El sector del ajo alerta de su crisis y exige protección urgente

La ANPCA advierte de pérdida de competitividad, caída de rendimientos y aumento de importaciones.

El ajo morado, el más valorado, sufre un desplome productivo por las restricciones fitosanitarias.

Piden reforzar la vigilancia para evitar robos de ajo morado en Castilla-La Mancha
El sector del ajo alerta de su crisis y exige protección urgente

El sector del ajo español, reunido en Las Pedroñeras (Cuenca), ha lanzado una advertencia clara: la pérdida progresiva de competitividad, el descenso de rendimientos y la presión de las importaciones sitúan al cultivo en una situación límite que exige medidas urgentes por parte de las administraciones públicas.

La Asociación Nacional de Comercializadores y Productores de Ajo (ANPCA), durante la celebración de su XXIII Asamblea General, ha reclamado la activación inmediata de mecanismos de protección, como la cláusula de salvaguardia frente a importaciones de terceros países, especialmente China y Egipto, así como una revisión profunda de las políticas que afectan al sector.

El encuentro, celebrado el 25 de marzo en Las Pedroñeras (Cuenca), principal epicentro productor, ha servido para constatar una “situación de emergencia sectorial” que amenaza la viabilidad de un cultivo clave para la economía agraria española y europea.

España, pilar del ajo europeo

España concentra más del 70% de la producción total de ajo de la Unión Europea, lo que la convierte en el principal proveedor del mercado comunitario. Sin embargo, esta posición de liderazgo se encuentra actualmente “seriamente amenazada” por factores estructurales que el sector lleva años denunciando sin obtener respuesta política suficiente.

Desde ANPCA advierten que este liderazgo no está garantizado si no se adoptan decisiones urgentes que corrijan los desequilibrios actuales.

Crisis de rendimientos: el golpe al ajo morado

Uno de los principales problemas identificados es la caída sostenida de los rendimientos por hectárea, especialmente en el ajo morado, la variedad más tradicional, de mayor calidad y valor añadido.

Según el sector, esta pérdida de productividad es una “consecuencia directa de la política fitosanitaria de la Unión Europea”, que ha eliminado materias activas esenciales para combatir plagas y enfermedades, sobre todo en los meses críticos de mayo, junio y julio.

Las alternativas actuales no solo son menos eficaces, sino también más caras, lo que ha provocado:

  • Incremento notable de los costes de producción por hectárea
  • Reducción del volumen de kilos producidos
  • Mayor impacto económico negativo para el agricultor

Como resultado, muchos productores están optando por variedades más tempranas, menos expuestas a plagas, aunque esto supone un retroceso en calidad y valor añadido del ajo español.

Un arancel “obsoleto” frente a importaciones baratas

El sector también denuncia la ineficacia del actual arancel al ajo, fijado en 1.200 euros por tonelada desde 2001, sin actualización pese a la inflación acumulada.

Esta situación ha provocado que, desde 2019, el ajo importado —especialmente de China y Egipto— entre en el mercado europeo por debajo de los costes de producción comunitarios, incluso aplicando el arancel vigente.

Las consecuencias son claras:

  • Aumento de importaciones de terceros países
  • Entrada de productos de menor calidad y menores garantías sanitarias
  • Desplazamiento del ajo europeo en el mercado comunitario

El presidente de ANPCA, Juan Salvador Peregrín, ha reclamado medidas contundentes para “salvaguardar un cultivo de enorme relevancia social y económica”, denunciando que el sector compite en desventaja frente a países sin las mismas exigencias medioambientales o laborales.

Seguros agrarios desfasados ante la modernización

Otro de los puntos críticos abordados en la asamblea ha sido la obsolescencia del seguro agrario, en concreto la línea 330 de Agroseguro, que no refleja la evolución tecnológica del sector.

El vicepresidente de ANPCA, Antonio Escudero, ha señalado que el sistema actual no contempla adecuadamente los avances en recolección mecanizada, lo que deja a los agricultores con coberturas insuficientes.

La asociación presentará un estudio técnico y propuesta de actualización ante ENESA y Agroseguro para adaptar el seguro a la realidad productiva actual.

Un cultivo clave para el medio rural

Más allá de su dimensión económica, el sector insiste en el papel del ajo como eje social y territorial.

El cultivo:

  • Genera miles de jornales en zonas con escasas alternativas laborales
  • Activa un tejido que incluye cooperativas, transportistas y almacenes
  • Funciona como fijador de población frente a la despoblación

“Hablar del ajo es hablar del alma de comarcas enteras”, subraya el sector, que advierte de que abandonar este cultivo supondría acelerar la desaparición de comunidades rurales.

Un sector al límite

La conclusión de la XXIII Asamblea es contundente: el sector del ajo atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente.

El aumento de costes, la presión exterior y la falta de rentabilidad han situado a muchas explotaciones al borde de la inviabilidad económica, mientras las señales de alarma siguen sin respuesta efectiva.

Por ello, ANPCA exige que el ajo sea reconocido institucionalmente como cultivo estratégico para el medio rural y que se adopten medidas inmediatas para garantizar su supervivencia.

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