Núñez exige un plan de choque ante el colapso sanitario regional
El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha (PP-CLM), Paco Núñez, ha denunciado este miércoles, 6 de mayo, el "colapso sanitario" de la región y ha exigido al Gobierno autonómico que ponga en marcha de forma inmediata un plan de choque para reducir las listas de espera, que calificó de "absolutamente disparadas y descontroladas".
Núñez alertó de que cerca de 100.000 castellanomanchegos necesitan atención sanitaria urgente y no la están recibiendo, y recordó que el Partido Popular ha reclamado en 105 ocasiones al Parlamento regional un plan de choque, propuesta que el presidente regional, Emiliano García-Page, y el PSOE han rechazado en todas ellas.
El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, denunció este miércoles el que calificó como "colapso sanitario" de la región y reclamó al Gobierno de Emiliano García-Page un plan urgente para reducir las listas de espera quirúrgicas, diagnósticas y de atención primaria, que a su juicio se encuentran en niveles históricos sin precedentes. La denuncia llegó a través de un comunicado del partido en el que el líder del PP-CLM acumuló datos y declaraciones para sostener que la sanidad pública castellanomanchega atraviesa su peor momento pese al discurso oficial del Ejecutivo socialista.
"Jamás se ha esperado tanto como ahora para ser atendido por un médico, someterse a una prueba diagnóstica o recibir una intervención quirúrgica", afirmó Núñez, quien acusó al presidente autonómico de mantener un relato que no se corresponde con la realidad que viven los pacientes en Castilla-La Mancha.
El líder popular cifró en 100.000 el número de castellanomanchegos que, a su juicio, "necesitan atención sanitaria urgente y no la están recibiendo", una situación que, según Núñez, evidencia "el fracaso en la gestión sanitaria del Gobierno regional". La cifra, sin embargo, no fue acompañada en el comunicado de una fuente estadística oficial que la respalde.
El colapso de las listas de espera
Uno de los datos más relevantes aportados por Núñez fue el aumento de la espera quirúrgica desde que García-Page llegó a la presidencia de la Junta. Según el líder del PP-CLM, desde entonces "hay un 21 por ciento más de personas esperando una intervención quirúrgica", lo que contradice, a su juicio, el discurso del Ejecutivo autonómico, que asegura que "la sanidad vive su mejor momento".
Frente a ese relato oficial, Núñez apeló a lo que calificó como una realidad "muy distinta": pacientes que aguardan meses para obtener cita con el especialista, demoras en pruebas de diagnóstico y colas en los quirófanos que, según el PP, se han prolongado de forma sostenida durante la legislatura.
105 rechazo parlamentarios
El presidente del PP-CLM también quiso subrayar la reiteración de la demanda y la constancia del rechazo: el partido ha reclamado hasta en 105 ocasiones en el Parlamento regional de Castilla-La Mancha la puesta en marcha de un plan de choque que permita atajar la situación. "En las 105 ocasiones, Emiliano García-Page y el PSOE han votado en contra", denunció Núñez, que interpretó esa posición como una negativa sistemática a reconocer y abordar el problema.
"El Ejecutivo de Page mira para otro lado, niega la realidad y rechaza sistemáticamente las propuestas del Partido Popular", añadió, en una crítica que fue más allá de la gestión concreta de la sanidad para cuestionar la actitud general del Gobierno autonómico ante las iniciativas de la oposición.
La apuesta del PP: un cambio de Gobierno
La solución que planteó Núñez para la crisis sanitaria fue de calado político. Lejos de limitarse a exigir medidas concretas de gestión, el presidente del PP-CLM defendió la necesidad de "un cambio de Gobierno urgente en Castilla-La Mancha", con el argumento de que "mientras continúe un Ejecutivo que niega la realidad o falta a la verdad, la sanidad no mejorará y los ciudadanos seguirán pagando las consecuencias".
Al mismo tiempo, y en un tono más tendido, Núñez reiteró el "compromiso del PP con una sanidad pública de calidad, ágil y accesible" y aseguró que su partido ha extendido la mano al Gobierno de García-Page para que adopte "medidas inmediatas" que permitan reducir las listas de espera y garantizar "una atención digna a todos los ciudadanos". La oferta, precisó, sigue en pie pese a los 105 rechazos parlamentarios registrados hasta la fecha.
El contexto de las listas de espera en Castilla-La Mancha ha centrado el debate político en la región en los últimos meses, con el PP presionando de forma recurrente sobre un asunto que los socialistas han rebatido apelando a los datos del Sistema Nacional de Salud (SNS) y al incremento de la inversión sanitaria en la comunidad autónoma durante la legislatura.
El plan fiscal del PP: 400 millones de ahorro para los contribuyentes
En otro orden, en una rueda de prensa celebrada en Toledo, el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Santiago Serrano, trasladó el pulso político al terreno fiscal y anunció que el pleno de este jueves obligará al PSOE a posicionarse sobre el Plan de Fiscalidad del Partido Popular, que prevé un ahorro de 400 millones de euros para los contribuyentes castellanomanchegos.
Serrano describió la iniciativa como "una reforma amplia y profunda del sistema tributario" articulada en torno a tres ejes: la justicia tributaria, la adaptación a la realidad socioeconómica de Castilla-La Mancha y el apoyo a las clases medias y bajas, a las que definió como "las grandes perjudicadas" por la política fiscal vigente. El portavoz adjunto popular retó al presidente autonómico a decidir en el pleno "si va a dejar de expoliar a los ciudadanos con la inflación" sumándose a la propuesta del PP.
En un tono especialmente crítico con el Gobierno central, Serrano acusó a Emiliano García-Page y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de haber convertido la región en "un doble infierno fiscal que perjudica especialmente a la economía de quienes menos recursos tienen", una expresión que resume la estrategia del PP de vincular la fiscalidad autonómica con la presión tributaria del Ejecutivo central para ampliar el marco del debate más allá de las competencias de la Junta.
Califica de "parches" el plan de vivienda de la Junta y reclama una reforma del suelo
Por último, Santiago Serrano calificó de "parches" las medidas en materia de vivienda presentadas por la Junta de Comunidades, y reclamó tanto una reforma de la normativa de suelo y medioambiental en la región como "un cambio profundo a nivel nacional" para que sea "rentable construir".
El portavoz adjunto del PP realizó estas declaraciones a preguntas de los periodistas sobre el plan regional de vivienda anunciado por el Gobierno autonómico para los próximos tres años, al que la Junta destinará 500 millones de euros e incluirá medidas específicas para las zonas rurales. El popular consideró que las iniciativas planteadas hasta ahora por el Ejecutivo son "mucho menos ambiciosas" que las del Partido Popular y exigió que se amplíen las bonificaciones para los menores de 40 años o que se reduzca el porcentaje de discapacidad exigido para acceder a ellas.
"El Gobierno de Castilla-La Mancha podría llegar mucho más allá en una política de vivienda", censuró Serrano, quien argumentó que el Ejecutivo autonómico no solo no contribuye a resolver el problema sino que lo agrava al no abordar "la falta de una normativa de suelo y medioambiental que haga rentable construir" en la región. A su juicio, ese es "el problema de base" que subyace a la crisis de acceso a la vivienda en Castilla-La Mancha.
En cuanto al marco estatal, el Serrano cargó contra la ley de vivienda del Gobierno central y advirtió de que, allí donde se ha aplicado, ha provocado una "contracción de la oferta". Por ello, reclamó un giro en la política nacional de vivienda como condición necesaria para que las medidas autonómicas puedan tener un impacto real en el mercado.
