Los incendios queman ya 40.000 hectáreas en Castilla-La Mancha

Medios aéreos trabajan en la extinción del incendio forestal en La Mierla (Guadalajara) - Archivo/EP/Rafael Martín

Los incendios forestales han quemado 40.000 hectáreas en Castilla-La Mancha en lo que va de 2026, un 97% más que la media del último decenio, en un año que acumula 880 incendios. El dispositivo de emergencia desplegado por el fuego de la Sierra Oeste generó cerca de 2.000 atenciones sanitarias entre evacuados y personal de extinción, con Talavera de la Reina (Toledo) como epicentro de la respuesta humanitaria, donde llegaron a concentrarse más de 1.900 personas desplazadas.

La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, anunció este miércoles que los informes sobre las causas de los incendios de Almorox y La Mierla ya están en manos de los juzgados y que la Junta se personará si hay culpable: "Tiene que caer todo el peso de la ley". El Consejo de Gobierno aprobó además una dotación de 27,5 millones de euros para reforzar el fondo de contingencia destinado a la recuperación de la zona afectada por el incendio de La Mierla (Guadalajara).

Los incendios forestales han dejado en Castilla-La Mancha un balance sin precedentes en la última década: 40.000 hectáreas quemadas en lo que va de 2026, un 97% por encima de la media de los últimos diez años, y 880 incendios registrados, un 11% más que la media histórica de la región. Lo confirmó este miércoles la consejera de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, durante su visita a las obras de la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Los Yébenes (Toledo), donde atendió a los medios de comunicación.

Gómez describió la situación actual como de "relativa calma", aunque advirtió de que los frentes activos —los complejos de Burgohondo (Ávila) y la Sierra Oeste de Madrid— todavía exigen vigilancia intensa. "Todavía les queda bastante trabajo por delante", señaló, y alertó de que a partir del jueves se esperan otra ola de calor y vientos superiores a los 50 kilómetros por hora, por lo que confió en que durante la jornada del miércoles se consolidara el perímetro de esos incendios para evitar "algún susto".

Casi 2.000 atenciones sanitarias: de los evacuados a los bomberos

El dispositivo sanitario desplegado a raíz del incendio de la Sierra Oeste —que ha afectado a Toledo, Ávila y Madrid— prestó cerca de 2.000 atenciones tanto a la población evacuada como al personal de extinción. Así lo detalló la consejera portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, en rueda de prensa este miércoles.

Padilla explicó que las atenciones no se limitaron a urgencias: una parte importante correspondió a personas desplazadas que necesitaban "medicación, seguimiento de enfermedades crónicas o cuidados específicos". A ellas se sumaron los propios profesionales del operativo, que habían estado "expuestos durante muchas horas al humo, al calor y a unas condiciones de enorme exigencia física". En Talavera de la Reina llegó a habilitarse prácticamente una consulta de atención primaria para dar cobertura a la demanda.

En total se movilizaron tres recursos de soporte vital avanzado, tres ambulancias de urgencias, cuatro ambulancias de soporte vital básico y ocho vehículos de transporte, además de los profesionales encargados de la atención en los albergues. La Gerencia de Urgencias y Emergencias coordinó también los traslados de personas especialmente vulnerables, entre ellas las 46 personas residentes en Buenaventura (Toledo) que fueron trasladadas a otros centros sociosanitarios de la región, como la residencia de Pantoja.

Talavera, epicentro humanitario: más de 1.900 evacuados de 18 municipios

Castilla-La Mancha atendió a evacuados procedentes de 18 municipios: 12 de Toledo —incluyendo las urbanizaciones de Almorox—, cuatro de Ávila y dos de Madrid. Talavera de la Reina fue el principal punto de acogida y llegó a albergar a más de 1.900 personas desplazadas. Padilla elogió la capacidad de respuesta del sistema sanitario regional, que "se ha desplazado donde ha sido necesario", ha atendido a los evacuados, ha protegido a las personas vulnerables y ha cuidado de quienes trabajaron frente al fuego, "todo ello manteniendo la atención sanitaria ordinaria".

El incendio de Almorox, bajo vigilancia con drones y cámaras térmicas

En el frente de Almorox (Toledo), donde los vecinos de las dos urbanizaciones evacuadas ya pudieron regresar a sus viviendas, permanece un retén para prevenir que el viento o las altas temperaturas reaviven algún foco. La zona se sobrevuela con drones y cámaras térmicas para detectar cualquier área caliente que pudiera generar un nuevo problema. La consejera recordó que la Unidad Militar de Emergencias (UME) se retiró el lunes, cuando se desactivó la emergencia nacional en la provincia de Toledo y el nivel de alerta bajó a 1.

En el Valle del Tiétar, el Gobierno regional ya no trabaja sobre el terreno, pero mantiene analistas y personal técnico cualificado apoyando la toma de decisiones. Unidades de análisis del Infocam colaboran en el seguimiento del incendio que afecta a la Sierra Oeste de Madrid, con medios terrestres, aéreos y maquinaria pesada desplegados "desde el minuto uno", según Gómez.

La Mierla: 27,5 millones para la recuperación y reunión con los 34 alcaldes

El incendio de La Mierla (Guadalajara) —el más destructivo del año, con unas 32.000 hectáreas arrasadas— centra ahora la fase de recuperación. El Consejo de Gobierno aprobó una dotación de 27,5 millones de euros para reforzar el fondo de contingencia destinado a las labores de recuperación del área afectada. Además, el Ejecutivo regional convocó para este miércoles una reunión con los alcaldes de los 34 municipios afectados para abordar los daños sufridos.

Gómez destacó que ningún vecino perdió su vivienda: "Todos los vecinos y vecinas de los 34 municipios que fueron evacuados, cuando han vuelto a sus casas, se han encontrado sus casas en pie y con todos sus elementos disponibles". Respecto al ganado, se organizó una recogida masiva del ganado extensivo que pastaba en la zona, atendido mediante convoys especiales de alimentación. La Junta también aprobó ayudas para sufragar el gasóleo de los tractores que participaron en las tareas de extinción abriendo cortafuegos.

La Guardia Civil investiga las causas: los informes, ya en los juzgados

La consejera Gómez confirmó que la Guardia Civil y los agentes medioambientales ya han elevado a los juzgados los informes sobre las posibles causas de los incendios de Almorox y La Mierla. Anunció que la Junta de Comunidades se personará como acusación si las diligencias previas determinan la existencia de un responsable. "Son acciones que, en el caso de que haya un culpable, tienen que caer todo el peso de la ley sobre los responsables", advirtió, recordando que la pena máxima por provocar un incendio forestal en España es de 20 años de cárcel.

En la misma línea se pronunció el delegado del Gobierno central en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, quien en rueda de prensa en Toledo confirmó que la investigación sigue abierta pero declinó precisar "cuál ha sido la causa exacta" de ninguno de los dos incendios.

Gómez calificó los daños de "incalculables", señalando que van más allá de las infraestructuras y el medio natural: la liberación "brutal" de CO2 agrava, a su juicio, el propio cambio climático. Padilla, por su parte, reclamó prudencia ante la situación meteorológica prevista para los próximos días y subrayó que "el papel del Gobierno de Castilla-La Mancha no acaba cuando se apagan las llamas".