El sector del calzado de Almansa se moviliza por mejoras salariales

Los sindicatos convocan una concentración para este miércoles frente a la sede de la patronal en Almansa (Albacete) con el objetivo de presionar en la negociación del convenio estatal del sector.

CCOO advierte de que la oferta de la patronal, que plantea subidas de entre el 1,75% y el 2,5% anuales, supone una pérdida de poder adquisitivo en un año en el que la inflación ya se sitúa en el 3,4%.

El sector del calzado de Almansa se moviliza por mejoras salariales
El sector del calzado de Almansa se moviliza por mejoras salariales

Los sindicatos han convocado una concentración para este miércoles 14 de mayo, a las 19.00 horas, frente a la sede de la Federación Empresarial de Albacete (FEDA) en Almansa (Albacete), con el fin de presionar a la patronal del sector del calzado ante la próxima reunión de la Mesa de Negociación del convenio estatal de la industria, prevista para el jueves 15 de mayo. La movilización responde al bloqueo de las negociaciones, en las que los representantes sindicales denuncian que la patronal no ha avanzado ni un ápice en su propuesta de subida salarial.

La convocatoria ha sido impulsada por Comisiones Obreras (CCOO), que en un comunicado ha señalado que, tras varias reuniones sin que se haya producido ningún avance ni acercamiento de posturas, "ha llegado el momento de dar un golpe en la mesa para sacar a la patronal del inmovilismo y que rectifique al alza su propuesta de subida salarial para el nuevo convenio del calzado". Los representantes del sindicato en la comarca de Almansa y en las negociaciones a nivel estatal, Carlos Navalón y Eva González, han sido los encargados de trasladar públicamente esta posición y de llamar a los trabajadores del sector a secundar la protesta.

La concentración de este miércoles podría ser solo el primer paso de una escalada de movilizaciones. Los propios representantes sindicales han advertido de que, si la patronal no modifica su postura en la negociación, habrá más protestas en los próximos días.

El mismo miércoles por la mañana, antes de la concentración vespertina, se celebrarán asambleas con los delegados del sector en las empresas. El objetivo es que la presión no se limite a la calle, sino que llegue también desde el interior de las fábricas, implicando directamente a las plantillas en el proceso de negociación.

La brecha entre las propuestas salariales

En el centro del conflicto está la distancia entre las posiciones de sindicatos y patronal en materia salarial. Navalón ha recordado que la propuesta de la FEDA contempla una subida del 2,5% para 2026, del 2% para 2027 y del 1,75% para 2028 y 2029. Una secuencia que, a juicio de CCOO, resulta "inaceptable" en un contexto en el que la inflación ya se sitúa en el 3,4% en 2025, lo que significa que los salarios del sector perderían poder adquisitivo real desde el primer año de aplicación del convenio.

El representante sindical ha sido tajante sobre los márgenes de la negociación: "Aunque estaríamos dispuestos a rebajar alguna de nuestras pretensiones incluidas en la plataforma, en lo que a salarios se refiere no vamos a ceder, porque en estos términos sería ir a pérdidas y esto impide seguir negociando". Esta posición cierra la puerta a cualquier acuerdo que no contemple una mejora sustancial de la oferta económica de la patronal.

Un llamamiento más allá del sector

Eva González ha ido más lejos que una simple convocatoria interna al sector. La representante de CCOO ha lanzado un llamamiento a "toda la ciudadanía de Almansa", no solo a los trabajadores del calzado, para que acudan este miércoles a la concentración y visibilicen su apoyo a las reivindicaciones sindicales. El argumento es de peso social: el convenio estatal del calzado afecta en la comarca a alrededor de 2.800 personas, pero el impacto real es mucho mayor. "Rara es la casa en la que no hay alguna persona que trabaje en el calzado", ha señalado González. "Por eso es importante la unidad y un respaldo mayoritario."

El límite del 30 de junio

Más allá del conflicto salarial, los sindicatos han fijado también un plazo para el conjunto de la negociación. Tanto Navalón como González han advertido de que no van a consentir que las negociaciones se prolonguen más allá del 30 de junio, fecha que consideran el límite para alcanzar un acuerdo. El motivo es económico: en caso de superar ese plazo sin convenio, los trabajadores perderían el derecho a reclamar los atrasos correspondientes al periodo transcurrido, algo a lo que los sindicatos han declarado que no van a renunciar bajo ningún concepto. Esta amenaza supone un nuevo factor de presión sobre la patronal de cara a la reunión del jueves.

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