La Junta aprueba 27 millones de euros para recuperar la Sierra Norte
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado un fondo de contingencia de 27 millones de euros para iniciar la recuperación de las zonas afectadas por el incendio forestal de la Sierra Norte de Guadalajara, que ha arrasado unas 32.000 hectáreas desde su inicio el 16 de julio en La Mierla y aún permanece sin controlar.
El vicepresidente primero del Ejecutivo autonómico, José Luis Martínez Guijarro, trasladó este compromiso este miércoles en Cogolludo (Guadalajara) ante 33 alcaldes de municipios afectados, junto a los que la Diputación provincial y el Gobierno de España suman recursos hasta superar los 30 millones previstos para este año, además de las ayudas estatales derivadas de la declaración de zona gravemente afectada por emergencia de protección civil.
El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha aprobó este martes una modificación presupuestaria para constituir un fondo de contingencia de 27 millones de euros destinado a la recuperación de los municipios y ecosistemas devastados por los incendios forestales de la Sierra Norte de Guadalajara. El vicepresidente primero del Ejecutivo regional, José Luis Martínez Guijarro, lo anunció este miércoles en Cogolludo tras reunirse con 33 alcaldes de la comarca —26 de ellos con superficie quemada en sus términos y el resto afectados por evacuaciones o confinamientos— en una doble jornada que se completó con un encuentro con los sectores económicos de la zona.
El incendio, originado el 16 de julio en La Mierla, no había sido dado por controlado en el momento de la reunión y acumula unas 32.000 hectáreas calcinadas en el Parque Natural de la Sierra Norte. La envergadura del desastre, calificado por Martínez Guijarro de "enorme tragedia ambiental", llevó al Gobierno regional a diseñar un plan de recuperación integral articulado en tres ejes: la restauración ambiental, la reconstrucción de infraestructuras y la reactivación económica de los sectores afectados.
El fondo habilitado por la Junta —que asciende en realidad a 27,5 millones según precisó la portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, en la rueda de prensa semanal del Consejo de Gobierno— se incorpora a un mecanismo de contingencia diseñado para cubrir también cualquier otro siniestro que pudiera producirse a lo largo del año, evitando así que las consejerías deban afrontar estos gastos con cargo a sus presupuestos ordinarios. "Para poder empezar a actuar" en la recuperación sin "limitaciones por el presupuesto que tienen asignadas las consejerías más implicadas", explicó el vicepresidente.
A estos fondos regionales se suman tres millones de euros que la Diputación de Guadalajara aprobará este jueves en un pleno extraordinario, destinados exclusivamente a los municipios afectados, junto a una convocatoria inicial de ayudas directas de 25.000 euros para atender necesidades inmediatas planteadas por los propios ayuntamientos. El conjunto de recursos movilizados este año por ambas administraciones supera así los 30 millones de euros.
El acto de Cogolludo reunió también a la delegada de la Junta en Guadalajara, Rosa María García; el presidente de la Diputación, José Luis Vega; la subdelegada del Gobierno en la provincia, Susana Cabellos; el viceconsejero de Administración Local, Eusebio Robles; y la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara.
Recuperación ambiental urgente
Martínez Guijarro planteó a los alcaldes que sea la Comunidad Autónoma quien asuma el liderazgo de la recuperación ambiental de los montes afectados, con independencia de su titularidad —ya sean de utilidad pública, de la Junta, municipales, comunales o de propiedad particular—. "Con independencia de la propiedad de los montes, la Comunidad Autónoma asumirá todo el proceso de recuperación ambiental", subrayó.
Los primeros trabajos irán orientados a la contención de cenizas y la estabilización de suelos, una actuación que el vicepresidente calificó de "clave para que pueda haber cualquier tipo de regeneración". La prioridad es evitar que las lluvias arrastren cenizas hacia embalses y sistemas de abastecimiento de agua potable. Posteriormente, se procederá a las labores de corta, apeo y saca de la madera, y a continuación a la reforestación propiamente dicha.
Para agilizar la contratación, el Gobierno regional declarará estos proyectos de emergencia, eludiendo así los plazos ordinarios de la Ley de Contratos. "Los vamos a declarar de emergencia para que no haya ningún impedimento", precisó Martínez Guijarro. La misma vía de emergencia se aplicará a los primeros proyectos de restauración, para que puedan acometerse "de manera inmediata", añadió. Además, el Ejecutivo regional desplegará un equipo técnico de apoyo sobre el terreno para ayudar a los pequeños ayuntamientos a evaluar daños y tramitar las ayudas, y abrirá en la comarca una oficina técnica al servicio de municipios y particulares.
La Junta también prevé colaborar con la Universidad de Alcalá, que ha puesto a disposición del Ejecutivo todos sus equipos de investigación para apoyar el proceso de recuperación.
Ayudas para turismo, ganadería y caza
El plan de recuperación contempla ayudas específicas para los sectores económicos más golpeados. El sector turístico —con establecimientos hosteleros y hoteleros cerrados durante días y reservas canceladas— recibirá compensaciones por las pérdidas derivadas de la emergencia, además de la puesta en marcha de bonos turísticos para impulsar el regreso de visitantes a la comarca.
