, la exnovia del torero tomó la decisión de dejar el piso compartido con Tana una vez que el romance entre ambos salió a la luz.
El colaborador Saúl Ortiz fue quien aportó los primeros detalles sobre la tensión generada en el entorno más cercano de la pareja. "Lo que me cuentan es que ha habido una discusión, una sensación de malestar absoluto", explicó el periodista, que apuntó que todos, Tana, Marina y Roca Rey, forman parte del mismo círculo de amistades. La periodista Marisa Martín Blázquez completó el cuadro: "La relación entre ellos se terminó, por lo visto Martina continuó con la intención de mantener la historia y ha llegado Tana y el otro se ha pirado ya."
La relación entre Roca Rey y Martina Díaz habría concluido antes de que comenzara el noviazgo con Tana, aunque la proximidad entre todos los implicados y el hecho de que las dos jóvenes convivieran en el mismo domicilio madrileño explicarían el malestar surgido en ese entorno.
El círculo de amigos dividido
El romance no solo ha alterado la convivencia en el piso de Tana, sino que ha generado tensiones entre un grupo de amistades compartido que incluye, según varias fuentes, nombres como Victoria Federica de Marichalar, Tomás Páramo o María Pombo. Tanto Tana como Roca Rey llevan años frecuentando los mismos ambientes en Madrid y Sevilla, lo que convierte la nueva situación en un asunto que afecta a un entorno social amplio y cohesionado.
Brihuega (Guadalajara), primer escenario público de la pareja
La primera aparición de Tana Rivera en un acto taurino desde que se confirmó el noviazgo tuvo lugar el pasado sábado 11 de abril en la plaza de toros de Brihuega (Guadalajara), donde Roca Rey participó en la tradicional Corrida de Primavera junto a Manzanares y Juan Ortega. La hija de Fran Rivera acudió acompañada de varias amigas y fue captada a su llegada y en las gradas, pero esquivó con elegancia cualquier pregunta sobre su relación. "Para mí es una tarde más", respondió a los periodistas que la esperaban, mostrándose sonriente aunque sin confirmar el noviazgo. Anteriormente, el domingo 6 de abril, también había estado presente en la Real Maestranza de Sevilla para ver torear al diestro.
La cita de Brihuega no fue la única pista que el entorno dejó caer antes de la confirmación oficial. Un corresponsal de Libertad Digital localizó a ambos a la salida del mismo hotel de la localidad alcarreña, aunque no juntos. El detalle reforzó los rumores que ya circulaban desde días antes entre la crónica social.
Una historia de familia y torería
El romance entre Tana y Roca Rey tiene un poderoso trasfondo dinástico que no ha pasado desapercibido. La joven repite el camino que en su día trazaron su madre, Eugenia Martínez de Irujo, quien se enamoró del matador Fran Rivera a principios de los años noventa, y su abuela Carmina Ordóñez, que también tuvo una relación con un torero. Incluso la propia duquesa de Alba, bisabuela de Tana, mantuvo en su juventud un romance con el diestro Pepe Luis Vázquez que no llegó a prosperar por las diferencias sociales de la época. Cuatro generaciones de la misma familia y el mismo patrón sentimental.
Roca Rey, por su parte, protagonizó en los últimos meses uno de los momentos más relevantes de su carrera: el documental Tardes de soledad, dirigido por Albert Serra, se alzó con la Concha de Oro del Festival de San Sebastián y con el Goya 2026 en su categoría. A nivel personal, el diestro ha fijado su residencia en Madrid, en un piso ubicado en el Paseo del Pintor Rosales, en el barrio de Argüelles, a pocos minutos caminando del Palacio de Liria, donde Tana se aloja cuando visita a su madre en la capital.
Ni el torero ni Tana han confirmado públicamente la relación. Roca Rey, consultado por los periodistas en Brihuega, optó por no desmentirla ni ratificarla. Tana, por su parte, lleva semanas construyendo en torno al romance el mismo escudo de discreción con el que ha gestionado siempre su vida privada. Sin embargo, la imagen de ambos en el mismo ruedo y en el mismo hotel de una localidad de la Alcarria difícilmente deja margen para la duda.