Kiko Matamoros y Makoke reconocen en su juicio haber ocultado bienes

Kiko Matamoros arremete contra Makoke a la salida del juicio: "Ahora empieza una pelea por mis derechos"
En las imágenes Makoke y Kiko Matamoros este viernes a su llegada a los juzgados donde se ha celebrado la vista judicial
En las imágenes Makoke y Kiko Matamoros este viernes a su llegada a los juzgados donde se ha celebrado la vista judicial

Según recoge InformaliaKiko Matamoros ha confesado en un juicio celebrado este viernes en la Audiencia Provincial de Madrid que ocultó patrimonio, tanto ingresos dinerarios como un inmueble, a Hacienda para evitar que la Agencia Tributaria ejecutara embargos por su impago de impuestos.

Por su parte, su exesposa María José Giaever, conocida como Makoke, ha reconocido que cooperó con dicha ocultación prestándose a que Kiko Matamoros pusiera a nombre de ella una vivienda de Pozuelo de Alarcón (Madrid) que la pareja compró en 2011 y la cuenta a la que estaba vinculada la hipoteca, a pesar de que los ingresos para dotar de dinero a la misma eran de su entonces marido.

Ante esta confesión de los hechos, la fiscal ha rebajado su petición de pena, de cinco años y medio a dos años de cárcel para Kiko Matamoros y de cuatro a un año y nueve meses para Makoke, unas penas que no implican ingreso en prisión.

La fiscal considera que ambos incurrieron en un delito de alzamiento de bienes con las circunstancias atenuantes de confesión y dilaciones indebidas en el procedimiento, por el que además solicita que indemnicen a Hacienda de forma conjunta en algo más de 400.000 euros.

Por su parte, el abogado del Estado, en representación de la Agencia Tributaria, ha pedido tres años y medio de prisión para Kiko Matamoros y un año y nueve meses para Makoke.

Los abogados defensores de ambos acusados se han adherido a la petición definitiva de la Fiscalía.

El letrado de Kiko Matamoros ha dicho que finalmente Hacienda sí logró embargar a su representado casi 800.000 euros, mientras que el de Makoke ha recordado que ella ha depositado ya 60.000 a efectos de su posible responsabilidad civil.

Durante su declaración, Kiko Matamoros ha confesado que, desde 2009, para eludir una potencial vía ejecutiva por parte de Hacienda tras no pagar los impuestos que le correspondían, se valió de empresas creadas por él para generar un vaciamiento formal de su patrimonio y una apariencia de inexistencia de ingresos.

Ha añadido que así canalizó su intervención en medios de comunicación y su labor de representante de terceros, en concreto de Makoke, a través de las sociedades Salto Mortal y Silla del Ring, vaciando las cuentas de estas empresas en su beneficio personal, y también ocultó a Hacienda rentas que obtenía de sus sueldos por su actuación profesional.

Matamoros ha manifestado que adquirió en 2011 una vivienda en Pozuelo de Alarcón con un precio de 1.315.750 euros, en la que fijaron su residencia habitual, pero para evitar una actuación de Hacienda contra él pusieron la titularidad del inmueble a nombre de ella.

La fiscal ha recordado que la Agencia Tributaria dictó en 2017 una resolución en la que requería a Kiko Matamoros que identificara sus bienes ante su deuda con Hacienda, que entonces ascendía a 1.240.425 euros.

Kiko Matamoros ha dicho que le fue notificada la resolución, pero que no atendió al requerimiento, lo que, según ha advertido la fiscal, provocó "el fracaso de toda pretensión de embargo" por Hacienda.

Makoke ha asegurado que hasta 2018 no se enteró de que Kiko Matamoros no declaraba a Hacienda y que se prestó a que pusiera la casa de Pozuelo de Alarcón a su nombre para que no se la embargaran a su entonces marido.

Ha dicho que igualmente accedió a que ella figurara como titular de una cuenta en la que el dinero para pagar la hipoteca lo ingresaba Kiko Matamoros.

