La UCLM valida una prueba para detectar la pérdida de fuerza muscular en personas mayores

La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha demostrado que una prueba funcional tan simple como levantarse de una silla cinco veces seguidas puede estimar con gran precisión la pérdida de potencia muscular en personas mayores. El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista British Journal of Sports Medicine, valida el uso clínico de este test como herramienta de cribado para detectar riesgo de fragilidad y pérdida de autonomía. Además, el trabajo propone puntos de corte que permiten clasificar a quienes presentan baja potencia muscular, facilitando así una intervención temprana.
La investigación también revela que un programa de entrenamiento de solo dos meses, enfocado en la mejora de la potencia muscular, es capaz de generar mejoras funcionales significativas que se mantienen durante al menos diez meses. Estos beneficios se han observado incluso en personas con patologías crónicas como párkinson o Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), lo que amplía el alcance de esta intervención tanto en entornos clínicos como comunitarios.
El estudio cobra especial relevancia en el actual contexto de envejecimiento poblacional, uno de los grandes retos del siglo XXI. La pérdida de fuerza muscular es considerada una de las principales causas de dependencia en la vejez, y su detección temprana resulta clave para aplicar medidas eficaces, breves y sostenibles. La propuesta de la UCLM ofrece una solución práctica y de bajo coste que puede implementarse fácilmente en centros de salud, residencias, programas comunitarios e incluso en el propio domicilio, utilizando únicamente una silla y un cronómetro.
La tesis doctoral en la que se enmarca esta investigación ha sido realizada por Iván Baltasar Fernández bajo la dirección de los profesores de la UCLM Julián Alcázar Caminero e Ignacio Ara Royo, junto con José Losa-Reyna como codirector externo. El reconocimiento al impacto del trabajo se refleja en la concesión del “PhD Award” por parte de la revista British Journal of Sports Medicine.
El público objetivo al que se dirige esta validación incluye tanto a profesionales de la salud como a personas mayores activas o en riesgo de fragilidad, así como a pacientes con enfermedades crónicas. Según destacan los autores, la iniciativa contribuye a promover un envejecimiento más saludable, autónomo y digno, alineado con los objetivos de salud pública y de bienestar social.