Airbus acude a Baker McKenzie para evitar la huelga del 24 de agosto

Airbus ha contratado al despacho de abogados Baker McKenzie para reforzar su estrategia negociadora con los sindicatos en España y encontrar "vías adicionales de entendimiento" ante la complejidad de un conflicto laboral que lleva semanas enquistado.

Los sindicatos que rechazaron el preacuerdo alcanzado en julio han advertido de que volverán a convocar una huelga a partir del 24 de agosto, mientras la compañía asegura que, de momento, los paros no están afectando a las entregas de aviones comerciales.

En la imagen de archivo la fábrica de Airbus en Illescas (Toledo)
En la imagen de archivo la fábrica de Airbus en Illescas (Toledo)

Airbus ha incorporado al despacho de abogados Baker McKenzie como asesor externo en el marco de la negociación colectiva con sus sindicatos en España, con el objetivo de encontrar cuanto antes "vías adicionales de entendimiento" ante lo que la propia compañía describe como la "complejidad" del proceso. La contratación, adelantada este lunes por El Confidencial, llega en un momento crítico: las organizaciones sindicales que rechazaron el último acuerdo propuesto han anunciado una nueva huelga a partir del 24 de agosto.

"Actualmente, la huelga en España no está teniendo un impacto en las entregas de los aviones comerciales de Airbus, ya que disponemos de márgenes de fabricación suficientes para mitigar los efectos de esta situación", indicaron fuentes de la compañía a EFE este lunes. La empresa añadió que sigue "monitoreando" de cerca la evolución del conflicto y confía en una "pronta resolución".

Un preacuerdo rechazado y una mediación que no arrancó

El origen del bloqueo se remonta al 1 de julio, cuando los sindicatos convocaron una huelga indefinida que fue suspendida en agosto tras alcanzarse un preacuerdo entre la dirección y CCOO, SIPA y ATP. Sin embargo, UGT, CGT y UTIL rechazaron ese texto, lo que llevó a Airbus a someterlo a un referéndum de la plantilla en julio.

El resultado fue ajustado y desfavorable: el 49,15 % de los votantes rechazó el preacuerdo, frente al 45,95 % que lo respaldó. Con la negociación nuevamente bloqueada, la compañía solicitó la intervención del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) y se convocó una reunión para el pasado 11 de agosto que, finalmente, no llegó a celebrarse y quedó aplazada al 20 de agosto.

La huelga del 24 de agosto, en el horizonte

La incorporación de Baker McKenzie como asesor externo refleja la apuesta de Airbus por reforzar su posición negociadora antes de que el conflicto vuelva a escalar. Los sindicatos que se mantienen fuera del acuerdo han fijado el 24 de agosto como fecha para la reanudación de los paros, lo que sitúa la reunión del día 20 en el SIMA como la última oportunidad real para encontrar una salida antes de que la huelga se reactive.

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