La cosecha de uva en Castilla-La Mancha queda pendiente del clima

Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha ha roto este miércoles con su costumbre habitual de ofrecer una primera estimación de cosecha de uva a finales de julio, al considerar que las altas temperaturas y la evolución meteorológica hacen imposible realizar una previsión "realista y con un mínimo de fiabilidad". El anuncio se produjo durante la Asamblea Sectorial Vitivinícola celebrada en Tomelloso (Ciudad Real), con la asistencia de más de un centenar de representantes de bodegas cooperativas de la región.

La organización sí avanzó que la maduración de la uva es muy temprana, con sanidad óptima, y que las condiciones climáticas son similares a las de la campaña anterior, lo que permitiría esperar resultados parecidos. La reunión también abordó la preocupante caída del consumo de vino a escala mundial y el descenso de las exportaciones españolas en los primeros cinco meses del año.

Vendimiadores recolectan la uva en una finca de Carrión de Calatrava (Ciudad Real) - EFE/Jesús Monroy, vendimia, uva, agricultura, viticultura, vendimiadores, temporeros, viñedo, viñas, vino, 
La cosecha de uva en Castilla-La Mancha queda pendiente del clima

Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha celebró este miércoles en Tomelloso (Ciudad Real) su tradicional Asamblea Sectorial Vitivinícola, que reunió a más de un centenar de representantes de bodegas cooperativas de la región ante el inminente inicio de la campaña 2026/2027. Por primera vez en años, la organización decidió no ofrecer una estimación de producción de uva, alegando que la extrema incertidumbre climática impide cualquier previsión con garantías mínimas de fiabilidad.

El portavoz sectorial del vino, Juan Fuente, explicó que "dadas las circunstancias climáticas, se ha optado por la prudencia y no adelantar cifras de producción, ya que las altas temperaturas y la evolución meteorológica de las semanas posteriores impiden realizar una previsión realista y con un mínimo de fiabilidad". Fuente detalló que el ciclo vegetativo de la vid se ha adelantado "extraordinariamente" este año, después de que julio esté siendo muy seco y caluroso, de que junio haya sido el segundo mes más caluroso del siglo —solo superado por el récord de 2025—, y de que en la segunda quincena de mayo ya se registraran temperaturas por encima de los 40 grados. A ello se suma una brotación excepcionalmente temprana, producida entre la última semana de marzo y la primera de abril.

A pesar de la incertidumbre sobre los volúmenes, la asamblea constató que la uva presenta una maduración muy adelantada, con una sanidad óptima. Dado que las condiciones climáticas son similares a las que se dieron durante el período vegetativo de la campaña anterior, Fuente señaló que "ante similares condiciones ambientales, cabe esperar unos resultados muy similares a los obtenidos en la campaña anterior".

Una vendimia muy condicionada por la meteorología

La decisión de no publicar previsiones no es exclusiva de Castilla-La Mancha. Las condiciones de calor extremo afectan también a la gran mayoría de regiones españolas y a los principales países competidores en el mercado internacional, como Francia, Italia y Portugal. En el caso francés, la sequía amenaza con una vendimia históricamente corta y prematura, con un volumen esperado inferior al habitual y con una recogida que podría situarse entre las más tempranas de las que se tiene registro. Según se ha filtrado, el Gobierno francés tampoco publicaría su habitual estadística de previsión de cosecha para la campaña 2026/27, cuya primera entrega estaba prevista para el próximo 7 de agosto.

Preocupa la caída del consumo y el descenso de las exportaciones

En paralelo a los condicionantes climáticos, la asamblea puso sobre la mesa otra preocupación de calado estructural: el descenso del consumo de vinos y productos vitivinícolas a escala mundial, europea y española. Según la organización, este retroceso está provocando una disminución de la demanda con consecuencias graves en las estructuras productivas y comerciales de las zonas vitivinícolas, incluidas las castellanomanchegas.

Los asambleístas analizaron que los cinco primeros meses de 2026 se cerraron con unas exportaciones de vino en España en descenso, tanto en volumen como en valor. Factores como los aranceles, el clima y los cambios en las tendencias de consumo están impulsando una adaptación del sector que se traduce en un mercado global más lento y en unas exportaciones más inestables.

Existencias bajas, pero suficientes para un enlace tranquilo entre campañas

Como dato positivo, los servicios técnicos de la organización estiman que las existencias al final de la campaña serán similares a las del ejercicio anterior. En el conjunto de España se prevé una disponibilidad de en torno a los 30 millones de hectolitros (hl) de vino, de los que algo menos de 8 millones de hl corresponderán a Castilla-La Mancha, más un millón y medio de hl de mosto. Unas cifras que, según la propia organización, "aseguran un enlace comercial tranquilo entre campañas y no justifica ningún tipo de alarmismo".

En este contexto, la asamblea subrayó el papel estratégico del mosto como producto equilibrador del mercado del vino. Se estimó que, en la próxima campaña, el mercado del mosto necesitará provisiones de al menos el 20% de la cosecha, dado que es un producto muy valorado en la elaboración de zumos y concentrados y que contribuye, además, a poner en valor los vinos que se produzcan en la campaña vitivinícola 2026/27.

Novedades legislativas y llamamiento a la moderación

La reunión también abordó las novedades legislativas más relevantes derivadas de la aplicación en Castilla-La Mancha de las medidas de intervención del sector vitivinícola (ISV): reestructuración de viñedo, inversiones, promoción en terceros países y eliminación de subproductos, junto a otras normativas europeas incluidas en el denominado "paquete vino", cuya aplicación está prevista para este mismo año. Los asambleístas analizaron con relativa tranquilidad que el porcentaje de prestación vínica para destino a alcohol no superará el 10%, dado que las estimaciones de disponibilidades de vino de esta campaña serán inferiores a la media de los últimos cinco años.

Antes de concluir, la asamblea lanzó un llamamiento a la moderación y a la responsabilidad compartida: control de los rendimientos agronómicos, diversificación de la producción hacia tipologías de vinos y mostos orientadas a la industria de concentrados y alcoholes, y mejora en la gestión de entrada de uva en bodega, con pago diferenciado por calidad y garantías de trazabilidad.

La Interprofesional Vitivinícola de CLM y la OIVE, presentes en la asamblea

La reunión incorporó también una actualización sobre los primeros pasos de la recientemente constituida Organización Interprofesional Vitivinícola de Castilla-La Mancha (OIVCLM), en la que están representadas todas las organizaciones del sector —producción, transformación y comercialización de vino, mosto, alcoholes y vinagres—. Su objetivo principal es planificar y decidir, en caso de exceso de disponibilidades en campañas futuras, las medidas de regulación más oportunas para el sector vitivinícola regional, además de velar por la autenticidad de los productos y ejercer de interlocutor ante la sociedad y las administraciones públicas.

Asimismo, la Interprofesional del Vino de España (OIVE) estuvo representada en la asamblea a través de Coro Ramos y Vicente Rubira, directora de marketing y analista respectivamente, quienes expusieron las actuaciones de la organización a escala nacional ante los retos del sector vinícola, así como los proyectos y eventos más relevantes previstos a corto y medio plazo.

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