Sara Carbonero se rompe en uno de los momentos más difíciles de su vida
Según recoge Informalia, Sara Carbonero (41) atraviesa uno de sus momentos más duros en lo personal. Hace apenas once días despedía a su madre, Goyi Arévalo, fallecida tras una enfermedad que se complicó en las últimas semanas. Un golpe durísimo para la periodista, que todavía se estaba recuperando del delicado bache de salud por el que estuvo ingresada a principios de año en Lanzarote.
En este contexto especialmente delicado, Carbonero ha echado la vista atrás y se ha sincerado sobre otra de las etapas más complicadas de su vida: la que comenzó tras la final del Mundial de Sudáfrica de 2010. De ser la periodista deportiva que siempre soñó ser pasó, de la noche a la mañana, a convertirse en uno de los rostros más perseguidos del país tras el ya mítico beso con Íker Casillas. Un gesto que marcó el inicio de una mediática relación con el exportero del Real Madrid, con quien tuvo a sus dos hijos, Martín y Lucas.
"Fue bastante complicado. Han pasado 16 años de aquello, pero fue una locura. Yo siempre he dicho que se juntó la hora H con el día D", ha recordado en una entrevista a Harper's Bazaar.
La periodista admite que lo pasó realmente mal durante aquella época de máxima exposición mediática: "Lo pasé mal, lo pasé mal. Adelgacé como 10 o 12 kilos, sobre todo por la persecución de la prensa, que he llevado fatal". "De llevar una vida corriente a salir de Telecinco con coches pegados detrás, persiguiéndote… Eso altera tu vida y pensé: 'Ya está, se acabó mi libertad'", ha reconocido.
Sobre el infierno mediático, la amiga de Isabel Jiménez ha insistido en lo mal que lo llevó: "Cuando veía los debates que se montaban lo pasaba fatal, era horrible". Con el tiempo, eso sí, asegura que consiguió estabilizarse: "Luego lo dejé de pasar mal y me encontré segura de lo que hacía pese a las críticas".
Sara además se ha sincerado sobre el complicado momento que vive actualmente, tras la muerte de su madre: "Hay momentos que lo cambian todo, sí, pero yo llevo ya un tiempo cuidándome muchísimo más y dando prioridad a otras cosas que antes no daba. Ahora mismo mi proyecto más importante sigo siendo yo: cuidarme, estar, intentar evitar el estrés lo máximo posible". Cabe recordar que Carbonero ha tenido que enfrentarse a momentos especialmente duros en los últimos años, como el cáncer de ovarios que le fue diagnosticado en 2019, poco después del infarto que sufrió su entonces marido, Íker Casillas.
En esta entrevista, concedida días antes del fallecimiento de Goyi, la periodista reflexionaba también sobre su forma actual de entender la vida y el momento en el que se encuentra: "Te diría que estoy en un momento tranquilo, de paz relativa, porque por otro lado convivo con una incertidumbre constante en algunos aspectos de mi vida, pero buscando siempre eso, la paz, la sensación de calma… y la consigo. Entonces estoy tranquila, estoy bien, en un momento expectante, un poco contemplativo, a ver qué pasa… pero no estoy buscando nada". Tanto Sara como su hermana Irene estaban muy unidas a su madre, en sus redes la novia de Jota Cabrera le ha dedicado innumerables post, el más emotivo, el que tiene fijado como primera publicación: "Te quiero, guerrera".