"Tengo que abandonar mi casa cada semana": Mar Flores señala a su exmarido

La modelo se abre como nunca en la recta final de 'DecoMasters' y revela cómo vivió su separación y el acuerdo familiar que mantiene con Javier Merino
Mar Flores hace pública la cara más dura de su vida: "Las mujeres han sido obligadas..."
Mar Flores hace pública la cara más dura de su vida: "Las mujeres han sido obligadas..."

Según recoge Lecturas, 'DecoMasters' entra en su fase decisiva. El talent de decoración de TVE encara ya la recta final con solo cuatro parejas en competición, y en esta última entrega, ya se conoce quiénes son los concursantes que vivirán la gran final. Y en plena cuenta atrás, Mar Flores nos ha regalado en este último programa uno de los capítulos más personales de su vida: su divorcio y la custodia compartida de sus hijos con Javier Merino.

La prueba por equipos ha consistido en decorar dos salones en una casa de campo, con tan solo 3.500 euros para cada uno de ellos. Los dos grupos han quedado definidos de la siguiente manera: por un lado, Mar Flores y Carlo Costanzia junto a Raquel Meroño y Belén López; y por otro, Los Gemeliers con Isa Pantoja y Asraf Beno.

Ha sido precisamente durante un momento de trabajo en el exterior, mientras pintaban unos muebles, cuando Mar ha decidido sincerarse con sus compañeras, sobre uno de los capítulos de su vida de los que apenas se ha hablado: la crianza compartida de sus 4 hijos. 

Su divorcio de Javier Merino

Con total naturalidad, la modelo ha confesado que su divorcio no entraba en sus planes. Tras 18 años de relación y 15 de matrimonio con Javier Merino, el final llegó en 2016, en un momento especialmente delicado. “Yo no me esperaba que me iba a separar. Sabía que las cosas estaban mal, pero pensaba que la situación se iba a reconducir”, ha explicado.

Según ha contado, el origen de la crisis se remonta a la etapa posterior de la crisis económica de 2008, un periodo complicado para la familia que coincidió además con el nacimiento de sus hijos mellizos. “Él lo sufrió mucho y yo tampoco supe gestionarlo bien porque acababa de dar a luz”, ha añadido, reconociendo que ambos atravesaban una situación difícil.

Sin embargo, lejos de convertirse en una ruptura conflictiva, la experiencia previa de Mar con su separación de Carlo Costanzia di Costigliole, el padre de su hijo mayor Carlo, marcó la diferencia. Aprendiendo de aquel "traumático" episodio, decidió afrontar esta nueva etapa de una forma completamente distinta

Una custodia compartida

Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de su testimonio ha sido la forma en la que han gestionado la custodia de sus cuatro hijos, que aún tienen menores a su cargo. En este sentido, Mar ha sido clara: este tipo de acuerdos solo funcionan bajo una condición imprescindible. “Yo tengo la custodia compartida, pero eso solo se puede hacer si tienes buen rollo con tu expareja, si no es imposible”, ha afirmado con contundencia.

La modelo ha explicado que ambos decidieron sentarse, hablar y priorizar el bienestar de sus hijos por encima de cualquier conflicto. “No vamos a discutir por dinero… vamos a hacer que la familia siga siendo familia en momentos como verano, Navidad...”, ha explicado sobre aquel acuerdo al que llegaron, y que a día de hoy, siguen respetando.

El resultado, según sus propias palabras, ha sido positivo: sus hijos Mauro (22 años), Beltrán (20) y los mellizos Bruno y Darío (14), apenas han percibido el impacto de la separación. “No hubo peleas, no hubo abogados, no discutimos por dinero… Y yo solo me llevé lo que consideraba que necesitaba: tiempo para trabajar. Y como nos llevamos como mejores amigos, mis hijos no han notado que nos hayamos separado”, ha asegurado.

El sacrificio invisible: “El trauma lo tengo yo”

Pero si hay una frase que ha marcado este programa ha sido, sin duda, la que da título a este artículo. Mar Flores ha desvelado el sacrificio personal que ha supuesto este modelo de custodia compartida. “Ellos tienen su casa familiar y los que nos vamos saliendo somos nosotros. El trauma lo tengo yo cuando tengo que abandonar mi casa cada semana”, ha confesado.

Una decisión poco habitual, pero que tomaron pensando en la estabilidad de sus hijos. En lugar de que los menores se desplazaran, fueron los adultos quienes asumieron ese cambio constante. “Aquí el gran esfuerzo lo hemos hecho los adultos”, ha subrayado, dejando claro que la prioridad siempre ha sido proteger a sus hijos de cualquier impacto emocional.

Pero su divorcio, aunque amistoso y efectivo, no ha estado exento de dificultades. “Fue muy duro volver a empezar”, ha reconocido, recordando ese momento de reconstrucción personal tras la separación. Lejos de quedarse estancada, Mar Flores encontró en ese momento una oportunidad para reinventarse. “Lo que hice fue crear mi marca”, ha explicado, evidenciando cómo transformó una etapa complicada en un nuevo comienzo profesional.

Comentarios