Tres detenidos por vender corderos de Guadalajara con papeles falsos

Tres personas detenidas intentaron vender 119 corderos transportados desde Guadalajara sin identificación ni garantías sanitarias en la tradicional fiesta del cordero de Madrid, utilizando documentación falsa para amparar la operación.

La Guardia Civil, en coordinación con la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Comunidad de Madrid y la Policía Municipal de la capital, procedió a la detención e intervención de los animales, que fueron finalmente sacrificados para evitar riesgos de enfermedades contagiosas.

Tres detenidos por vender corderos de Guadalajara con papeles falsos
Tres detenidos por vender corderos de Guadalajara con papeles falsos

La Guardia Civil detuvo el pasado 27 de mayo a tres personas —el propietario de los animales, el transportista y el receptor— que intentaban vender 119 corderos de forma fraudulenta en la tradicional fiesta del cordero, celebrada en un enclave de la Cañada Real, en Madrid. Los detenidos están siendo investigados por un presunto delito de falsedad documental al haber utilizado certificados falsos para tratar de amparar una transacción ganadera que vulneraba las normas de identificación animal, sanidad y transporte.

La operación tuvo su origen a principios de mayo, cuando agentes de la Policía Municipal de Madrid detectaron la descarga de corderos en una parcela de la Cañada Real. Los agentes procedieron a identificar al transportista y al receptor de los animales y determinaron que estos iban a ser ofertados en la próxima feria. Ante la gravedad de los hechos, el Servicio de Ganadería de la Comunidad de Madrid solicitó apoyo urgente al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.

Los agentes del Seprona realizaron una inspección integral de las instalaciones donde se encontraban los animales. Las conclusiones fueron contundentes: los 119 corderos, todos ellos de aproximadamente cuatro meses de edad, carecían de crotales identificativos —los dispositivos de marcado obligatorio en ganado ovino— y el transporte desde Guadalajara se había realizado de forma irregular, acompañado de documentación que contenía datos falsos.

La investigación determinó que el destino final declarado de los animales era un matadero ubicado en Zaragoza, al que nunca llegaron. La documentación fraudulenta pretendía simular un tráfico ganadero regular que en ningún momento se ajustaba a la legalidad vigente en materia de identificación, sanidad animal y condiciones de transporte.

Sacrificio de los animales para evitar riesgos sanitarios

Ante la imposibilidad de acreditar el origen y el estado sanitario de los corderos, la Comunidad de Madrid adoptó la decisión de proceder al sacrificio de los 119 animales intervenidos. Las autoridades sanitarias regionales justificaron la medida en la necesidad de eliminar cualquier riesgo de propagación de enfermedades contagiosas que pudieran derivarse de la introducción de animales sin garantías sanitarias en el circuito de comercialización.

El propietario de los animales, el transportista y el receptor de los corderos quedan así como investigados por presunta falsedad documental, delito que en el ámbito del fraude en el comercio de ganado puede acarrear penas de prisión de entre seis meses y tres años según el Código Penal español. La coordinación entre la Policía Municipal de Madrid, el Seprona de la Guardia Civil y la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación madrileña resultó determinante para desarticular la operación antes de que los animales llegaran al mercado.

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