Cerca de 3.000 castellanomanchegos necesitan diálisis o trasplante

La enfermedad renal crónica sigue creciendo y ya obliga a casi 3.000 personas en Castilla-La Mancha a someterse a diálisis o trasplante para sustituir la función de sus riñones.

Con motivo del Día Mundial del Riñón, especialistas y pacientes alertan del impacto de esta patología y reclaman más prevención y diagnóstico precoz para frenar su avance.

Cerca de 3.000 castellanomanchegos necesitan diálisis o trasplante
Cerca de 3.000 castellanomanchegos necesitan diálisis o trasplante

Los profesionales de Nefrología y las asociaciones de pacientes han advertido del impacto creciente de la enfermedad renal crónica (ERC) en Castilla-La Mancha, donde cerca de 3.000 personas necesitan tratamiento de diálisis o trasplante renal para poder seguir viviendo. El aviso se produce con motivo del Día Mundial del Riñón, que se celebra este jueves 12 de marzo, y llega acompañado de una llamada a reforzar la prevención y el diagnóstico precoz para frenar la progresión de esta enfermedad.

En concreto, en la comunidad autónoma unas 2.800 personas precisan tratamiento renal sustitutivo (TRS) —es decir, diálisis o trasplante— para reemplazar la función de sus riñones. Aunque la incidencia regional se sitúa por debajo de la media nacional, especialistas y pacientes advierten de que el problema continúa creciendo y requiere mayor atención sanitaria y social.

La alerta ha sido lanzada por la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), junto con la Federación Nacional ALCER, la Organización Nacional de Trasplantes, la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica y otras entidades sanitarias, que reclaman mayor visibilidad para esta patología y más esfuerzos de las administraciones para mejorar su prevención y detección temprana.

Una enfermedad que afecta al 15% de la población

La enfermedad renal crónica se ha convertido en un grave problema de salud pública en España, donde se estima que afecta ya al 15% de la población, incluyendo tanto a pacientes diagnosticados como a aquellos que aún no saben que padecen la enfermedad.

Según los datos del Registro Español de Diálisis y Trasplante, la incidencia de pacientes con ERC que requieren tratamiento renal sustitutivo en Castilla-La Mancha se sitúa en 123,5 casos por millón de población, por debajo de la media nacional de 150 por millón.

En cuanto a la prevalencia —el número total de personas que viven con esta patología—, la región registra 1.281,1 pacientes por millón de habitantes, también inferior al promedio nacional, que alcanza 1.407 por millón.

Pese a estos datos relativamente más bajos, los especialistas advierten de que el problema continúa aumentando. En la última década, la prevalencia del tratamiento renal sustitutivo ha crecido más de un 30%, y actualmente más de 68.000 personas reciben diálisis o trasplante en España.

Además, cada año unas 7.300 personas inician tratamiento renal sustitutivo, lo que significa que cada 75 minutos una persona entra en un programa de diálisis o recibe un trasplante renal. Aproximadamente uno de cada cuatro casos está relacionado con la diabetes.

Una “epidemia silenciosa” con alto infradiagnóstico

La ERC es conocida como una “epidemia silenciosa”, ya que sus síntomas suelen ser poco reconocibles en las primeras fases, lo que dificulta su diagnóstico temprano. Como consecuencia, más del 40% de los casos permanecen sin diagnosticar.

Entre los principales factores de riesgo se encuentran la diabetes, la enfermedad cardiovascular, la obesidad, la hipertensión arterial o el tabaquismo, responsables de aproximadamente el 40% de los casos. Muchos de ellos, subrayan los especialistas, son prevenibles mediante hábitos de vida saludables.

El presidente de la Sociedad Española de Nefrología, Emilio Sánchez, insiste en la importancia de detectar la enfermedad en sus primeras fases. Según explica, el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano pueden retrasar hasta más de 20 años la necesidad de diálisis o trasplante, mediante pruebas sencillas de sangre y orina que permiten medir la creatinina o la albúmina.

Una enfermedad con fuerte impacto mundial

El impacto de la enfermedad renal crónica trasciende las fronteras nacionales. A escala global, 850 millones de personas padecen esta patología, de las cuales 4,6 millones reciben tratamiento renal sustitutivo. Cada año 1,5 millones de personas mueren por esta causa, lo que equivale a una muerte cada 20 segundos.

En Europa, se calcula que 93,1 millones de personas sufren ERC y alrededor de 210.000 fallecen cada año, es decir, una cada dos minutos y medio. Las proyecciones indican que podría convertirse en la tercera causa de muerte en el continente en 2050.

En España, si continúa la tendencia actual, la enfermedad renal crónica podría convertirse en la quinta causa de muerte en 2040, lo que refuerza la necesidad de reforzar las estrategias de prevención y tratamiento.

Más trasplantes y diálisis domiciliaria

Entre las medidas propuestas para mejorar la atención a los pacientes, nefrólogos y asociaciones reclaman seguir impulsando el trasplante renal, considerado la mejor opción terapéutica para quienes necesitan tratamiento renal sustitutivo, especialmente el trasplante de donante vivo, que ofrece buenos resultados de supervivencia y menos complicaciones.

También apuestan por potenciar las terapias de diálisis domiciliaria, como la diálisis peritoneal o la hemodiálisis en el hogar, con el objetivo de que el 30% de los pacientes que inician diálisis lo hagan en su casa antes de 2028. Estas modalidades permiten tratamientos más flexibles y personalizados, mejoran la autonomía de los pacientes y facilitan su conciliación laboral y familiar.

Además, estas terapias tienen un menor impacto ambiental, ya que consumen hasta un 80% menos de agua, un 93% menos de electricidad y generan menos emisiones y residuos que la hemodiálisis hospitalaria.

Actividades por el Día Mundial del Riñón

La conmemoración del Día Mundial del Riñón, que este año cumple su vigésimo aniversario, incluye diversas iniciativas de concienciación en España. Entre ellas, se celebrará una jornada institucional en el Ministerio de Sanidad, con la participación de la ministra Mónica García, donde autoridades sanitarias, profesionales y pacientes debatirán sobre la evolución de la enfermedad renal y las estrategias para mejorar su prevención y tratamiento.

Además, se realizarán jornadas de cribado en el Congreso y el Senado, donde se evaluará la función renal de diputados y trabajadores de ambas cámaras mediante análisis de creatinina y filtrado glomerular.

A estas acciones se suma la campaña de educación sanitaria en farmacias de toda España y la 5ª Carrera Solidaria “Muévete por la salud renal”, celebrada en el Parque del Oeste de Madrid con más de 400 participantes, para promover la actividad física como herramienta de prevención.

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