La angustia de Gabriela Guillén, sin centro de trabajo y con una gran deuda

La madre del hijo de Bertín Osborne "ha puesto una denuncia", mientras crece la preocupación por el estado de salud del cantante
Gabriela Guillén llorando y auxiliada por la Policía tras lo que pasa con el hijo de Bertín Osborne
La angustia de Gabriela Guillén, sin centro de trabajo y con una gran deuda

Según recoger Informalia, aunque su relación con Bertín Osborne es mejor desde que se dieran ciertos pasos por el hijo que tienen en común, en lo profesional a Gabriela Guillén no le van tan bien las cosas.

Tanto es así que su centro de estética está cerrado y la paraguaya acumula una deuda cercana a los 60.000 euros.

"Ella estuvo un mes en un reality [Supervivientes] y cuando volvió a España se ha encontrado que ya no tiene el local en el que estaba su empresa", ha contado nuestra compañera Beatriz Cortázar en el programa de Sonsoles este viernes.

Guillén está muy preocupada porque "se ha encontrado con una deuda cercana a los 60.000 euros".

Fue a finales de 2024 cuando abrió este local en compañía de una socia. Ahora, tras su regreso de Honduras en abril: "Ha puesto una denuncia a la persona que les ha quitado el local, tenía que tener un recorrido judicial".

La última hora de Bertín Osborne

Por otra parte, según recoge EsDiario, Las alarmas sobre el estado de salud de Bertín Osborne volvieron a sonar este miércoles. Su representante y amiga Susana Uribarri reveló en Y ahora Sonsoles de Antena 3 que el cantante podría verse obligado a cancelar sus conciertos de este fin de semana (Madrid el viernes 29 de mayo y Pontevedra el domingo 31) por un nuevo bache de salud: neumonía aguda y fiebre alta, en cama y sin margen para heroicidades.

Mientras el artista lidiaba con los antibióticos, su hija mayor, Alejandra Osborne, ejercía de portavoz involuntaria en un escenario muy distinto: el desfile de Fabio Encinar en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, donde el diseñador presentó su nueva colección rodeado de rostros conocidos como Lourdes Montes, Mar Flores, Virginia Troconis, Lulú Figueroa o Rocío Osorno.

Alejandra no esquivó preguntas. Al contrario, habló con una naturalidad que contrastaba con el glamour del evento: “Está mejor, está mejor. Ha estado malísimo, malísimo. Yo comí con él el domingo y me dijo que se encontraba fatal… y de repente neumonía”.

Según explicó, su padre llevaba tiempo con tos, confiado en que era “solo tos”, jarabe mediante. Pero no: neumonía. Ahora, con medicación y antibióticos, “está mejor”, aunque “está chungo”.

Aunque Alejandra insistió en que no hay motivo para la preocupación, sus palabras tampoco es que ayuden demasiado a desactivar las alarmas.

Sobre si este revés podía deberse a una bajada de defensas, Alejandra apuntó a algo más simple: “Podría ser un virus. Mi padre está súper en forma, hace una vida sanísima, deporte diario, come fenomenal”.

Lo que sí confirmó es que los conciertos del fin de semana quedan cancelados. Una faena, dijo, porque Bertín tenía “mucha ilusión”, pero la prioridad es recuperarse. 

La conversación derivó inevitablemente hacia la relación entre Bertín y Gabriela Guillén. Alejandra aseguró que todo marcha bien: “Se llevan muy bien. Hablan mucho, y el niño ha estado aquí en el campo y lo ve en Madrid también. O sea que todo bien”.

Y añadió, entre risas, una pulla a la prensa: “La tempestad ya ha pasado porque vosotros fuisteis muy malos”.

También confesó que aún no conoce a su hermanito David: “Cuando ha estado aquí en Sevilla yo no estaba”. Su deseo es claro: una reunión familiar completa. Y su mensaje para su padre, también: “Papá, coño… organiza ya esto”.

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