Un inversor rescata al Conquense con el Mundial 2030 en el radar

La Unión Balompédica Conquense afronta este domingo el partido más importante de su historia reciente con La Fuensanta a punto de batir su récord histórico de asistencia, superando los 7.000 espectadores, en un encuentro de ida y vuelta de la promoción de ascenso a Primera RFEF —tercera división del fútbol español— ante el UD Ourense, al que necesita remontar un 1-0 en contra.

El encuentro coincide con el Día de Castilla-La Mancha y cierra una temporada que el club califica como su punto de inflexión: la llegada de un nuevo grupo inversor, la subida del equipo femenino y del filial, y un proyecto que ya mira a la construcción de una Ciudad Deportiva y a la posibilidad de que Cuenca sea subsede del Mundial 2030.

Un inversor rescata al Conquense con el Mundial 2030 en el radar - EP
Un inversor rescata al Conquense con el Mundial 2030 en el radar - EP

La Unión Balompédica Conquense vive este domingo, 1 de junio, la jornada más intensa de su historia reciente. El estadio de La Fuensanta, en Cuenca, acogerá el partido de vuelta de la promoción de ascenso a Primera RFEF ante el UD Ourense con más de 7.000 espectadores en las gradas —una cifra que supondría un récord absoluto en la historia del club—, y con la obligación de remontar el 1-0 encajado en el campo gallego para sellar el salto a la tercera categoría del fútbol español. Todo ello en el Día de Castilla-La Mancha, una coincidencia que el club ha querido cargar de simbolismo.

Más allá del resultado que depare el encuentro, el ejercicio merece una mirada al año completo. La llegada del grupo inversor Five-e, liderado entre otros por Íñigo Asensio y Luis Alonso, ha transformado la estructura, la cultura y las ambiciones de un club que, según sus propias palabras, llegó a rozar la desaparición. "El club viene prácticamente de desaparecer, de una situación muy complicada, y estamos hoy luchando por un ascenso a Primera RFEF", subrayó Asensio en declaraciones a Europa Press.

El propio inversor describió el escenario que se encontraron al llegar: una entidad con "disfuncionalidades" internas, entre ellas que el club "no se hablara con determinadas instituciones por cosas del pasado". La solución, según explicó, fue aplicar una filosofía sin ambigüedades: "El pasado es pasado, miremos al futuro de otra manera". Rencillas que consideró "fáciles de solucionar" y que, una vez disueltas, permitieron recomponer puentes institucionales esenciales para el proyecto.

La reconstrucción no se limitó al primer equipo. Paso a paso, el nuevo grupo fue apuntalando otras áreas: la cantera, la sección femenina y el filial. "La culminación del buen trabajo tiene que ser este domingo. El femenino ha subido y el filial ha subido", destacó Asensio, trazando una línea de progreso transversal que va mucho más allá del marcador del partido de este domingo.

Que toda Cuenca sea inversora

Mirando al futuro inmediato, y a la próxima conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva (SAD), Asensio lanzó un llamamiento a quienes, a su juicio, deben ser los siguientes en sumarse al proyecto: los propios ciudadanos de Cuenca. "Luis, Rui, yo, no queremos un Conquense que sea de los tres. Queremos un Conquense en el que participe la gente de Cuenca", afirmó, apuntando que la participación puede ser simbólica: "aunque sea con una participación de cien euros".

Para Asensio, este no es un proyecto empresarial más entre sus actividades. Es, según sus propias palabras, "un proyecto de vida". Una pasión que rastrea hasta su infancia: "Yo crecí con el PC Fútbol. Esto lo llevo en la sangre. Luis Alonso creció con el PC Fútbol. Éste es nuestro proyecto, donde no buscamos que haya un retorno en el resto de nuestras actividades personales". El mensaje es claro: el dinero no es el objetivo. La transformación de Cuenca, sí. "Hemos demostrado que se puede cambiar la forma de pensar de una ciudad, de una provincia, y queremos que la gente se sienta orgullosa de lo que es Cuenca", defendió.

La Ciudad Deportiva, en el aire

Uno de los proyectos más tangibles y esperados por la afición conquense es la construcción de una Ciudad Deportiva. Asensio confirmó que la decisión sobre su ubicación está en el tramo final y se debate entre dos terrenos: uno de titularidad pública y otro privado. El objetivo es que este verano arranquen ya los dos primeros campos de fútbol. El proyecto contempla un complejo de cuatro campos, dos de ellos de césped natural.

