Ciudad Real y Cuenca, entre las más asequibles para comprar vivienda
Ciudad Real y Cuenca se encuentran entre las capitales españolas donde menor esfuerzo económico se necesita para comprar una vivienda. Para adquirir un piso de 100 metros cuadrados en Ciudad Real se precisa un salario neto mensual de 1.323 euros, mientras que en Cuenca la cifra asciende a 1.429 euros, según un informe de Accumin Intelligence, filial de la tasadora Tinsa.
El estudio, que analiza la situación en 60 ciudades españolas, fija en 1.999 euros netos mensuales —equivalentes a 35.000 euros brutos anuales— el salario medio necesario para comprar vivienda en España. En el extremo opuesto, San Sebastián encabeza el ranking de las ciudades más inaccesibles, con una exigencia de 5.074 euros netos al mes.
Ciudad Real y Cuenca figuran entre las capitales donde menor renta se necesita para acceder a la propiedad de una vivienda en España, según el informe publicado esta semana por Accumin Intelligence, filial de tratamiento de datos e inteligencia artificial de la tasadora Tinsa, que ha analizado el esfuerzo salarial necesario para comprar un piso en 60 ciudades del país. En Ciudad Real, ese umbral se sitúa en 1.323 euros netos mensuales, mientras que Cuenca requiere 1.429 euros, cifras que contrastan radicalmente con los más de 5.000 euros exigidos en las grandes capitales y los destinos turísticos de alto precio.
La metodología del estudio toma como referencia la compra de una vivienda media de 100 metros cuadrados financiada mediante una hipoteca que cubre el 80% del valor total del inmueble, y establece que la cuota mensual máxima no debe superar el 35% de los ingresos netos del comprador. A partir de esos parámetros, el informe calcula el salario mínimo que una unidad familiar necesita para afrontar la operación en cada ciudad.
El mapa de la vivienda inasequible
San Sebastián encabeza con claridad la clasificación de las ciudades más exigentes para el comprador, con un salario neto requerido de 5.074 euros mensuales. Le siguen Madrid, con 4.574 euros, y Barcelona, con 4.485 euros, las dos grandes metrópolis del país. Completan los primeros puestos del ranking de mayor esfuerzo Marbella (3.532 euros), Palma de Mallorca (3.477 euros) y Bilbao (3.185 euros).
Por debajo de ese grupo, pero también con exigencias superiores a la media nacional, se sitúan Getafe (2.950 euros), L'Hospitalet de Llobregat (2.896 euros), Badalona (2.705 euros), Valencia (2.675 euros) y Sevilla (2.566 euros). En total, 14 de las 60 ciudades analizadas requieren ingresos iguales o cercanos a los 2.500 euros netos mensuales para que una familia pueda acceder a la compra de un piso.
La 'España descomprimida': mercados con menos presión
El informe acuña el concepto de "España descomprimida" para referirse a los mercados con menor presión demográfica y precios de la vivienda más bajos. Zamora ocupa el primer puesto de esta categoría, con el umbral salarial más bajo de todo el estudio: 1.279 euros netos mensuales. A continuación se sitúan Lugo (1.322 euros) y, a apenas un euro de diferencia, Ciudad Real (1.323 euros), que se convierte así en la tercera ciudad más asequible de España para comprar vivienda.
Cuenca, con 1.429 euros, también entra en este selecto grupo de capitales que permiten acceder a la propiedad con ingresos inferiores a 1.500 euros netos al mes. Las acompañan en esa franja Castellón de la Plana (1.338 euros), Palencia (1.339 euros), Ourense (1.394 euros), Jaén (1.407 euros), León (1.427 euros), Cáceres (1.430 euros), Lleida (1.437 euros), Ávila (1.471 euros) y Huelva (1.481 euros).
Las ciudades costeras, un universo de disparidades
El informe pone de manifiesto que la cercanía al mar no implica un único modelo de precio. Entre las ciudades litorales, las diferencias son especialmente llamativas: Marbella y Palma de Mallorca, con requisitos de 3.532 y 3.477 euros respectivamente, figuran entre las más caras del país debido a la intensa presión de la demanda, alimentada en parte por la inversión foránea y el turismo residencial. En el polo contrario, Castellón de la Plana (1.338 euros), Murcia (1.526 euros) y Almería (1.727 euros) presentan umbrales salariales muy por debajo de la media nacional, lo que las convierte en alternativas reales para compradores con capacidad económica media.
El salario medio neto necesario para comprar vivienda en España, fijado en 1.999 euros mensuales —equivalentes a unos 35.000 euros brutos anuales—, actúa como línea divisoria entre dos realidades habitacionales que el informe de Accumin Intelligence dibuja con nitidez: la de los mercados tensionados por la demanda, donde acceder a la propiedad exige rentas muy por encima del sueldo mediano español, y la de las ciudades intermedias o con menor atractivo poblacional, donde el acceso a la vivienda en propiedad sigue siendo económicamente viable para una amplia parte de la sociedad.