El transporte de Castilla-La Mancha alerta: el diésel asfixia a autónomos y pymes

La patronal del transporte en Castilla-La Mancha advierte de que la subida del precio del diésel está poniendo contra las cuerdas a autónomos y pequeñas empresas del sector.

La CETM regional reclama ayudas urgentes al combustible y cambios en la cláusula del gasóleo para evitar un mayor deterioro de los márgenes empresariales.

El presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías en Castilla-La Mancha (CETM CLM), Carlos Marín - EP/Eusebio García del Castillo
El presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías en Castilla-La Mancha (CETM CLM), Carlos Marín - EP/Eusebio García del Castillo

La escalada del precio del combustible provocada por la tensión geopolítica en Oriente Medio y la guerra con Irán ha vuelto a encender las alarmas en el sector del transporte por carretera en Castilla-La Mancha. El presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías en Castilla-La Mancha (CETM CLM), Carlos Marín, ha advertido de que el aumento del coste del diésel está golpeando con fuerza a los transportistas, especialmente a autónomos y pequeñas empresas, que constituyen la mayoría del tejido empresarial del sector en la región.

En una entrevista concedida a Europa Press, Marín ha señalado que el precio del gasóleo ha pasado en poco tiempo de unos 1,20 euros por litro a cerca de 1,80 euros, un incremento que está teniendo un impacto directo en la rentabilidad de las empresas de transporte. A esta subida se suman otros costes que también han aumentado en los últimos meses, como los neumáticos o los peajes, mientras que las tarifas del transporte no se actualizan con la misma rapidez.

El presidente de la patronal ha reconocido que la situación es especialmente complicada para los operadores más pequeños. El 82% del sector en Castilla-La Mancha está formado por pymes, micropymes y trabajadores autónomos, perfiles empresariales que cuentan con menor capacidad financiera para absorber las fuertes oscilaciones del precio del combustible. “Ahora mismo hay gente en el transporte que lo está pasando francamente mal”, ha advertido.

Petición de ayudas urgentes al combustible

Ante este escenario, la patronal del transporte ha solicitado al Ministerio de Transportes la adopción de medidas urgentes para amortiguar el impacto del encarecimiento del combustible. Entre las propuestas planteadas figura la implantación de una ayuda directa de 20 céntimos por litro de gasóleo, así como subvenciones por vehículo que permitan a los transportistas disponer de un margen económico para afrontar el incremento de costes.

El combustible representa habitualmente alrededor del 30% de los costes totales del transporte, pero con los precios actuales ese peso puede elevarse hasta entre el 40% y el 45%, lo que, según la patronal, supone un problema “vital” para la viabilidad de muchas empresas del sector.

Además, Marín ha reclamado modificaciones en el sistema de actualización de la cláusula del gasóleo, el mecanismo que permite repercutir las variaciones del precio del combustible en las tarifas del transporte. En su opinión, el actual sistema provoca retrasos que dificultan que las empresas puedan trasladar con rapidez las subidas del combustible a sus clientes.

La patronal también pide que los indicadores oficiales del Ministerio se publiquen con mayor rapidez, ya que en la actualidad pueden registrarse retrasos superiores a un mes, lo que complica la actualización de los precios de los servicios de transporte.

Impacto en toda la cadena económica

El presidente de CETM Castilla-La Mancha ha mostrado su confianza en que el Gobierno apruebe medidas en el próximo Consejo de Ministros, al considerar que estabilizar los costes del transporte tendría un efecto positivo en toda la economía.

Marín ha recordado que el 92% de las mercancías que se mueven en España lo hacen por carretera, por lo que cualquier incremento de costes en el sector termina trasladándose a la cadena productiva y, en última instancia, al precio final de los productos.

En este sentido, el responsable de la patronal ha señalado que frenar el impacto del combustible ayudaría también a contener la inflación, al evitar que los costes logísticos sigan aumentando en los distintos sectores económicos.

Escasez de conductores profesionales

Más allá del problema coyuntural del combustible, el sector del transporte continúa enfrentándose a problemas estructurales, entre los que destaca la escasez de conductores profesionales.

Carlos Marín ha calificado esta situación como “un problema europeo”, aunque ha señalado que en España se ve agravado por la posición periférica del país y su fuerte dependencia del transporte por carretera para la distribución de mercancías.

El presidente de la patronal ha reconocido que el propio sector debe hacer autocrítica por no haber sabido “dignificar suficientemente la profesión” en el pasado, lo que ha contribuido a la falta de relevo generacional entre los conductores.

A ello se suman también obstáculos administrativos, como la falta de examinadores para obtener el carné profesional o la excesiva burocracia, factores que ralentizan la incorporación de nuevos conductores al mercado laboral.

En este contexto, Marín ha defendido facilitar la llegada de trabajadores extranjeros que puedan cubrir los puestos vacantes, subrayando que se trata de empleos esenciales para el funcionamiento de la cadena logística y para el conjunto de la economía.

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