Duchas, café y recarga de móvil: el ingenio vecinal del Viña Rock

El festival Viña Rock celebra este jueves su primera jornada completa en Villarrobledo (Albacete) en una edición marcada por el cambio de empresa gestora y la ruptura con el fondo estadounidense KKR, señalado por sus vínculos con intereses israelíes. La música arrancó a las 12.00 horas en los distintos escenarios del recinto.

La nueva organización ha situado el retorno a los orígenes como leitmotiv de la edición 2026, lo que propició que el cartel definitivo se conociera más tarde de lo habitual. Pese a que algunos vecinos observaron este mediodía una afluencia inferior a la de años anteriores, los asistentes llegados de toda España esperan que la asistencia se dispare a lo largo del fin de semana largo del Primero de Mayo.

Arranca el Festival Viña Rock, que reúne a más de un centenar de artistas a lo largo de tres días en una edición que la organización define como una nueva era “independiente” tras desvincularse del fondo de inversión proisraelí KKR - EFE/Manu
Arranca el Festival Viña Rock, que reúne a más de un centenar de artistas a lo largo de tres días en una edición que la organización define como una nueva era “independiente” tras desvincularse del fondo de inversión proisraelí KKR - EFE/Manu

El Viña Rock 2026 abrió este jueves sus puertas en Villarrobledo (Albacete) en una edición condicionada desde su gestación por la polémica en torno a la anterior empresa organizadora y su relación con el fondo de inversión estadounidense KKR, al que se atribuyen intereses en el conflicto de Oriente Próximo. La ruptura con esa gestora, ya consumada, obligó a reconfigurar el cartel con modificaciones de última hora y a publicarlo con más demora de lo habitual, aunque la nueva dirección ha convertido ese relevo en el centro del discurso de la edición: volver a los orígenes del festival.

Desde primera hora de la mañana, los alrededores del recinto presentaban el paisaje habitual de acampadas: tiendas de campaña y furgonetas desplegadas en las explanadas próximas a los escenarios. El festival también registra una notable ocupación en los establecimientos de alojamiento de la localidad, cuya población se multiplica estos días de manera muy perceptible.

Los conciertos comenzaron a sonar a mediodía, pero la mayor concentración de público se espera durante la tarde y la noche de este jueves y a lo largo del fin de semana, prolongado este año por el festivo del 1 de mayo. Guardias civiles, tanto en vehículo como a caballo, hacen presencia visible desde primera hora en los accesos y zonas de acampada.

Un inicio con menos afluencia de lo habitual, según los vecinos

Algunos residentes de Villarrobledo que se acercaron a última hora de la mañana a la zona de puestos y aledaños de los escenarios reconocieron a EFE que "se ve menos gente que otros años", aunque confiaron en que la llegada masiva de asistentes se produzca conforme avance el fin de semana.

La percepción contrasta con la procedencia geográfica de los que ya han llegado, que abarca prácticamente toda la geografía española. María José Sanz, que visitaba la zona de puestos acompañada de dos amigos, explicó que viajó desde Zaragoza: "Nos estrenamos en el Viña este año", afirmó. Los tres lucen camisetas del grupo Mala Hierba, al que han venido expresamente a ver actuar. Llegaron el miércoles y partirán el viernes, pues no encontraron alojamiento disponible para más días.

En una de las zonas de acampada, Bruno Nevada y Mariano Rodríguez, procedentes de Mataró (Barcelona), explicaron que ya estuvieron en la edición de hace cuatro años y que regresan "por el ambiente" que ofrece el festival, sin que ningún grupo en concreto sea el reclamo. Piensan quedarse hasta el domingo.

Desde la misma ciudad condal, Gisela Ferrer y su grupo de amigos repiten asistencia por quinto año consecutivo y tienen las ideas muy claras: "Hasta que acabe, hasta el domingo por la tarde no nos movemos de aquí", señaló.

El hielo y los sombreros, entre los artículos más vendidos

El sol intenso de este jueves en la comarca de La Mancha ha convertido el hielo en uno de los artículos más demandados entre los vendedores ambulantes que recorren la zona de acampada. Los sombreros de distintos modelos y colores compiten con él como los productos estrella de la jornada.

El ecosistema comercial informal que rodea al festival abarca también a los propios vecinos de las urbanizaciones colindantes con las explanadas. Varios de ellos han habilitado servicios de ducha caliente y recarga de teléfono móvil —en este caso por dos euros—, anunciados mediante lonas colgadas desde los balcones. Café, bollería, refrescos, agua y cerveza "fría y por un euro" completan la oferta que los asistentes encuentran desde primera hora.

Un festival que aguarda el grueso del público

El Viña Rock afronta la recta final de su primer día pleno con la expectativa puesta en el crecimiento de la afluencia a medida que avance el fin de semana. La extensión del festivo del Primero de Mayo añade un día más al calendario habitual, lo que la organización y los propios asistentes confían en que se traduzca en una mayor presencia de público en el recinto de Villarrobledo durante las próximas jornadas. La edición de 2026, arrancada con incertidumbres ligadas al relevo en la gestión, busca en sus días centrales consolidar el mensaje de regreso a los valores que dieron forma al festival desde sus inicios.

Comentarios