Pero el sueño va más lejos. La Ciudad Deportiva está diseñada con la vista puesta en que Cuenca pueda convertirse en subsede del Mundial de Fútbol de 2030, que España organizará junto a Portugal y Marruecos. Asensio consideró ese escenario "posible y factible": "Cuenca está en un enclave ideal, entre Madrid y Valencia, con alta velocidad y con carreteras. Lo único de lo que adolece es la infraestructura. Y es un sitio precioso, con una pasada de gente, con restauración excelente: es el sitio perfecto para montar una subsede del Mundial".

Talento internacional en el horizonte

Cuenca tiene el dudoso honor de ser la única provincia española que no ha producido ningún jugador que haya debutado con la selección absoluta de fútbol. El nuevo Conquense quiere acabar con esa distinción. Asensio recordó que, al llegar al club, el escenario de partida era desalentador: "pocos jugadores de Cuenca querían jugar en el Conquense, porque muchos pensaban que era dar un paso hacia atrás, cuando realmente era dar un paso adelante".

Con las inversiones en infraestructuras y cantera en marcha, el inversor se mostró confiado en que la tendencia se revertirá pronto: "Tengo mucha confianza en que jugadores como Herbert o Egosha lleguen. Ese es nuestro proyecto. Y seguiremos creciendo para que pronto, al menos, haya un conquense en la Sub 21". Una apuesta por el talento local y por situar al Conquense en el radar del fútbol formativo nacional e internacional.

La Fuensanta, epicentro de la fiesta

Más allá de los números de socios —sobre los que Asensio prefirió no marcarse una cifra objetivo—, el inversor tiene una visión muy concreta de lo que quiere que represente el estadio de La Fuensanta para Cuenca: "Lo que hay es la voluntad de que la gente sepa que el fin de semana hay una fiesta en La Fuensanta donde pueden ir con la familia, estar con los niños, pasar el día". Y añadió: "Si subimos, estaremos en 5.000 personas por partido, pero no me obsesiona el número de abonados, me obsesiona que haya vuelto la confianza".

La confianza, precisamente, es el activo que el nuevo Conquense considera más valioso y más difícil de recuperar después de los años convulsos que precedieron a la llegada del nuevo grupo inversor.

Rober Gutiérrez, el CEO del vestuario

El éxito de la temporada tiene, para Asensio, un nombre propio en el banquillo: Rober Gutiérrez, el entrenador del primer equipo. "Él ha crecido muchísimo desde que está con nosotros, a todos los niveles. Y su grupo técnico también. Es la persona adecuada para el proyecto que queríamos, una persona joven, con ambición grande, que escucha", lo describió el inversor.

Asensio fue más allá en su caracterización del técnico, al que definió como "el CEO del Conquense": alguien que "tiene que controlar muchos aspectos, y que tiene que tener mano derecha y mano izquierda". Esa figura de liderazgo en el campo ha permitido, según el inversor, que el club goce de "una estabilidad total" y que el equipo "sepa lo que quiere y así lo transmita".

Con todo, Asensio no ocultó sus miedos ante el salto de categoría: "Llegar a defraudar a la gente si subimos a Primera RFEF y no vamos tan bien como en Segunda. Que la gente se ponga nerviosa y no valore lo que supone estar en esa categoría". Una confesión que habla de la responsabilidad con la que el grupo inversor afronta el proyecto.

Un momento más grande que el Bernabéu

Para cerrar el balance, Asensio rescató del imaginario colectivo conquense un episodio mítico: el partido que hace veinte años enfrentó a la Balompédica con el Real Madrid B en el Santiago Bernabéu, cuando los conquenses se quedaron a un gol de igualar una eliminatoria que habría valido el ascenso a la Segunda División. Un recuerdo casi legendario en la ciudad.

Aunque reconoció que en aquel momento no siguió de cerca aquella historia, una conversación reciente con un periodista conquense le abrió los ojos sobre la magnitud del momento actual: "Es mucho más emocionante y trascendental. Quizá sea el momento más importante. El club viene prácticamente de desaparecer, de una situación muy complicada, y estamos hoy luchando por un ascenso a Primera RFEF".

En cuanto a lo que vendrá si el ascenso se consuma este domingo, Asensio fue categórico: los objetivos para la próxima temporada "no van a dejar de ser menos ambiciosos", porque todo el cuerpo técnico ya conoce el camino y cada área del club funciona con precisión. Al inicio de la temporada fue "muy prudente" —algo que chocaba, reconoció, con su carácter habitualmente ambicioso—, pero la evolución del equipo lo cambió todo: "Cuando llegamos a Navidad, cambiamos al equipo y fichamos a varios jugadores, tuvimos un cambio radical. En el mes de enero ya sabíamos que era una obligación estar en 'play offs'". Llegaron incluso a plantearse ganar la liga. Este domingo sabrán si pueden hacer algo aún más grande.

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