Siete municipios de Toledo sin agua potable por la presa del Pusa
El número de municipios sin agua potable en la Mancomunidad del Pusa (Toledo) ha ascendido a siete, tras agravarse el descenso del nivel en la presa que abastece a esta comarca de la Jara. La causa es la misma que arrastra la zona desde hace semanas: el agua extraída contiene un exceso de hierro que la hace no apta para el consumo humano.
El presidente de la mancomunidad, Esteban Benito, advierte de que, si no mejoran las condiciones meteorológicas, el descenso podría desembocar en un corte total del suministro. En declaraciones a EFE, Benito ha pedido a los vecinos que extremen el uso responsable del agua.
El número de municipios de la Mancomunidad del Pusa, en la provincia de Toledo, sin agua potable en sus hogares se ha elevado este miércoles a siete, tras el agravamiento del descenso del nivel en la presa que abastece a la comarca de la Jara. La bajada del agua dificulta la extracción y dispara los niveles de hierro, lo que la hace no apta para el consumo humano.
Los siete municipios afectados son San Martín de Pusa, Santa Ana de Pusa, Espinoso del Rey, Retamoso de la Jara, San Bartolomé de las Abiertas, La Pueblanueva y Villarejo de Montalbán. Cuatro de ellos —San Martín de Pusa, Santa Ana de Pusa, Espinoso del Rey y Retamoso de la Jara— ya sufrían la falta de agua potable la semana anterior.
La situación más crítica corresponde precisamente a esas cuatro localidades. Según ha explicado el presidente de la mancomunidad, Esteban Benito, se abastecen íntegramente de la presa y no disponen de captaciones propias alternativas, por lo que corren el riesgo de quedarse totalmente sin suministro si el nivel del embalse continúa retrocediendo. "Si no hay precipitaciones, podríamos llegar a un corte total", ha advertido Benito en declaraciones a EFE.
Tres municipios con suministro, pero no potable
La situación es distinta, aunque igualmente preocupante, en San Bartolomé de las Abiertas, La Pueblanueva y Villarejo de Montalbán. Estos tres municipios sí disponen de captaciones propias que garantizan el suministro de agua en los hogares, aunque el líquido tampoco es apto para el consumo humano. Los otros tres municipios de la mancomunidad —Torrecilla de la Jara, Malpica de Tajo y Los Navalmorales— recurren también a captaciones propias para reducir el consumo de la presa y, por el momento, sí cuentan con agua potable.
Ante la gravedad del escenario, Benito ha señalado que se estudian medidas específicas para ayudar a las localidades que carecen de captaciones alternativas y poder garantizarles un suministro mínimo si el embalse llegara a quedarse sin agua. Al mismo tiempo, ha instado a los vecinos de toda la mancomunidad a hacer un "uso responsable y moderado" del agua disponible para tratar de alargar las reservas.
Un problema que se repite cada verano
La crisis no es nueva. El problema del exceso de hierro en el agua del Pusa es habitual en la zona debido a la naturaleza "pizarrosa" del terreno, según explicó en su momento el propio presidente de la mancomunidad, que también ejerce como alcalde de San Bartolomé de las Abiertas. En 2025, la Junta de Castilla-La Mancha ya anunció una partida de 220.000 euros para buscar una fuente alternativa de suministro para la zona. Las soluciones estructurales, sin embargo, avanzan con lentitud mientras los vecinos encaran otro verano sin garantías de agua en el grifo.