La periodista Sara Carbonero, ingresada de urgencia en un hospital de Canarias

La periodista Sara Carbonero permanece ingresada en un hospital de Lanzarote tras acudir de urgencias el pasado 2 de enero por un empeoramiento repentino de su estado de salud mientras disfrutaba de unos días de descanso en Canarias. El ingreso, inmediato debido a su historial médico, ha generado preocupación y mantiene a su entorno a la espera de su evolución.
La periodista Sara Carbonero, ingresada de urgencia en un hospital de Canarias
La periodista Sara Carbonero, ingresada de urgencia en un hospital de Canarias

La periodista y presentadora Sara Carbonero permanece ingresada en un hospital de Canarias tras acudir de urgencias por un empeoramiento repentino de su estado de salud mientras se encontraba pasando unos días de descanso en Lanzarote. El ingreso, producido el pasado 2 de enero, ha generado una notable preocupación tanto en su entorno más cercano como entre sus seguidores, a la espera de conocer su evolución clínica.

La llegada de 2026 se presentaba para Carbonero como un tiempo de calma, balance personal y celebración íntima. Sin embargo, ese inicio de año marcado por la serenidad y el optimismo se ha visto abruptamente alterado por una noticia inesperada: la periodista se encuentra hospitalizada en Lanzarote y, según fuentes de su entorno, su estado habría llegado a ser grave en las últimas horas, recoge Informalia.

Un viaje de descanso que terminó en urgencias

Hasta este lunes, víspera de Reyes, nada hacía presagiar el ingreso hospitalario. Carbonero había despedido 2025 y dado la bienvenida a 2026 en las islas Canarias, un destino elegido expresamente para alejarse de Madrid y cerrar el año en un entorno natural, rodeada de amigos cercanos. Así lo compartió ella misma en su cuenta de Instagram, donde suma más de 3,6 millones de seguidores y en la que acostumbra a mostrar una faceta reflexiva y emocional, muy ligada a sus procesos personales.

Durante esos días, la periodista pasó tiempo entre La Graciosa y Lanzarote, disfrutando del mar, del clima suave y de la compañía de su círculo más íntimo. Entre ellos se encontraban su pareja, el empresario canario José Luis Cabrera; su gran amiga Isabel Jiménez, presentadora de Informativos Telecinco; el maquillador Ion Villar y la profesora de yoga Claudia Valcárcel. Las imágenes difundidas mostraban desayunos saludables, baños en el mar, música, baile y momentos de descanso, en una atmósfera de desconexión y bienestar.

El ingreso y la situación actual

Fue el pasado 2 de enero cuando la presentadora acudió a urgencias después de comenzar a encontrarse mal. Dado su historial médico, el ingreso fue inmediato y los profesionales decidieron mantenerla hospitalizada para observación y la realización de distintas pruebas. Junto a ella se encuentra su pareja, mientras que Iker Casillas, padre de sus dos hijos, permanece pendiente de la evolución desde la distancia.

Según el entorno de la periodista, no se descarta un posible traslado a otro centro hospitalario fuera de Lanzarote, en función de cómo evolucione su estado de salud en las próximas horas. Por el momento, no se ha hecho público ningún diagnóstico ni detalles clínicos concretos.

Nada hacía presagiar el ingreso

“Las últimas horas de 2025 y las primeras de 2026 no han podido ser mejores. Baño en el mar, la isla más bonita y una compañía de lujo”, escribía Carbonero en una de sus publicaciones nada más arrancar el año. En ese mismo mensaje explicaba su menor presencia en redes sociales en los últimos tiempos y aprovechaba para desear a sus seguidores “un año lleno de paz y tranquilidad, de momentos que cuenten y de personas que sumen”.

En sus palabras, la periodista reiteraba un deseo que, según ella misma ha confesado en otras ocasiones, se repite desde hace años: salud y amor. “Que este año traiga sonrisas, disfrute y muchos ratos de esos bonitos que nuestra alma necesita vivir. Buena música, ilusión, ganas y coraje para poder enfrentar los obstáculos que nos ponga la vida y actitud, siempre actitud. Que ya pasó uno más. Y aquí seguimos. Feliz año”, concluía.

Un entorno unido y en silencio

La elección del destino para despedir 2025 tampoco fue casual. Isabel Jiménez, compañera inseparable de Carbonero dentro y fuera de la profesión, también compartió en sus redes sociales una reflexión sobre ese viaje, destacando el simbolismo de despedir y comenzar el año junto al mar. “El mejor último día del año posible… En mi isla y mi mar. Sigamos bailándonos la vida en 2026”, escribía la presentadora.

Al grupo se sumó Ion Villar, quien publicó mensajes de agradecimiento por esos “últimos y primeros momentos del año”, celebrando el inicio de 2026 “en buen paraíso y buena compañía”. Para todos ellos, el viaje suponía un paréntesis lejos de las obligaciones laborales y familiares, un espacio de reconexión personal.

Ese clima de armonía contrasta ahora con la preocupación generada por el ingreso hospitalario de Carbonero, del que se han conocido pocos detalles. Su entorno mantiene la máxima discreción, y por el momento no se han producido declaraciones públicas sobre su estado.

Sara Carbonero y el cáncer de ovarios

La situación actual remite inevitablemente a uno de los episodios más duros de la vida de la periodista: el cáncer de ovarios que le fue diagnosticado en 2019, una enfermedad que marcó un antes y un después tanto a nivel personal como vital. Aquel diagnóstico llegó en un momento especialmente complejo, coincidiendo con el infarto que sufrió entonces Iker Casillas y que lo apartó del fútbol profesional.

Desde entonces, Sara Carbonero ha utilizado sus redes sociales como una ventana honesta a sus procesos vitales. Ha hablado en distintas ocasiones con una sinceridad poco habitual sobre la enfermedad, un proceso que la obligó a someterse a varias intervenciones quirúrgicas de urgencia y a replantearse por completo sus prioridades. Ha explicado que la palabra “tumor” llegó de forma inesperada y que, desde ese instante, todo cambió: el tiempo, las prioridades y la manera de mirar el mundo.

Lejos de dramatismos impostados, ha reconocido que el miedo fue real, pero también la necesidad de aferrarse a la calma, a la información rigurosa y a la confianza en los médicos. “Aprendí a vivir en el presente”, confesó en una de sus reflexiones más recordadas, subrayando que el proceso le obligó a aceptar la vulnerabilidad como parte del camino y a valorar lo esencial.

Por ahora, se está a la espera de nueva información que permita conocer el alcance real de la situación actual de la periodista y su evolución en las próximas horas. Mientras tanto, crecen los mensajes de apoyo por parte de seguidores y compañeros de profesión, con la esperanza de poder trasladar buenas noticias en breve.

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