Albacete defiende su cuchillería ante la restricción de la ley de armas
Las Cortes de Castilla-La Mancha y las principales instituciones de Albacete han reclamado que cualquier modificación legislativa sobre armas blancas que se tramite en el Congreso de los Diputados proteja de forma expresa al sector cuchillero, que representa el 90 % de la producción nacional y del que dependen un millar de familias en la región.
La Asociación de Cuchillería y Afines (Aprecu) alertó en las últimas semanas de que varias proposiciones no de ley presentadas en el Congreso pueden generar inseguridad jurídica y, de hecho, "criminalizar" a un sector que el pasado año exportó por valor de 41 millones de euros.
Las instituciones de Castilla-La Mancha han cerrado filas en torno a la cuchillería de Albacete ante el riesgo de que una reforma legislativa en el Congreso de los Diputados restrinja la fabricación, venta o tenencia de armas blancas sin contemplar las especificidades de un sector artesanal, cultural y económicamente estratégico para la región. El Ayuntamiento de Albacete, las Cortes regionales, la Diputación Provincial y el Gobierno autonómico han expresado en los últimos días su rechazo a cualquier cambio normativo que perjudique a la industria cuchillera, que concentra en Albacete y en municipios como Santa Cruz de Mudela y Argamasilla de Calatrava (Ciudad Real) la práctica totalidad de la producción nacional.
La alarma fue encendida por Aprecu, que advirtió de que diversas proposiciones no de ley registradas en el Congreso para endurecer la regulación de las armas blancas provocarían una grave inseguridad jurídica para el sector. La asociación reclamó que la cuchillería "no debe identificarse con la delincuencia" y exigió protección para lo que definió como un "patrimonio artesanal, cultural e identitario de Albacete y Castilla-La Mancha".
Las Cortes, divididas en la forma pero unidas en el fondo
En el Parlamento regional, la respuesta no llegó en forma de resolución unánime —los grupos no lograron un acuerdo de texto conjunto—, pero los tres con representación parlamentaria, PSOE, PP y Vox, reafirmaron individualmente su apoyo al sector y su rechazo a cualquier modificación normativa que lo perjudique.
El debate adquirió también un tono marcadamente político. El PP de Castilla-La Mancha acusó al PSOE de haber pactado con el PNV una reforma orientada a la "prohibición total de las navajas". Los socialistas, por su parte, recordaron que fue precisamente una iniciativa del Partido Popular en el Congreso la que desató la preocupación inicial entre los cuchilleros. El grupo popular en la Cámara Baja ha presentado, según informó el PP castellanomanchego, una propuesta para que las alegaciones de Aprecu queden incorporadas en el proceso de reforma, con el objetivo de evitar daños a la cuchillería artesanal, profesional y deportiva.
Unanimidad en el Ayuntamiento de Albacete
Donde no hubo fisuras fue en el Consistorio albaceteño. Los cuatro grupos municipales con representación —PP, PSOE, Vox y Unidas Podemos— suscribieron una moción en la que piden al Congreso y al Senado que futuras modificaciones legislativas, tanto en la Ley de Seguridad Ciudadana como en el Reglamento de Armas, "se orienten hacia el endurecimiento de penas y la lucha contra las actitudes criminales en lugar de criminalizar a la cuchillería".
El alcalde de Albacete, Manuel Serrano (PP), optó además por un gesto simbólico de calado: remitió cartas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, acompañadas de navajas artesanales, para reclamar que este instrumento quede expresamente excluido de cualquier cambio en el Reglamento de Armas. "Defender la cuchillería es una línea roja para mí como alcalde y como representante de los albaceteños", subrayó Serrano. "No vamos a permitir que nadie la criminalice, y vamos a defender a un sector tan querido y que tanta identidad da a nuestra ciudad", añadió.
La Diputación y la Junta, también en la misma línea
El apoyo institucional se extendió también a la Diputación de Albacete, gobernada por el PSOE. Su presidente provincial, Santiago Cabañero, subrayó que tanto la institución como su grupo político en el Congreso se han manifestado "siempre" en contra de las iniciativas parlamentarias que amenazan al sector, dejando así constancia de que el respaldo a la cuchillería trasciende la división de partidos cuando se trata de un asunto de esta envergadura para la provincia.
Desde el Gobierno regional, la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, puso en valor esta misma semana la dimensión identitaria del sector: "Nadie entiende la ciudad de Albacete sin sus navajas y nadie entiende la provincia de Albacete sin su cuchillería", señaló.
Un sector con músculo exportador en alza
Más allá del simbolismo, los datos económicos refuerzan la urgencia de la defensa institucional. Castilla-La Mancha concentra el 90 % del sector cuchillero nacional, con Albacete como epicentro, aunque la actividad se extiende también a municipios de la provincia de Ciudad Real. Del conjunto del sector dependen directamente un millar de familias.
Las cifras más recientes apuntan a un momento de expansión: el sector cerró 2025 con exportaciones por valor de 41 millones de euros, un 3 % más que el ejercicio anterior. Y el arranque de 2026 ha sido aún más prometedor: solo en el primer trimestre las ventas crecieron un 14 %, alcanzando los 10 millones de euros. Una trayectoria que, según el sector, quedaría gravemente comprometida si las nuevas restricciones legislativas generan incertidumbre entre fabricantes, distribuidores y compradores nacionales e internacionales.