El sector ganadero, según explicó Martínez Guijarro, será atendido "uno a uno" para compensar los daños, la pérdida de ingresos y el incremento de costes derivado de la alimentación del ganado durante y después del incendio. Se habilitarán también líneas específicas para la apicultura y el sector cinegético, este último especialmente relevante para las haciendas municipales: "Buena parte de los ingresos [de los ayuntamientos] venían de las licitaciones de los cotos de caza", recordó el vicepresidente.
El presidente de la Diputación, José Luis Vega, advirtió de que muchos municipios de la comarca se enfrentan a una caída drástica de sus ingresos al verse interrumpidas actividades como los aprovechamientos forestales, los pastos o la actividad cinegética. "Muchos de esos pueblos no podrían pagar el alumbrado público" sin respaldo institucional, afirmó. Vega anunció que la Diputación priorizará la instalación de sistemas de filtrado en los depósitos de agua para impedir la contaminación por cenizas cuando lleguen las primeras lluvias, y atenderá otras necesidades urgentes planteadas por los municipios.
La voz del Gobierno de España
La subdelegada del Gobierno en Guadalajara, Susana Cabellos, destacó la coordinación entre administraciones durante la emergencia, que permitió movilizar cerca de 700 efectivos, y subrayó que el Consejo de Ministros aprobó el martes la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil para el incendio de La Mierla y el de Selas, lo que activará ayudas para particulares, ayuntamientos e infraestructuras públicas.
"Ahora es el tiempo de hacer de la necesidad virtud", afirmó Cabellos, defendiendo que la reconstrucción debe abordarse con la colaboración de todas las administraciones para recuperar la Sierra Norte.
El coste de la extinción
Paralelamente, la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, cifró en alrededor de 50 millones de euros el coste total de los trabajos de extinción desplegados en la Sierra Norte de Guadalajara. "A las comunidades autónomas nos supone un esfuerzo importante y toda ayuda será bienvenida", señaló Padilla en relación a los fondos que Castilla-La Mancha pueda recibir del Estado.
La portavoz insistió en que la responsabilidad de la Junta no concluye con la extinción del fuego, sino que se prolonga en la recuperación de infraestructuras y de la actividad económica. También informó del dispositivo habilitado en la Sierra Oeste de Madrid y Almorox, donde la emergencia obligó a evacuar 18 municipios y varias urbanizaciones, con cerca de 1.900 personas alojadas en Escalona y Talavera de la Reina (Toledo). El operativo sanitario, coordinado por la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario, garantizó la atención a los evacuados y la continuidad de los tratamientos de los pacientes crónicos.
La sociedad civil se organiza
Mientras las administraciones articulaban su respuesta institucional, representantes de ayuntamientos, titulares de cotos de caza, agricultores, ganaderos, apicultores y otros colectivos afectados constituían en Cogolludo la Plataforma de Afectados por el Incendio de la Sierra Norte y Sierra de Aragoncillo, con el objetivo de coordinar la recuperación del territorio y actuar como interlocutor conjunto ante las distintas administraciones públicas.
La iniciativa partió de la Asociación de Titulares de Cotos de Caza de Guadalajara (Atica), cuyo presidente, Francisco Plaza, defendió la necesidad de responder de forma unida. "La unión hace la fuerza. La Sierra Norte necesita ahora mismo una gestión responsable para poder ser más fuerte y afrontar el futuro con garantías. Solo unidos podremos defender los intereses de nuestros pueblos y conseguir las ayudas y medidas que este territorio necesita", afirmó.
El abogado Nicolás Piñeiro, responsable de explicar el marco jurídico y organizativo de la plataforma, aprovechó el encuentro para señalar la gestión forestal como asignatura pendiente. "Si hay cambio climático, con más razón hay que hacer gestión forestal. No limpiar los montes y abandonar su mantenimiento tiene consecuencias que hoy estamos sufriendo", advirtió, abogando por un modelo de gestión preventiva que reduzca el riesgo de grandes incendios y garantice el futuro del medio rural.
Según los datos aportados por Atica, el incendio ha afectado hasta el momento a 31 cotos de la Sierra Norte y cuatro de la Sierra de Aragoncillo, con pérdidas extendidas a explotaciones agrícolas, ganaderas y apícolas, además de otros sectores vinculados al medio rural. La plataforma, que permanecerá abierta a nuevos afectados, iniciará de inmediato su trabajo conjunto y celebrará nuevas reuniones para definir actuaciones y trasladar a las administraciones las necesidades más urgentes.
Martínez Guijarro culminó la jornada con la voluntad de extender las reuniones a otros sectores que aún no habían tenido voz: representantes de ganaderos, apicultores, el Grupo de Desarrollo Rural de la Sierra Norte, el sector cinegético y otras asociaciones de la zona. El objetivo, resumió, es diseñar un planteamiento con todos los que tengan algo que aportar "para que dentro de un tiempo la comarca afectada pueda estar recuperada desde el punto de vista económico y ambiental".