Page exige a Sánchez una cuestión de confianza o convocar elecciones

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, exigió este sábado a Pedro Sánchez que convoque elecciones o se someta a una cuestión de confianza pensando en la "infantería" socialista y no en lo que exigen Junts y el PNV, reclamó que el PSOE se querelle contra la exmilitante Leire Díez y pidió garantías de que el partido no será imputado por corrupción, algo que calificó de "terrorífico". García-Page fue la única voz abiertamente crítica del Comité Federal celebrado este sábado en Madrid y calificó el momento actual como "el peor de la historia reciente del partido".

Sánchez le respondió en su intervención de clausura recordándole su voto a favor de la investidura de Mariano Rajoy en 2016. El entorno del presidente manchego rechazó el argumento y contraatacó: "La hemeroteca de Sánchez no resiste una vista atrás tan larga". El cónclave, que se prolongó durante seis horas con cerca de cuarenta intervenciones, cerró con un respaldo mayoritario al secretario general y con la decisión de convocar elecciones dejada en sus manos por todas las federaciones salvo Castilla-La Mancha.

El presidente regional y secreetario general del PSOE de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante su intervención este sábado en el Comité Federal del partido.
El presidente regional y secreetario general del PSOE de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante su intervención este sábado en el Comité Federal del partido.

El secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha y presidente regional, Emiliano García-Page, llevó este sábado al Comité Federal del PSOE una batería de exigencias a la dirección nacional: que Pedro Sánchez se someta a una cuestión de confianza o convoque elecciones anticipadas pensando en la "infantería" socialista y no en lo que exigen Junts y el PNV, que el partido se querelle contra la exmilitante Leire Díez y que el PSOE ofrezca garantías de que no será imputado como organización por los casos de corrupción que lo acechan. García-Page fue la voz más crítica de una reunión que el partido no celebraba desde hace un año y compareció ante los medios antes de su intervención con un diagnóstico sin concesiones: el PSOE atraviesa "el peor momento de su historia reciente".

El PSOE-CLM, antes del Comité Federal

Antes de que García-Page tomara la palabra en el interior de Ferraz, la portavoz del grupo socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, Ana Isabel Abengózar, había pedido desde Toledo —donde se celebraba el XIII Congreso Regional de Juventudes Socialistas, que eligió como nuevo secretario general a Lázaro Ortega en sustitución de Álvaro Toconar— que el Comité Federal fuera "un sitio en el que se pueda discrepar entre compañeros", que "escuche todas las opiniones" y trabaje en "una solución positiva" para un partido cuyos militantes "de toda la vida y de corazón" arrastran, dijo, "una sensación de tristeza y de dolor con todo lo que está pasando".

Abengózar se mostró convencida de que García-Page trasladaría al cónclave la "inquietud" del "cien por cien de los alcaldes y alcaldesas socialistas" ante la posibilidad de que las elecciones autonómicas y municipales coincidan con las nacionales, reclamando que los comicios locales tengan "su propio espacio, aislado del ruido y de la frustración que se siente a nivel nacional".

Page, a su llegada: "España entera pregunta solo cuándo"

A su llegada a Ferraz, García-Page compareció ante los medios con un tono más contundente que en ocasiones anteriores. Calificó el momento actual como "el peor de la historia reciente del Partido Socialista" y subrayó que la situación se ha deteriorado notablemente respecto al año anterior: "Ya había muchos problemas, muchas contradicciones, muchas líneas rojas pisoteadas. Hoy creo que España entera se pregunta solamente cuándo".

La pregunta sobre el "cuándo" —en referencia implícita a una convocatoria electoral— vertebró buena parte de su intervención ante los periodistas. García-Page sostuvo que hace doce meses habrían afrontado unos comicios "en mejores condiciones" y que entonces Sánchez debería haberse sometido a una cuestión de confianza o haber adelantado las elecciones, porque ese habría sido "un mensaje contundente" que la ciudadanía habría recibido "bien". "Hoy todo se ha complicado muchísimo más", lamentó.

Detecta, dijo, "mucho miedo" tanto en el PSOE como en sus "supuestos socios" a "darle la palabra a la ciudadanía". "Si lo hemos hecho todo bien no hay que tener ningún miedo a convocar", argumentó, antes de concluir que lo que observa "es lo contrario".

