ZBE de Guadalajara: el TSJ anula la norma y habrá otra flexible

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha declarado nula de pleno derecho la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones de Guadalajara, aprobada en marzo de 2024, al no constar en vigor el Plan de Movilidad Urbana Sostenible exigido por la normativa estatal.

El Ayuntamiento ha respondido al fallo asegurando que la sentencia "refuerza" su postura: el equipo de gobierno ya había anunciado una moratoria hasta finales de 2027 y trabaja en una nueva regulación que, según el concejal de Urbanismo, Alfonso Esteban, será "más flexible" y se activará únicamente cuando los niveles de emisiones lo requieran.

Se aplaza hasta octubre de 2025 la entrada en vigor total de la ZBE de Guadalajara
ZBE de Guadalajara: el TSJ anula la norma y habrá otra flexible

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM) ha estimado el recurso interpuesto por al menos una asociación y ha declarado nula de pleno derecho la ordenanza municipal de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Guadalajara, aprobada por el Ayuntamiento en marzo de 2024. El alto tribunal ha fundamentado su decisión en un vicio de procedimiento: la ordenanza se adoptó sin que estuviera previamente vigente el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), un requisito exigido expresamente por la normativa estatal para este tipo de regulaciones.

El segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Alfonso Esteban, confirmó el fallo ante los medios de comunicación y lo enmarcó en la estrategia que el equipo de gobierno ya había puesto en marcha antes de conocer la resolución judicial. "Ha habido un pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha que declara nula la ordenanza", admitió el edil, si bien subrayó que "no anula la obligación que tenemos los municipios de más de 50.000 habitantes de tener una zona de bajas emisiones".

La moratoria, antes del fallo

Esteban recordó que el Consistorio había tomado la iniciativa semanas antes de que se conociera la sentencia, al anunciar una moratoria en la aplicación de la ZBE hasta el 31 de diciembre de 2027 y el arranque de un nuevo procedimiento normativo. "Anunciamos que íbamos a iniciar una nueva ordenanza que se adecuará a la situación de la ciudad de Guadalajara", afirmó.

En este sentido, el concejal insistió en que la resolución judicial "viene a reforzar la posición del equipo de gobierno", que ya consideraba necesario reformular la regulación desde sus cimientos. El texto de la futura ordenanza se encuentra, según Esteban, en fase de análisis por parte de los servicios jurídicos municipales.

Una ZBE activada solo cuando haya emisiones

La nueva normativa que prepara el Ayuntamiento diferirá sustancialmente de la anterior en su modelo de aplicación. Según explicó el edil, las restricciones no serán permanentes sino que se activarán "los días que realmente haya emisiones", una circunstancia que, precisó, ocurre en Guadalajara "uno o dos veces al año" como máximo.

El concejal apeló al "sentido común" en la gestión de este tipo de regulaciones y criticó el modelo de aplicación uniforme a escala nacional. "Creo que hay que revisar la norma a nivel nacional y no aplicar el 'café para todos'", señaló, al tiempo que valoró que "los tribunales están aplicando la lógica que debe imperar".

La pieza clave que hacía inviable la ordenanza anulada —la ausencia del PMUS— ya no representa un obstáculo: el plan de movilidad actualmente sí está aprobado y en vigor, lo que abre la vía para iniciar de manera inmediata la tramitación de la nueva regulación. "Tenemos tiempo suficiente para, con un plan de movilidad, iniciar una ordenanza nueva absolutamente flexible", apuntó Esteban.

La nueva ORA, también en la agenda

En el mismo acto ante los medios, el segundo teniente de alcalde abordó otro asunto de calado para la movilidad en la capital alcarreña: el nuevo sistema de Ordenación de la Regulación del Aparcamiento (ORA) que el Ayuntamiento pondrá en marcha en los próximos días. Esteban defendió el modelo frente a las críticas que ha generado entre algunos colectivos vecinales y abrió la puerta a corregirlo si su implantación revela disfunciones.

"Lo primero que tengo que decir es que el Ayuntamiento escucha a los vecinos siempre", subrayó el edil, quien justificó la necesidad de regular el estacionamiento en el aumento sostenido del parque de vehículos. "Donde antes había uno o ninguno, ahora hay dos o tres coches por vivienda", argumentó.

220 nuevas plazas de residentes y un aparcamiento disuasorio

Entre las novedades que incorpora el nuevo sistema, Esteban destacó la creación de 220 nuevas plazas destinadas a residentes, una de las reivindicaciones más recurrentes de las asociaciones vecinales. El coste de estas plazas será, según el concejal, "por menos de tres euros al mes".

El modelo contempla además la habilitación de un aparcamiento disuasorio con 450 plazas en las inmediaciones del instituto Brianda de Mendoza. Este espacio funcionará como zona verde con una tarifa de dos euros al día, permitiendo que los conductores dejen el vehículo durante toda la jornada. Esteban rechazó que el objetivo del nuevo sistema sea recaudatorio: "Se trata de hacer compatible el uso del aparcamiento para todo el mundo", afirmó.

El edil también aclaró, frente a algunas de las críticas recibidas, que los límites horarios de la zona azul no han variado. "No hay ninguna novedad, los límites de dos horas más otras dos ya existían", precisó.

Margen para rectificar

Esteban reconoció que el nuevo sistema de estacionamiento se encuentra aún en fase de implantación y pidió tiempo para valorar sus efectos reales. "Hay que dejar que las cosas se asienten, ver cómo funcionan y comprobar si producen más beneficios que perjuicios", reflexionó.

El concejal no descartó, sin embargo, introducir modificaciones si los resultados así lo aconsejan. "Si en algo nos hemos equivocado o hay que rectificar alguna cuestión, por supuesto que se hará", aseguró. La movilidad urbana y la gestión del aparcamiento protagonizan así una agenda municipal cargada en Guadalajara, con dos procesos normativos abiertos en paralelo —la nueva ZBE y la nueva ORA— que marcarán la política de tráfico de la ciudad durante los próximos años.

Comentarios