Castilla-La Mancha aboga por una gestión coordinada y equitativa del agua que atienda necesidades
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha abogado este miércoles por una gestión coordinada y equitativa del agua que tenga en cuenta las necesidades de todo el territorio durante el acto de celebración del centenario de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), celebrado en Murcia. A la conmemoración ha asistido el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, junto al presidente del organismo de cuenca, Mario Urrea.
En declaraciones a los medios, Martínez Lizán ha subrayado que el agua es “un elemento que nos une, que es escaso y que hay que gestionar muy bien”, siempre considerando las necesidades del conjunto del territorio. En este contexto, ha recordado que la provincia de Albacete, y especialmente las comarcas de Hellín y la Sierra del Segura, forman parte de la CHS con el 25 % de la superficie gestionada, pero aportan entre el 70 % y el 75 % del agua de toda la cuenca, lo que convierte a Castilla-La Mancha en una pieza clave de su gobernanza.
Planificación hídrica con criterios de igualdad
Con estos datos, el consejero ha defendido que “el agua nos preocupa a todos” y que los retos actuales exigen criterios de coherencia e igualdad que garanticen la equidad entre todos los territorios de la cuenca. De cara a los nuevos periodos de planificación —ha señalado— el Ejecutivo regional analizará en profundidad los procesos para fijar las pautas necesarias que aseguren el desarrollo agronómico de Castilla-La Mancha y, en particular, de las comarcas albaceteñas integradas en la cuenca del Segura.
Trasvase Tajo-Segura y alternativas
Preguntado por el trasvase Tajo-Segura, Martínez Lizán ha insistido en que Castilla-La Mancha es una región con escasez estructural de agua, como evidencia que esté por debajo de la media nacional en superficie de regadío. A su juicio, si ese recurso hubiera estado disponible, “las posibilidades socioeconómicas del territorio habrían sido muy diferentes”, no solo para el sector agropecuario, sino también para el agroalimentario y el conjunto de los servicios. De ahí que haya reclamado sensibilidad con una tierra que dona el elemento fundamental para generar riqueza en otras zonas.
El titular de Agricultura ha recordado además que en el origen del trasvase, en los embalses de Entrepeñas y Buendía, los municipios del entorno han tenido que abastecerse durante años con cisternas, pese a contar con el agua en su propio territorio, lo que evidencia —ha dicho— la necesidad de una regulación eficiente y coherente.
En este punto, ha defendido la desalación como “una apuesta importantísima” para regiones como Murcia, por su cercanía al mar, pero ha remarcado que Castilla-La Mancha no dispone de esa opción. Por ello, ha insistido en que la prioridad debe ser atender las necesidades de la ciudadanía castellano-manchega, incluidas las de Hellín y la Sierra del Segura, para garantizar los usos comprometidos y mantener la salud socioeconómica del territorio.
Regadío responsable y sostenibilidad
El consejero también ha puesto en valor la política de uso eficiente del agua impulsada por el Gobierno de Emiliano García-Page, en colaboración con los propios regantes. En la convocatoria de regadíos de 2023, el Ejecutivo autonómico destinó más de 34 millones de euros para modernizar, transformar y poner en marcha cerca de 22.000 hectáreas, una actuación que ha calificado como un compromiso real con la sostenibilidad.
Por último, Martínez Lizán ha felicitado al Ayuntamiento de Hellín y a la Comunidad de Regantes Juan Martínez Parra, ambos galardonados en el acto, destacando su larga y estrecha relación con la CHS para alcanzar acuerdos beneficiosos para la ciudadanía. El reconocimiento —ha concluido— avala una trayectoria de buena gestión y eficiencia y refuerza la necesidad de seguir avanzando en la coordinación entre administraciones y usuarios del agua.
