El Hospital de Toledo implanta terapia ECMO para paradas cardíacas

El Hospital Universitario de Toledo trabaja para implantar la terapia ECMO-RCP, una técnica de alta complejidad que mantiene la circulación y la oxigenación del corazón durante una parada cardiaca mientras se trata la causa que la originó. El centro se convertirá así en el primer hospital de Castilla-La Mancha en ofrecer esta estrategia de rescate.

Para garantizar la seguridad del procedimiento antes de su puesta en marcha definitiva, el hospital ha iniciado un programa de simulaciones clínicas in situ en el servicio de Urgencias en el que han participado más de 20 profesionales de distintas especialidades. La coordinadora de la Unidad de Simulación Clínica, la doctora Ana Pedrosa, ha subrayado que se trata de "un trabajo colaborativo y multidisciplinar" en el que la rapidez y la comunicación entre equipos "determinan el pronóstico del paciente".

El Hospital de Toledo implanta terapia ECMO para paradas cardíacas
El Hospital de Toledo implanta terapia ECMO para paradas cardíacas

El Hospital Universitario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), trabaja para convertirse en el primer centro de la región en implantar la terapia ECMO-RCP —oxigenación por membrana extracorpórea en parada cardiorrespiratoria—, una técnica de altísima complejidad que puede incrementar la supervivencia de los pacientes en parada cardiaca en hasta un 20%. Para preparar su implantación, el hospital ha puesto en marcha un programa de simulaciones clínicas in situ en el servicio de Urgencias que ya ha involucrado a más de 20 profesionales de distintas categorías y especialidades.

La terapia ECMO-RCP permite mantener de forma artificial la circulación sanguínea y la oxigenación del organismo mientras los médicos tratan la causa reversible que ha provocado la parada cardiaca. A diferencia de los protocolos convencionales de resucitación, este procedimiento requiere la activación simultánea de equipos especializados, una coordinación milimétrica entre servicios y una logística que abarca desde la atención inicial en Urgencias hasta el traslado del paciente a la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI).

La coordinadora de la Unidad de Simulación Clínica del centro, la doctora Ana Pedrosa, explicó que "este proyecto se sustenta en un trabajo colaborativo y multidisciplinar, liderado por los servicios de Medicina Intensiva y Urgencias, que implica a numerosos profesionales del hospital". Según señaló, "esta coordinación es esencial en un procedimiento tiempo-dependiente como el ECMO-RCP, donde la rapidez, la precisión y la comunicación entre equipos determinan el pronóstico del paciente".

Un entrenamiento en el entorno real

Las sesiones de simulación clínica se desarrollan en el propio servicio de Urgencias, reproduciendo escenarios de parada cardiaca en condiciones muy próximas a las reales. Este enfoque —denominado simulación in situ— permite a los profesionales entrenar sin que ningún paciente asuma riesgos, detectar cuellos de botella en la organización del circuito asistencial e identificar oportunidades de mejora en los recursos y la logística antes de que el programa entre en funcionamiento de forma efectiva.

En las simulaciones realizadas hasta ahora han participado más de 20 profesionales, entre los que figuran facultativos, personal de enfermería, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), celadores y estudiantes de urgencias y cuidados críticos. El ejercicio evalúa la viabilidad técnica del circuito completo: desde la valoración inicial del paciente en Urgencias hasta la activación del equipo ECMO especializado y el traslado a la UVI, pasando por cada una de las fases intermedias del procedimiento.

La doctora Pedrosa destacó que la simulación clínica está "considerada una herramienta clave para garantizar la seguridad del paciente y la eficacia de los procesos", ya que "permite a los equipos entrenar en condiciones muy próximas a la realidad, identificar dificultades y optimizar cada fase del circuito antes de su implementación definitiva".

Medicina Intensiva y Urgencias, al frente del proyecto

El programa está liderado conjuntamente por los servicios de Medicina Intensiva y Urgencias del Hospital Universitario de Toledo, cuya coordinación resulta determinante en un procedimiento en el que cada minuto incide directamente en el desenlace clínico del paciente. La participación de perfiles tan diversos —desde médicos especialistas hasta estudiantes— refleja la naturaleza transversal de la terapia, que exige que todos los eslabones de la cadena asistencial funcionen de forma sincronizada.

La resucitación cardiopulmonar extracorpórea —nombre técnico de este tipo de intervención— está respaldada por evidencia científica que apunta a un aumento de la supervivencia de hasta el 20% en pacientes seleccionados que no responden a las maniobras convencionales de reanimación. Para alcanzar esos resultados, sin embargo, la bibliografía especializada subraya de forma consistente que los equipos deben ser experimentados y estar sometidos a un entrenamiento continuo y riguroso, condición que el hospital toledano trata de cumplir a través de este programa.

Referente regional en medicina crítica avanzada

Con la puesta en marcha de este proyecto, el Hospital Universitario de Toledo refuerza su posición como centro de referencia en el desarrollo de terapias avanzadas en el ámbito de la medicina crítica dentro de Castilla-La Mancha. La institución aspira a ser el primer hospital de la región en ofrecer de forma operativa esta estrategia de rescate de alta complejidad, consolidando así su compromiso con la innovación asistencial y la seguridad del paciente.

La Unidad de Simulación Clínica del centro, que lidera el programa formativo, da con esta iniciativa un paso más en su trayectoria: pasar de los entornos controlados de simulación convencional a recrear escenarios críticos directamente en los espacios asistenciales reales, lo que eleva tanto el realismo del entrenamiento como su transferencia efectiva a la práctica clínica cotidiana.

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