Las lágrimas de Sara Carbonero en el funeral de su madre: "Te quiero, guerrera"
Según recoge Informalia, el silencio y la pena se han instalado este lunes en Corral de Almaguer (Toledo), donde familiares y amigos han dado el último adiós a Goyi Arévalo, la madre de Sara Carbonero. La periodista y su hermana Irene han encabezado el cortejo fúnebre desde la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción hasta el cementerio. Una corona encabezaba el coche que portaba en féretro: en la inscripción se leía "Y yo a ti más. Tus hijas".
El último adiós a Goyi también ha estado marcado por alguna ausencia como la de Carlos Javier Carbonero, padre de Sara, con el que ni ella ni su hermana mantienen relación. Sí lo han hecho Iker Casillas, que llegaba a Corral de Almaguer a media mañana; Matías Prats Jr., gran amigo de la periodista al igual que su 'comadre', Isabel Jiménez; y Jota Cabrera, novio de Sara, que no se ha separado de ella en ningún momento.
Goyi era un pilar fundamental en la vida de Sara. De hecho, vivía con ella en Madrid desde que le fuera diagnosticada su enfermedad, en 2023. Hace pocas semanas llegaron las peores noticias: el estado de Goyi ya era grave e irreversible. Sara hablaba de ella con auténtica devoción: "Es una mujer dulce, generosa y fuerte, con una paciencia inagotable". Con ella atesora algunos de los recuerdos más dulces de su infancia, como "los baños en el mar de Nerja o Gandía, embadurnada de crema de la protección más alta; los abrazos sanadores con olor a Carolina Herrera cuando me dolía algo; o los paseos por el parque en otoño recogiendo hojas con sus guantes de piel", y la definía como ejemplo de "que todo se soluciona con el corazón por bandera, sea lo que sea lo que se te ponga por delante". Le dedicó numerosas publicaciones en redes sociales cargadas de admiración y cariño que finalizaba siempre de la misma manera: "Te quiero, guerrera".
Último adiós
Sara Carbonero se mostraba tranquila en las primeras imágenes que se han publicado este lunes. Hacía ya muchos meses que las hijas de Goyi Arévalo estaban pendientes de su madre. Esta llevaba tiempo sobrellevando la enfermedad con entereza. Se había trasladado a vivir a Madrid para que todo fuese más sencillo.
La discreción siempre ha sido la tónica que ha guiado los pasos de Sara Carbonero en todo lo relacionado con su vida personal. También, como no podía ser de otra forma, respecto a la situación de su madre. Era este lunes cuando saltaba la noticia a primera hora. Un nuevo revés que se unía a una temporada complicada para la presentadora.