La condición que planteó para salir satisfecho del cónclave fue explícita: "Espero hoy al menos una cierta tranquilidad de que mi partido no va a ser imputado como organización. Porque sería terrorífico. Espero poder salir con la garantía de que el PSOE está limpio". Y si esa garantía se confirma, su lectura ya estaba hecha: "Hay muchos, no pocos, muchos que nos han traicionado". Frente a esos, reclamó "marcar una frontera absolutamente insoslayable". "El único muro que merece la pena es contra la corrupción", enfatizó, añadiendo que esa frontera debería empezar por "querellarse contra aquella gente que habla en nombre del PSOE y está dando un espectáculo de tramas sucias y cutres".

El dirigente socialista también se refirió a la propuesta lanzada esa semana por Junts en relación al Comité Federal. En un tono visiblemente crítico, afirmó que "nadie debe extrañarse" de que una organización a la que el PSOE se ha "plegado y arrodillado tanto" acabe creyéndose "en el derecho de decirle al partido lo que tiene que hacer incluso dentro de su casa". "Hasta ahí podía llegar la broma", zanjó.

Interrogado sobre si sería partidario de abrir un expediente o suspender la militancia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, García-Page fue prudente: "Todo tendrá su tiempo. Hay reglamentos, hay normas y lo que hay que hacer es aplicarlas a todos conforme a un principio de igualdad". Reconoció que la situación le duele "muchísimo" y expresó su esperanza de que "se pueda confirmar que no es cierto todo lo que estamos viendo en los medios", porque de serlo sería "un socavón inmenso en la autoestima de una organización muy centenaria" que "no se merece todo lo que está viviendo".

La infantería socialista frente a Junts y PNV

Según confirmaron fuentes socialistas, García-Page trasladó al interior del Comité Federal el mismo mensaje que había avanzado a los medios, y lo hizo con mayor concreción. Ante Sánchez y el resto de la dirección federal, el presidente manchego insistió en que si finalmente el líder del partido decide adelantar los comicios, lo haga "poniendo por delante los intereses de la infantería socialista" y no los de Junts y el PNV. Argumentó que a los alcaldes socialistas lo que les interesa es que sus vecinos conozcan su gestión política, y no que el "ruido" y la "tensión" de la política de Madrid "lo tapen todo". Fue más lejos al advertir de que el partido no puede "trasladar la imagen de que sea como sea, sin apoyos parlamentarios, con insultos todos los días, se trata de aguantar hasta el último día, más aún si se traduce en la opinión pública como miedo a poder convocar las elecciones".

García-Page invitó también a sus compañeros a pensar no solo en el PSOE de hoy sino en el partido "de pasado mañana, de los que les toque" dirigirlo en el futuro, y reclamó autocrítica ante una situación que calificó de nuevo como "el peor momento de la historia reciente" del partido. Recordó además que la situación está peor ahora que hace un año, cuando salieron a la luz los escándalos que afectaron a los entonces secretarios de Organización José Luis Ábalos —condenado a 24 años de cárcel— y Santos Cerdán —investigado en varias causas—, y recalcó que los socialistas deben hacerse "las mismas preguntas que se hacen los ciudadanos".

Querella contra Leire Díez y más "cortafuegos"

En el capítulo de la corrupción, García-Page fue más concreto dentro del Comité que en su comparecencia previa. Dejó claro que los culpables de la corrupción "son los corruptos", pero insistió en que el partido debe actuar para que la ciudadanía distinga entre culpabilidad y responsabilidad, y reclamó "tomar medidas más de cortafuego con los compañeros que están afectados por casos de corrupción". En el audio de su intervención a puerta cerrada, al que tuvo acceso la agencia EFE, se escucha al presidente manchego ser explícito sobre la exmilitante Leire Díez: "Vería normal que ejerzáis acciones judiciales contra Leire, porque lo que tiene, lo que está haciendo, lo que se plantea o lo que se deduce es enormemente grave y seguramente irradiará otros muchos problemas". García-Page precisó que no contempla que haya habido financiación ilegal en el PSOE, pero reclamó "saber" más y "poder tener una cierta tranquilidad de que, al menos a la organización, no nos van a imputar".

Sin autocrítica por las autonómicas perdidas

García-Page también aprovechó su turno para reprochar a Sánchez que no hubiera dedicado "ni una sola palabra" ni dado "ni una sola explicación" sobre los resultados del PSOE en las últimas cuatro elecciones autonómicas: Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. "Alguna responsabilidad tendrá la política nacional, el Gobierno central y la dirección federal", sostuvo, recordando que son "varios millones de españoles" los que votaron en esos comicios.

Esa ausencia de autocrítica contrasta con la posición que el presidente manchego llevaba al cónclave: la necesidad de que el partido se haga las mismas preguntas que se hace la ciudadanía. "¿Algo habremos hecho mal? ¿O es que Vox se dispara como consecuencia de una conspiración interplanetaria?", se había preguntado antes de entrar, en una frase que resume la línea crítica que fue a defender en solitario ante la dirección federal del PSOE.

