Sumar: Page repite políticas que alimentan la especulación en Castilla-La Mancha
Movimiento Sumar Castilla-La Mancha ha criticado el nuevo paquete de medidas en materia de vivienda anunciado por el Gobierno regional de Emiliano García-Page y ha advertido de que financiar con dinero público viviendas sin garantizar precios asequibles a largo plazo "sólo sirve para perpetuar el problema".
La formación, que defiende vincular cualquier ayuda pública a mecanismos permanentes de control de precios, acusa a la Junta de repetir "un modelo agotado" basado en subvencionar al sector privado sin construir un parque público de vivienda estable ni proteger a futuro las viviendas sufragadas con fondos públicos.
Movimiento Sumar Castilla-La Mancha salió este lunes al paso del plan de vivienda presentado por el Gobierno regional que encabeza Emiliano García-Page para criticar sus fundamentos y advertir de que las medidas anunciadas reproducen políticas que, a su juicio, favorecen la especulación inmobiliaria en lugar de combatirla. La formación, en nota de prensa difundida desde Toledo el 11 de mayo de 2026, exige que todas las ayudas públicas destinadas a la compra, rehabilitación o construcción de vivienda lleven aparejados mecanismos permanentes de control de precios y limitaciones a la especulación.
Jose Luis Resuela, responsable regional de vivienda del partido, resumió la posición de Sumar con una advertencia directa al Ejecutivo autonómico: "Si el dinero público entra en una vivienda, esa vivienda debe seguir siendo asequible dentro de cinco, diez o veinte años. De lo contrario, estamos financiando con recursos públicos viviendas que mañana pueden acabar formando parte de la especulación".
Un modelo que "subvenciona al privado sin crear parque público"
Sumar considera que las medidas de la Junta "repiten un modelo agotado" cuyo error estructural radica en canalizar recursos hacia el sector privado sin construir, en paralelo, un parque público de vivienda estable. La formación señala que Castilla-La Mancha continúa teniendo uno de los parques públicos de vivienda más reducidos del país y denuncia que, durante años, las sucesivas políticas de vivienda en la región "han consistido en regalar suelo público, ayudas y ventajas urbanísticas para garantizar beneficios privados a promotoras inmobiliarias".
Desde este diagnóstico, el partido magenta reprocha al Gobierno regional que haya anunciado nuevas promociones de vivienda sin aclarar tres extremos fundamentales: qué grado de protección tendrán esas viviendas, cuánto tiempo durará esa protección y cuáles serán los precios máximos de venta o alquiler. A juicio de Sumar, la ausencia de estas garantías convierte las ayudas públicas en un instrumento que, a medio plazo, puede engrosar el mercado especulativo en lugar de servir de contrapeso.
"La vivienda es un derecho, no un activo especulativo"
La formación subraya que la responsabilidad de las administraciones públicas va más allá de actuar como meras financiadoras del negocio inmobiliario. "Las administraciones no pueden seguir actuando únicamente como financiadoras del negocio inmobiliario. La vivienda debe dejar de tratarse como un activo especulativo y empezar a considerarse un derecho", recoge el comunicado del partido.
Bajo este argumento, Sumar defiende que cualquier ayuda pública, con independencia de si se destina a la compra, a la rehabilitación o a la construcción de nueva vivienda, debe ir vinculada de forma obligatoria a mecanismos permanentes de control de precios. La formación no especificó en su nota qué instrumentos jurídicos concretos propone para articular esos mecanismos ni en qué plazos debería aplicarlos la Junta.
Desequilibrios territoriales: vivienda vacía frente a zonas tensionadas
Más allá de la crítica directa al plan de García-Page, Sumar introduce en su diagnóstico una dimensión territorial que considera igualmente urgente. La formación defiende que la crisis de acceso a la vivienda no puede resolverse únicamente construyendo más inmuebles en los municipios más tensionados, porque ese enfoque ignora las causas que concentran la demanda en determinadas zonas mientras otras acumulan vivienda vacía o infrautilizada.
En ese sentido, Sumar plantea que la Junta debería asumir un papel más activo impulsando iniciativas públicas y económicas capaces de generar empleo y oportunidades en las zonas de Castilla-La Mancha con mayor stock de vivienda desocupada. El objetivo, según la formación, sería corregir los desequilibrios territoriales y económicos que expulsan población hacia determinados municipios, reduciendo así la presión sobre las áreas con mayores problemas de acceso a la vivienda y aprovechando el patrimonio construido ya existente en la región.