La Catedral de Cuenca exhibe 20 obras de la Pasión casi inéditas

La muestra 'Amoris Mysterium’ reúne 20 obras pictóricas y escultóricas de gran valor artístico y emocional hasta el 24 de mayo.

Organizada por la Fundación Antonio Pérez y el Cabildo, ofrece un recorrido simbólico por la Pasión de Cristo con piezas poco conocidas.

'Amoris Mysterium', la exposición que muestra hasta el 24 de mayo la Pasión de Cristo en la catedral de Cuenca
'Amoris Mysterium', la exposición que muestra hasta el 24 de mayo la Pasión de Cristo en la catedral de Cuenca

La Catedral de Cuenca ha inaugurado este jueves la exposición ‘Amoris Mysterium’, una muestra artística centrada en la representación de la Pasión de Cristo que permanecerá abierta al público hasta el próximo 24 de mayo de 2026 en sus salas de exposiciones. La iniciativa reúne un conjunto de 20 obras pictóricas y escultóricas procedentes de distintas colecciones, muchas de ellas poco conocidas hasta ahora.

El acto de inauguración ha contado con la presencia de la vicepresidenta de la Fundación Antonio Pérez y diputada de Cultura, María Ángeles Martínez; la subdelegada del Gobierno en Cuenca, María Luz Fernández; el alcalde de Cuenca, Darío Dolz; el deán de la Catedral, Gonzalo Marín; el director de la Catedral, Miguel Ángel Albares; el director de la Fundación Antonio Pérez, Jesús Carrascosa; y los comisarios de la exposición, Miguel Jiménez Monteserín y José Manuel Martínez Cenzano.

La diputada de Cultura ha destacado durante la presentación que la exposición “ve la luz gracias al trabajo y el esfuerzo de mucha gente”, agradeciendo especialmente la implicación del Cabildo catedralicio, el equipo comisarial y las entidades colaboradoras, entre ellas el coleccionista Roberto Polo.

Un recorrido artístico y emocional por la Pasión

‘Amoris Mysterium’ está organizada por la Fundación Antonio Pérez de la Diputación de Cuenca y el Cabildo de la Catedral, y presenta un conjunto de obras de “indiscutible calidad artística”, algunas de ellas con un destacado valor emocional añadido más allá de su dimensión iconográfica.

La exposición se articula en cuatro tramos argumentales que permiten al visitante recorrer los principales episodios de la Pasión. Entre las piezas se incluyen representaciones del Cristo crucificado, Ecce Homo, la Piedad, la Lamentación, el Santo Entierro o la Resurrección, configurando un itinerario de gran densidad simbólica.

El conjunto incluye obras de autores anónimos y de artistas reconocidos como Vicente Carducho, Cristóbal García Salmerón, Luigi del Buono, Tamara de Lempicka o Manuel Hernández Mompó, estableciendo un diálogo entre la tradición devocional, la pintura histórica y expresiones artísticas más contemporáneas.

Además, la muestra permite poner en valor la riqueza patrimonial del territorio conquense, visibilizando bienes artísticos vinculados a su memoria religiosa y cultural.

Cuatro tramos para interpretar la Pasión

Culpa y perdón

El primer tramo se abre con una talla de Cristo crucificado del siglo XVI procedente del centro penitenciario de Cuenca, vinculada a la tradición de acompañar a los condenados a muerte en sus últimas horas. También destacan una representación del rostro de Cristo con gesto acogedor del Depósito Artístico Diocesano, una alegoría de la Pasión conservada en el convento de las Carmelitas Descalzas y una copia del siglo XIX de la Madonna Addolorata realizada por Luigi del Buono.

Jardín cerrado

El segundo tramo presenta dos pequeños bodegones con escenas del Lavatorio de los pies y el Expolio de Cristo, recientemente restaurados por el Centro de Conservación de la Diputación. Estas obras reflejan la devoción barroca doméstica del siglo XVII, donde lo decorativo reforzaba la contemplación espiritual.

Fue crucificado y sepultado

El núcleo central de la exposición reúne composiciones marcadas por el dramatismo del relato evangélico. Destaca el Ángel pasionario de Tamara de Lempicka, pieza singular cedida por Roberto Polo.

Especial relevancia tiene la denominada Piedad de Cuenca, procedente de la antigua Prisión Provincial situada en el Castillo. Se trata de una copia de una obra de Sebastiano del Piombo, atribuida inicialmente a Yáñez de la Almedina y actualmente vinculada al pintor conquense Martín Gómez el Viejo. La obra ha sido restaurada para la ocasión, recuperando su valor artístico original.

Al tercer día resucitó

El último tramo incluye una imagen de Cristo yacente del siglo XVIII y una copia de la Resurrección (1727) de Francesco Solimena, cuyo original se encuentra en Viena. Ambas piezas proceden de conventos y espacios religiosos de Cuenca.

El recorrido concluye con una obra contemporánea de Manuel Hernández Mompó, fechada en 1963, que ofrece una visión luminosa de una procesión de Semana Santa conquense, conectando tradición y modernidad.

Amplia colaboración institucional

La exposición cuenta con la colaboración del Obispado de Cuenca, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, la Diputación Provincial, el Patronato Universitario Cardenal Gil de Albornoz, la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, varios conventos de la provincia y coleccionistas particulares, entre otras entidades públicas y privadas.

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