Sánchez cierra filas y le recuerda a Page su voto a favor de Rajoy en 2016

La respuesta de Pedro Sánchez a las críticas de García-Page llegó en su intervención final ante el Comité Federal, que se prolongó durante seis horas por las cerca de cuarenta intervenciones registradas. Según fuentes socialistas, el secretario general aludió veladamente al presidente manchego al afirmar que quienes hoy piden en el PSOE un adelanto electoral son los mismos que en 2016 propiciaron la investidura de Mariano Rajoy. Sánchez recordó así la batalla interna que se vivió entonces en el partido, entre quienes abogaban por dejar gobernar al líder del PP y los partidarios del 'no es no' que él encabezaba, un choque que culminó en el célebre Comité Federal de octubre de aquel año que le apartó de la secretaría general.

El entorno del presidente castellanomanchego no tardó en responder con varios frentes abiertos. Fuentes de su equipo subrayaron que García-Page pide elecciones "por lo que viene pasando desde 2023" —los pactos con los independentistas y la amnistía a cambio de la investidura— y lanzaron una pregunta directa a la dirección federal: "¿No ha pasado nada desde 2016 o desde 2023?". Recordaron además que quienes reclaman hoy comicios anticipados lo hacen con los mismos argumentos que el propio Sánchez utilizó en 2018 "para decirle a Rajoy que si dimitía, retiraba la moción de censura". Y añadieron que el propio Sánchez abogó primero por la abstención a Rajoy en 2016 "en la reunión de la Ejecutiva inmediatamente posterior a esas elecciones", antes de pasar a defender el 'no es no'. La conclusión del entorno del barón manchego fue contundente: "La hemeroteca de Sánchez no resiste una vista atrás tan larga".

García-Page no fue el único blanco de las intervenciones. La 'número dos' del PSOE y secretaria general de los socialistas andaluces, María Jesús Montero, y el ministro y líder socialista en Madrid, Óscar López, respondieron directamente a los reproches del presidente manchego durante sus turnos, achacándole que "reme en contra de los intereses de su partido y juegue a favor de la oposición". Desde el entorno de García-Page rechazaron las lecciones de quienes, dijeron, "no votan ni en su pueblo" y afearon que ministros intervengan en el Comité Federal, una norma no escrita que, señalaron, no se está respetando en las últimas ediciones del cónclave.

La mayoría deja las elecciones en manos de Sánchez

Pese a estos reproches cruzados, la inmensa mayoría de los intervinientes se mostraron alineados con la dirección federal. García-Page y la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, fueron los únicos que reclamaron elecciones de forma explícita; el resto de líderes territoriales y dirigentes dejaron la decisión en manos del presidente, subrayando que es "una prerrogativa que solo le corresponde a él". Según distintas fuentes consultadas, nadie más pidió que los comicios generales se celebren antes de las municipales y autonómicas de mayo de 2027, para que los alcaldes y líderes regionales no sufran una caída electoral como la de 2023. Desde una federación, no obstante, se admitió que sería preferible que las generales se celebrasen antes, entre enero y abril de ese año. Sánchez, por su parte, aseguró tener "más ganas que nunca" de ganar en 2027, rechazó la idea de un 'superdomingo' electoral y no ofreció ninguna pista sobre la fecha de las generales ni sobre cuándo se presentarán los Presupuestos Generales del Estado.

Solo García-Page mencionó explícitamente el caso de la exmilitante Leire Díez y pidió que el PSOE se querelle contra ella. El resto de alusiones a la corrupción fueron en términos genéricos, con expresiones de repulsa por los manejos de los exsecretarios de Organización José Luis Ábalos y Santos Cerdán, aunque sin citarlos por su nombre. Varios integrantes del Comité mostraron además su apoyo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y apelaron a la presunción de inocencia, sin que hubiera ninguna mención a las joyas halladas por la Guardia Civil en su despacho y cuyo origen no ha explicado.

Calendario de primarias y medidas anticorrupción

En el plano orgánico, el Comité aprobó por unanimidad el calendario de primarias de cara a las elecciones autonómicas y municipales, que ofrece a los territorios tres fechas posibles: julio, septiembre y noviembre. También sacó adelante las modificaciones reglamentarias necesarias para aplicar plenamente las trece medidas anticorrupción y de control interno anunciadas hace un año.

27.06.2026 Pedro Sánchez en el Comité Federal del PSOE

Comentarios