La UCLM valida tres escalas de equilibrio tras una lesión cerebral
Un estudio publicado en la revista oficial de la Sociedad Española de Neurología ha validado por primera vez en español las herramientas de evaluación del equilibrio más utilizadas en el ámbito internacional para personas con daño cerebral adquirido. La investigación cuenta con la participación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).
El trabajo demuestra que las tres escalas analizadas son fiables y válidas para su uso clínico, y cubre una laguna relevante: la mayoría de los instrumentos disponibles hasta ahora no estaban suficientemente adaptados ni validados para pacientes hispanohablantes con afectación neurológica.
La UCLM participa en un estudio que adapta al español y valida las principales escalas internacionales de evaluación del equilibrio en personas con daño cerebral adquirido, publicado en la revista de la Sociedad Española de Neurología. La investigación, que forma parte de la tesis doctoral de Marta Fernández Hontoria, analiza el Balance Evaluation Systems Test (BESTest) y sus versiones reducidas con una muestra de 108 pacientes en fase subaguda y crónica, y concluye que los tres instrumentos son fiables y válidos para el entorno clínico de habla española.
El BESTest, el Mini-BESTest y el Brief-BESTest evalúan los diferentes sistemas implicados en el control postural. A diferencia de otras herramientas generales, estas escalas son capaces de identificar alteraciones específicas del equilibrio que pueden pasar inadvertidas incluso cuando el paciente ha recuperado la capacidad de caminar, lo que permite seleccionar tratamientos más adecuados y realizar un seguimiento más preciso de su evolución.
El estudio, publicado en la revista Neurología, fue desarrollado con la participación de la Universidad de Málaga y la Universidad de Alcalá, junto al Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral (CEADAC) y la Federación Andaluza de Daño Cerebral (FANDACE). Por parte de la UCLM, forma parte del equipo investigador la profesora Cristina Lirio Romero, adscrita a la Facultad de Fisioterapia y Enfermería de Toledo.
El proceso de validación
El estudio se estructuró en tres fases: traducción y adaptación de las pruebas al español, prueba piloto de las versiones adaptadas y evaluación de sus propiedades psicométricas. El análisis incluyó a 108 personas en fase subaguda y crónica tras sufrir daño cerebral, y demostró buena validez convergente, consistencia interna y un elevado acuerdo inter-evaluador, con índices de correlación intraclase de entre 0,969 y 0,998, y de reproducibilidad entre 0,985 y 0,989.
Los investigadores no detectaron efecto techo ni suelo en ninguna de las tres adaptaciones a población española con daño cerebral adquirido, lo que refuerza la utilidad diagnóstica de los instrumentos en una amplia diversidad de perfiles clínicos.
La nota de prensa señala que las medidas de evaluación del equilibrio suelen estar validadas en población general o en personas mayores, pero raramente en individuos con afectación neurológica, lo que podía limitar la eficacia de los programas de rehabilitación.
Impacto clínico y social
Las alteraciones del equilibrio persisten con frecuencia tras una lesión cerebral y suponen uno de los principales factores de riesgo de caídas, con un impacto directo sobre la autonomía y la calidad de vida de los afectados. "Estas alteraciones aumentan el riesgo de caídas y afectan de forma directa a la autonomía y a la calidad de vida", subrayan las personas autoras del estudio.
La investigación cobra especial relevancia en un contexto de envejecimiento poblacional y de mayor supervivencia tras ictus y traumatismos craneoencefálicos. "Disponer de herramientas de evaluación más precisas permite mejorar la rehabilitación, prevenir complicaciones y optimizar los resultados clínicos", concluye el equipo.