Castilla-La Mancha refuerza con 22 equipos el control del uso de antibióticos

El Plan Regional frente a la Resistencia de los Antibióticos de Castilla-La Mancha ha puesto el foco en la concienciación pública y en el uso correcto de estos fármacos ante una amenaza creciente para la salud.

La comunidad autónoma cuenta ya con 22 equipos PROA en red y con nueve equipos autocertificados conforme a los criterios del Plan Nacional, además de 125 profesionales formados en cuatro ediciones del curso específico del PRAN-CLM.

El equipo PROA-C de Albacete logra nivel básico en resistencia a antibióticos
En la imagen de archivo el equipo PROA-C de Albacete

Castilla-La Mancha ha intensificado su estrategia frente a la resistencia a los antibióticos con un impulso especial a la sensibilización ciudadana, dentro del desarrollo del Plan Regional frente a la Resistencia de los Antibióticos (PRAN-CLM), coordinado por la Dirección General de Planificación, Ordenación e Inspección Sanitaria y Farmacia de la Consejería de Sanidad. El objetivo es frenar una de las amenazas sanitarias más relevantes de la actualidad: la pérdida de eficacia de los antimicrobianos por su uso inadecuado o excesivo.

La Junta ha remarcado que la resistencia antimicrobiana constituye ya un problema de primer orden. De hecho, en Europa una de cada cinco infecciones bacterianas es resistente a los antibióticos, un dato que refuerza la necesidad de actuar de forma coordinada desde todos los ámbitos: ciudadanía, profesionales sanitarios e instituciones. En ese contexto, el Ejecutivo autonómico subraya que mejorar el conocimiento social sobre cuándo y cómo deben utilizarse estos medicamentos sigue siendo una tarea pendiente.

Ese diagnóstico coincide con la última encuesta del Eurobarómetro sobre resistencia antimicrobiana, que apunta a que el conocimiento sobre los antibióticos y su uso correcto aún tiene margen de mejora. Por ello, el PRAN-CLM ha situado la comunicación pública entre sus prioridades, apoyándose también en campañas institucionales con mensajes como “Usar bien los antibióticos es vital” o “Antibióticos, tómatelos en serio”, impulsadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y el Gobierno regional.

Seis ejes para una estrategia regional contra una amenaza global

La concienciación y sensibilización de la población constituye solo una de las piezas del PRAN-CLM. El plan regional se articula sobre seis líneas estratégicas: la vigilancia del consumo y de la resistencia a los antibióticos; el control de la resistencia; la prevención de la necesidad de usar estos medicamentos; la investigación; la formación específica; y la comunicación y sensibilización, tanto entre profesionales como entre la ciudadanía.

Desde su órgano de coordinación, dependiente de la Dirección General de Planificación, Ordenación e Inspección Sanitaria y Farmacia, el programa trabaja con un modelo participativo en el que intervienen profesionales de distintos ámbitos asistenciales. La evaluación continua del plan, según destaca la Administración autonómica, refleja el compromiso tanto de los equipos clínicos implicados como de los equipos directivos de las gerencias sanitarias de la región.

Ese seguimiento, añade la Junta, está permitiendo alcanzar avances en cada uno de los seis ejes del plan. La filosofía del programa pasa por no limitarse a una respuesta hospitalaria o farmacológica, sino por construir una estrategia transversal que reduzca infecciones, evite prescripciones innecesarias y favorezca un uso prudente de los tratamientos antibióticos.

Castilla-La Mancha suma 22 equipos PROA y nueve autocertificados

Uno de los pilares operativos de esta estrategia son los equipos PROA —Programas de Optimización del Uso de Antimicrobianos—, estructuras concebidas para mejorar la prescripción y seguimiento de estos tratamientos. La red asistencial castellanomanchega dispone actualmente de 22 equipos PROA que trabajan de forma coordinada, bajo el esquema de gobernanza fijado en el propio plan regional.

