Ha muerto. David Bisbal desolado ante la pérdida más importante de su vida

David Bisbal ha comunicado la muerte de su padre, José “Pepe” Bisbal Carrillo, a los 84 años, tras años de lucha contra el alzhéimer. El cantante lo ha despedido con un mensaje íntimo y rotundo en redes: “Papá, hoy te quedas a vivir dentro de mi corazón”.
Ha muerto muy joven. David Bisbal destrozado tras sufrir una de las pérdidas más duras
Ha muerto. David Bisbal desolado ante la pérdida más importante de su vida

David Bisbal atraviesa uno de los golpes más duros de su vida tras el fallecimiento de su padre, José Bisbal Carrillo, este 10 de febrero de 2026 en Almería, a los 84 años, después de un largo deterioro provocado por el alzhéimer. La noticia, confirmada por el propio artista en sus redes sociales, ha desatado una oleada de condolencias dentro y fuera del mundo de la música, y ha reabierto la historia de una figura conocida en su tierra mucho antes de que el apellido Bisbal se asociara al pop.

En un mensaje público cargado de emoción, el cantante ha querido despedirse del hombre que, según ha repetido en distintas etapas de su carrera, le inculcó disciplina, constancia y orgullo por sus raíces. Junto a imágenes de su padre en blanco y negro —muchas de ellas de su etapa deportiva—, Bisbal ha escrito: “Papá, hoy te quedas a vivir dentro de mi corazón” y ha añadido otra frase que resume su forma de entenderlo: “Sabemos que allá arriba seguirás siendo un luchador, ganando todos los combates en el cielo”.

Con el paso de los años, el propio Bisbal había ido compartiendo el impacto del alzhéimer en su familia: la enfermedad que “apaga” recuerdos, pero no siempre la capacidad de sentir. Su entorno confirma que en la última etapa el exboxeador estuvo atendido con cuidados especializados, en una residencia en Almería, mientras la familia procuraba preservar la intimidad del proceso.

Un campeón antes de ser “el padre de”: el legado deportivo de José “Pepe” Bisbal

José Bisbal Carrillo no fue un personaje anónimo en Almería. Para muchos, fue una referencia del deporte local y un pionero del boxeo español: siete títulos nacionales y una trayectoria profesional que, según recuentos publicados por distintos medios, alcanzó 83 combates (con balance de 49 victorias, 35 derrotas y 9 empates). Compitió en categorías como peso gallo y peso pluma, y se le recuerda por un estilo técnico que lo llevó a abrir camino fuera de España en una época en la que viajar para pelear no era lo habitual.

Esa dimensión internacional aparece vinculada a combates en el extranjero, con triunfos que la prensa ha situado en Göteborg (Suecia) frente al sueco Jan Persson, citado como rival al que venció en dos ocasiones. No era solo un deportista con títulos: era un boxeador que, en su contexto, simbolizaba modernidad y ambición competitiva.

Tras su retirada, llegó otra vida: trabajo, familia y discreción. Se ha publicado que, una vez colgó los guantes en 1976, trabajó como funcionario de carpintería en el Ayuntamiento de Almería, construyendo un perfil alejado del foco, centrado en su hogar, junto a su esposa María Ferre y sus hijos José María, María del Mar y David (el menor).

El simbolismo de una fecha y el último combate

La muerte del exboxeador no solo ha sacudido a su familia: también ha activado un relato simbólico en la ciudad. En una de las crónicas que más han profundizado en la coincidencia, se subraya que el fallecimiento se produjo el mismo día en que se cumplían 50 años de su último combate profesional, disputado en Santa Cruz de Tenerife frente al canario Ramón García Marichal, cierre de una carrera que lo convirtió en orgullo local.

Ese tipo de detalles ayudan a entender por qué el duelo, en Almería, se vive como algo más que una pérdida privada: la figura de Pepe Bisbal forma parte de una memoria deportiva compartida, y su historia vuelve ahora a primer plano por el adiós de su hijo.

El alzhéimer, contado sin maquillaje: lo que Bisbal había confesado

Bisbal no había ocultado el dolor de ver cómo la enfermedad avanzaba. En 2023, al recibir el reconocimiento como Hijo Predilecto de Andalucía, se emocionó al hablar de su padre y dejó una frase que retrataba la crudeza del proceso: explicó que, aunque seguía presente físicamente, su padre “ya no estaba” de la misma manera y no reconocía a los suyos.

Otros relatos recogen que el deterioro llegó al punto de que reconocía a muy pocas personas, manteniendo un vínculo especialmente fuerte con su esposa (citada en algunos medios como “Mari”), un patrón frecuente en enfermedades neurodegenerativas donde el apego emocional puede resistir más que la memoria episódica.

En el recuerdo reciente también pesa el tono de las dedicatorias previas. Bisbal había escrito en cumpleaños y homenajes mensajes en los que dejaba entrever lo que la familia estaba viviendo: el deseo de “recordar viejos tiempos” y la esperanza de poder construir otros nuevos, incluso cuando el diálogo ya era casi imposible.

Un padre como brújula: disciplina, raíces y una escena que ya es memoria

La historia personal entre padre e hijo ha tenido un capítulo especialmente visible en el documental “Bisbal” (Movistar Plus+, 2023), donde se muestra una escena íntima y difícil: el cantante frente a su padre, ya muy afectado, intentando que lo reconozca. Para quienes han seguido la carrera del artista, esa secuencia dejó de ser “contenido” para convertirse en testimonio.

En paralelo, el relato público del duelo ha activado reacciones de compañeros y rostros conocidos. Se ha informado de mensajes de condolencia de artistas y personalidades —desde compañeros del mundo musical a representantes institucionales—, además de gestos de homenaje desde ámbitos vinculados a Almería.

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