Page inaugura regadíos en Albacete con 8,2 millones de inversión
Más de 900 hectáreas se transforman en Alcadozo y Pozohondo con apoyo público.
La Junta defiende el uso del agua y carga contra el Scrats por el trasvase Tajo-Segura.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha inaugurado este sábado dos proyectos de transformación de regadío en Alcadozo y Pozohondo (Albacete) que suman más de 900 hectáreas y una inversión total de 8,2 millones de euros, con 6,7 millones de apoyo público, en una actuación que el Gobierno regional considera clave para el desarrollo agrario, económico y social del sureste de la provincia.
El acto ha contado con la presencia de responsables institucionales y locales, entre ellos el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, así como representantes municipales y de las comunidades de regantes implicadas.
Desde el Ejecutivo autonómico se subraya que estos proyectos suponen un impulso estratégico al campo albacetense, favoreciendo la modernización de explotaciones, el relevo generacional y la fijación de población en zonas rurales.
El consejero ha asegurado que estos regadíos “van a suponer un antes y un después” en el territorio, al reforzar tanto el desarrollo agronómico como las oportunidades económicas y sociales en la comarca.
Inversiones y actuaciones en ambos municipios
En Alcadozo (Albacete), la SAT Riegos de Alcadozo ha invertido 5,2 millones de euros, con 4,2 millones de ayuda pública, para transformar más de 618 hectáreas, beneficiando directamente a unas 50 familias. La actuación incluye infraestructuras clave como balsa de almacenamiento, red de tuberías, sondeos, instalación fotovoltaica y centro de transformación.
Por su parte, en Pozohondo (Albacete), la SAT Regantes Nava de Arriba ha ejecutado un proyecto sobre casi 294 hectáreas, con una inversión de tres millones de euros y 2,4 millones de subvención pública, incorporando igualmente sistemas de riego eficientes y energías renovables.
Ambas iniciativas se enmarcan en la convocatoria de 2023 del Gobierno regional, dotada con 34,5 millones de euros para 68 proyectos, de los cuales 55 se localizan en la provincia de Albacete y cuatro corresponden a transformación de regadíos, todos en este territorio.
Planificación hídrica y modelo eficiente
Estas actuaciones se suman a la convocatoria de 2021, con la que Castilla-La Mancha ha logrado transformar cerca de 3.000 hectáreas en regadío, beneficiando a más de 320 regantes.
El consejero ha destacado que estos nuevos regadíos nacen con un modelo avanzado basado en eficiencia hídrica, tecnología y energías renovables, lo que permite explotaciones más competitivas desde su origen.
En este sentido, ha resaltado que la región, pese a estar 5,5 puntos por debajo de la media nacional en superficie de regadío, se sitúa 10 puntos por encima en eficiencia, con cerca del 70% de riego localizado.
Todo ello se integra en el Plan Director de Nuevos Regadíos 2022-2030, que contempla 18 proyectos y casi 25.000 hectáreas nuevas, con el objetivo de mejorar la rentabilidad agrícola y el desarrollo rural.
Agua y lucha contra la despoblación
El presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero, ha defendido que “el camino del agua es el camino de la igualdad”, subrayando que estas infraestructuras son esenciales para generar riqueza y combatir la despoblación.
En la misma línea, el alcalde de Alcadozo, Ángel Alfaro, ha destacado el impacto económico indirecto de estos proyectos en el municipio, mientras que la alcaldesa de Pozohondo, Julia Sánchez, ha incidido en la importancia de la digitalización, las energías renovables y la sostenibilidad para el futuro del sector.
Choque con el Scrats por el trasvase
En paralelo a la inauguración, el consejero de Agricultura ha respondido a las críticas del presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), quien había calificado al presidente regional de “iluminado”.
Martínez Lizán ha rechazado estas declaraciones y ha afirmado que en Castilla-La Mancha están “quemados de ver cómo sistemáticamente no se cumplen las sentencias judiciales” sobre el trasvase, recordando que los tribunales han establecido cómo debe regularse el agua en estas zonas.
Además, ha reivindicado el derecho de los agricultores castellanomanchegos al uso del agua, especialmente en la cuenca del Segura, donde ha señalado que existen explotaciones con dotaciones de apenas 700 m³ por hectárea, insuficientes para garantizar la producción.
“El agua más cara es la que no se tiene”, ha advertido, defendiendo alternativas como la desalación y reclamando igualdad de condiciones respecto a otros territorios.