Castilla-La Mancha autoriza nuevas variedades de uva como el Godello
La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha amplía el catálogo oficial de variedades de uva autorizadas para la producción de vino en la región con la incorporación de 16 nuevas cepas, entre ellas el Godello, el Quípar y cinco variedades que nunca antes habían figurado en el listado oficial de España.
La medida, publicada este viernes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), responde a la necesidad de adaptar la viticultura regional a las exigencias del mercado. La orden, firmada por el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, modifica además las condiciones para solicitar el arranque de viñedo e introduce una excepción específica para los agricultores jóvenes beneficiarios de ayudas de la Política Agrícola Común.
La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural aprobó el 8 de mayo la Orden 67/2026, publicada este viernes en el DOCM, por la que se amplía el abanico de variedades de vid autorizadas en Castilla-La Mancha para la producción de uva de vinificación. La norma modifica la Orden 202/2018, de 28 de diciembre, e incorpora un total de 16 nuevas cepas al listado regional, repartidas entre variedades ya autorizadas en otras comunidades autónomas y otras inéditas en el conjunto del Estado.
La justificación de fondo que recoge el texto normativo apunta directamente a la competitividad: "la viticultura moderna requiere adaptarse a lo que demandan el mercado" y "el abanico varietal que puede ofrecer una región es un factor a tener en cuenta". Con este argumento, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha da respuesta a una demanda sostenida del sector vitivinícola regional, que opera en el marco de la principal zona de producción de vino por superficie de España y una de las más relevantes de Europa.
Las variedades ya autorizadas en otras comunidades
El primer bloque de incorporaciones está formado por 11 variedades que ya cuentan con autorización en otras comunidades autónomas —Andalucía, Aragón, Comunidad de Madrid y/o Región de Murcia— y que se integran en el listado castellanomanchego al amparo del artículo 30 bis del Real Decreto 1338/2018, de 29 de octubre, norma básica estatal en materia de potencial vitícola.
Entre las tintas que se suman al catálogo regional figuran Benedicto, Calnegre, Carmolí, Gebas, Listán Prieto, Myrtia y Quípar. En el apartado de uvas blancas, las incorporaciones son Calblanque y Godello, esta última especialmente conocida por su presencia en denominaciones de origen prestigiosas del noroeste peninsular como Valdeorras o Monterrei. Completa este grupo la variedad Calblanque entre las blancas. La norma no exige para estas variedades un proceso de evaluación previa, al existir ya experiencia contrastada en territorios próximos con condiciones agroclimáticas similares en algunos casos.
Cinco cepas nuevas en España, pendientes de evaluación
El segundo bloque es de mayor calado normativo: cinco variedades blancas que constituyen novedades absolutas en el listado oficial de variedades autorizadas en España y que, por tanto, deben superar un proceso de evaluación antes de quedar plenamente habilitadas para su cultivo comercial con destino a vinificación. Se trata de Blanca del Tollo, Jarrosuelto, Mizancho, Montonera del Casar y Moscatel Serrano.
Para este grupo, la orden aplica el apartado 1a) del mismo artículo 30 bis del Real Decreto estatal: una vez que quede "demostrada la aptitud satisfactoria" de cada variedad a través del proceso de evaluación regulado en el artículo 31 del citado real decreto, pasarán a estar autorizadas de forma plena en todo el territorio de Castilla-La Mancha. Se trata, en todos los casos, de variedades blancas, lo que apunta a una apuesta de la región por diversificar también en el segmento de los vinos blancos, históricamente menos representado que el tinto en la producción manchega.
El catálogo actualizado que recoge el nuevo Anexo XIII de la orden incluye más de 70 variedades autorizadas en las cinco provincias de la región —Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo—, desde las más implantadas como el Airén o el Tempranillo-Cencibel hasta las incorporaciones internacionales como el Chardonnay, el Riesling o el Pinot Noir, pasando por el Malbec, el Viognier o el Gewürztraminer.
Nuevas reglas para el arranque de viñedo
La Orden 67/2026 aborda también una materia de gestión cotidiana para los viticultores: las condiciones que deben cumplir quienes soliciten el arranque de una parcela de viñedo. El artículo 12 de la orden regulatoria establece que los solicitantes deberán tener la parcela inscrita a su nombre en el Registro Vitícola y acreditar su condición de viticultor o explotador efectivo de la misma.
La norma fija como criterio general que se considerará explotador efectivo quien haya presentado la declaración de cosecha de esa parcela en la campaña inmediatamente anterior a la solicitud de arranque, salvo causa de fuerza mayor o circunstancias excepcionales contempladas en la normativa europea. No se considerarán válidas a estos efectos las declaraciones con producción declarada nula cuando la parcela haya sido incorporada a la explotación en el año natural inmediatamente anterior a la solicitud.
Excepción para los jóvenes agricultores
La modificación introduce, no obstante, un conjunto de excepciones a esa obligación de declaración previa. Quedan eximidos de acreditarla quienes hayan adquirido la parcela en régimen de propiedad entre el 1 de agosto del año anterior a la solicitud y la fecha de presentación de esta, siempre que lo acrediten con documentación legal liquidada de impuestos; quienes puedan demostrar que la parcela ha formado parte de su explotación durante al menos las últimas cinco campañas vitícolas; y, novedad que introduce específicamente esta orden, los jóvenes agricultores que cuenten con una resolución aprobatoria en el marco de las ayudas convocadas el 23 de diciembre de 2025 por la Dirección General de Desarrollo Rural.
Este último colectivo es el que motiva expresamente la modificación normativa: los jóvenes que se incorporan a la agricultura al amparo de las intervenciones 6961.1 y 6841.2 del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común (PAC) 2023-2027 de Castilla-La Mancha —que combinan ayudas al establecimiento de jóvenes en la agricultura con inversiones para la mejora y modernización de explotaciones— no pueden, por la propia naturaleza de su situación, haber presentado declaraciones de cosecha anteriores. La orden subsana ese vacío normativo incorporándolos expresamente entre los supuestos exceptuados.
La orden fue firmada en Toledo el 8 de mayo de 2026 por el consejero Julián Martínez Lizán y entró en vigor con su publicación en el DOCM de este viernes, 15 de mayo. La ampliación del catálogo varietal supone un paso hacia una viticultura regional más diversa y adaptada a la demanda internacional, en un contexto en el que Castilla-La Mancha concentra cerca del 50% de la superficie de viñedo de toda España.