A esa red se suma ya el noveno equipo autocertificado conforme a los requisitos de calidad establecidos en el Plan Nacional: el PROA de Atención Comunitaria de Toledo, un avance que la Junta enmarca dentro del desarrollo de las líneas estratégicas autonómicas frente a la resistencia a los antibióticos. La autocertificación acredita que estos equipos cumplen con los estándares organizativos y de calidad exigidos para reforzar el buen uso de antimicrobianos.

En total, Castilla-La Mancha cuenta con cuatro equipos autocertificados en el ámbito comunitario: Albacete, Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Guadalajara y Toledo. A ellos se suman cinco equipos autocertificados en el ámbito hospitalario, ubicados en el Hospital Universitario de Toledo, el Hospital de Guadalajara, el Hospital General Universitario de Ciudad Real, el Hospital General Universitario La Mancha Centro de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y el Hospital General de Valdepeñas (Ciudad Real).

La extensión territorial de estos equipos permite medir el alcance regional del plan y su implantación progresiva en diferentes niveles asistenciales. En una comunidad autónoma con una red sanitaria dispersa y diversa, la consolidación de estructuras tanto en Atención Comunitaria como en hospitales se presenta como uno de los elementos clave para que las medidas lleguen de forma homogénea al conjunto del sistema.

Formación para crear líderes y extender buenas prácticas

Otro de los ejes en los que el PRAN-CLM está poniendo especial intensidad es el de la formación específica, orientada a generar profesionales capaces de ejercer como referentes dentro de sus entornos de trabajo. El objetivo, según la Junta, es movilizar e implicar a perfiles que actúen como líderes facilitadores en la implantación de buenas prácticas relacionadas con el uso de antibióticos.

Hasta el momento, Castilla-La Mancha cuenta con 125 profesionales formados a través de las cuatro ediciones del Curso Plan Regional frente a la Resistencia de los Antibióticos. Esa red de especialistas y profesionales cualificados constituye, en palabras de la directora general Carmen Encinas, “una gran familia” que debe funcionar como “altavoz” de la estrategia regional y desarrollar actuaciones para mejorar la salud de la población mediante un uso adecuado de estos medicamentos.

La formación, por tanto, no se concibe solo como una herramienta técnica, sino también como un instrumento de cambio cultural dentro del sistema sanitario. La intención es que los conocimientos adquiridos permeen hacia la práctica clínica diaria, hacia la relación con los pacientes y hacia la toma de decisiones en los distintos dispositivos asistenciales.

Concienciación ciudadana y enfoque One Health

La Administración regional sitúa la línea de comunicación y sensibilización como una pieza decisiva para seguir avanzando. El mensaje institucional insiste en que el problema de la resistencia antimicrobiana no puede abordarse únicamente desde la consulta médica o la farmacia, sino que exige un compromiso amplio de la sociedad.

Esa visión conecta con el enfoque “Una sola salud” (One Health) recogido en el Plan de Salud de Castilla-La Mancha H3.0, en el que el Gobierno autonómico asume que la resistencia antimicrobiana afecta a la salud humana, pero también tiene un impacto profundo en la salud animal y en el medioambiente. Bajo esa perspectiva, la respuesta debe articularse mediante acciones conjuntas entre los ámbitos sanitario, veterinario y ambiental.

La idea de fondo es que la resistencia a los antibióticos no es únicamente un desafío clínico, sino un reto global que requiere la suma de esfuerzos. Cada uso incorrecto, cada automedicación o cada interrupción prematura de un tratamiento puede contribuir a reducir la eficacia futura de unos medicamentos esenciales para combatir infecciones bacterianas.

Por eso, la Junta insiste en un mensaje que resume la filosofía del plan: cuidar los antibióticos hoy es proteger la salud del mañana. O, dicho en términos de campaña institucional, usar bien los antibióticos no es opcional, es vital.

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