A su salida de la Audiencia, Matamoros ha adelantado que cuando haya sentencia iniciará un procedimiento civil a favor de sus intereses, "la pelea por mis derechos", ha dicho, y ha recordado que en la casa de Pozuelo siguen viviendo familiares de Makoke.

Por su parte, Makoke, que ha llorado en algunos momentos del juicio, se ha limitado a decir que ha sido "muy desagradable" estar en el banquillo y, sobre Kiko Matamoros, ha comentado que no le ha saludado y que ni siquiera le ha mirado.

Kiko, como ha expresado tras el juicio, está contento "porque por primera vez he oído de boca de quien lo ha negado públicamente durante muchísimos años la realidad de los hechos y una verdad incómoda, pero una verdad absoluta. Y es que quien ha pagado esa casa he sido yo", ha señalado contra su ex y la casa de La Finquilla.

"Efectivamente ella colaboró en la ocultación de ese bien, y el reconocimiento del delito. Algo que ha negado públicamente, que se ha hartado de decir que era un mentiroso por todos los platós, de decir que esa casa la había pagado ella. Bueno pues lo ha reconocido en la sala", ha insistido.

Respecto a la reducción de la petición por parte de la Fiscalía, el tertuliano ha asegurado que "para mí es muy satisfactorio. Son dos años lo que ha pedido la Fiscalía para mí, y 1 año y 9 mes para ella". Y ha seguido: "La abogacía del Estado ha reducido sensiblemente la petición, pero para mí mantiene 3 años de petición que veremos en qué queda".

"Una vez que haya sentencia sino pues cabrá recurso en el Superior de Justicia", ha adelantado.

Y ha insistido contra Makoke: "Creo que hoy es un día para celebrar, no por nada, sino porque para mí han sido muchos años de sufrimiento, de morderme la lengua, de tener que aguantar calumnias, injurias, mentiras".

Y ha señalado, al contrario que ella, que él "sí" la ha mirado durante el juicio: "Porque de repente ha roto a llorar cuando ha conocido la petición fiscal, y ha llorado en la declaración".

También ha celebrado: "Ya somos todos mayorcitos y sabemos a lo que nos exponemos en la vida. Y yo desde luego estoy muy relajadito, he entrado muy relajado y salgo muy relajado, lo dije desde el primer día que pisé aquí que venía a contar la verdad".

Y ha señalado: "Otros vinieron a obstruir el procedimiento pero al final no han tenido más remedio que reconocer los hechos".

Sobre cómo ha sido la sesión (la primera de ellas quedó finalmente suspendida en marzo), ha explicado: "Se ha renunciado a los testigos porque era evidente que ella una vez ha asumido los hechos y las culpabilidades de cada quien, no tenía sentido".

Él ha llevado de testigo a Lydia Lozano: "No creo que me hubiera perjudicado porque el testimonio de Lydia iba en la dirección de que a ella el exmarido de Makoke, padre de Javier Tudela, le había confesado sus intenciones de quedarse con esa casa".

La guerra no acaba aquí

Tras la resolución de este viernes, Matamoros ha advertido: "No solo me he quitado un peso, sino que ahora inicio un procedimiento". Y aunque no ha confirmado que sea contra Makoke, sí lo ha dejado entrever al asegurar que "contra quien sea, a favor de mis intereses". "No empieza ninguna guerra, a partir de que haya una sentencia penal empieza una pelea por mis derechos", ha remarcado.

Lo dice por la casa de La Finquilla, la que insiste que pagó él: "Por mis derechos. Y en esa casa creo que viven su hijo, su nuera y sus dos nietos. Ella creo que vive con su novio".

Y para terminar, ha mandado también un recado al prometido de Makoke, Gonzalo García, que le ha acompañado este viernes en el juicio y también tiene su propio litigio abierto: "Y que ella le apoye a él porque puede tener dificultades serias en el terreno penal", ha sentenciado Matamoros.

Comentarios