El campo se moviliza: gran protesta en Toledo el día 29 y semana de tractoradas

La convocatoria de Castilla-La Mancha, con una gran movilización en Toledo el 29 de enero, se sitúa en el epicentro de una nueva semana de protestas agrarias en toda España contra los recortes de la PAC, el acuerdo UE-Mercosur, la política hídrica y la asfixia burocrática que, según el sector, amenaza la viabilidad del campo.
La mitad de agricultores de Castilla-La Mancha no tienen tierras, ni granjas ni tractores
El campo se moviliza: gran protesta en Toledo el día 29 y semana de tractoradas

Toledo vivirá el próximo 29 de enero una jornada de alta tensión social y política con la protesta masiva convocada por Asaja Castilla-La Mancha y UPA Castilla-La Mancha, una movilización que pretende paralizar la ciudad mediante la entrada de varias columnas de tractores procedentes de distintos puntos de la provincia. La marcha arrancará a partir de las 10.00 horas desde el recinto ferial de La Peraleda, desde donde los agricultores subirán hacia Zocodover, epicentro del Casco Histórico, sin detener su avance. Bajo el lema “Mentiras no, soluciones sí”, las organizaciones agrarias llaman al conjunto de la sociedad castellanomanchega a respaldar una protesta que consideran determinante para el futuro del campo.

La convocatoria regional se produce en un contexto que los dirigentes agrarios califican de “situación límite”. El presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, y el secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, advirtieron de la acumulación de problemas estructurales que arrastra el sector, desde los recortes anunciados en la Política Agraria Común (PAC) y el impacto de acuerdos comerciales como Mercosur hasta la presión burocrática, el aumento de los costes de producción, la crisis sanitaria en la ganadería y la incertidumbre en torno a la planificación hidrológica. Todo ello, subrayaron, compromete la rentabilidad de miles de explotaciones, el relevo generacional y la viabilidad del medio rural.

Un conflicto estructural que amenaza la soberanía alimentaria

Fresneda fue especialmente contundente al advertir de que “el campo de Castilla-La Mancha está condenado porque quienes hacen los papeles son fundamentalistas radicales, enemigos del modelo productivo”. A su juicio, la situación actual pone en riesgo la soberanía alimentaria, un concepto que ambas organizaciones sitúan en el centro del debate. El dirigente agrario criticó también el “hartazgo” generalizado ante las “muchas mentiras procedentes de la clase política” y pidió a las consejerías de Agricultura y Desarrollo Sostenible que no anuncien proyectos “sin presupuesto ni disponibilidad real de agua”.

En la misma línea, denunció que la administración “divide al campo” con anuncios y medidas que, a su juicio, “confunden a la gente y hacen mucho daño”, y sostuvo que la política agraria responde a un modelo dominado por “fundamentalistas ecologistas, medioambientalistas y animalistas que tienen como objetivo acabar con el sistema productivo”. En este contexto, defendió que la manifestación del 29 de enero “no va con siglas, va con el campo”, e instó a la sociedad a participar activamente.

Rechazo frontal a Mercosur y a los recortes de la PAC

La política comercial de la Unión Europea es uno de los ejes que vertebran la movilización. Asaja y UPA expresan su rechazo rotundo al acuerdo UE–Mercosur, al considerar que no garantiza la reciprocidad y genera competencia desleal. Fresneda advirtió de que en países como Argentina se están desarrollando plantaciones masivas de olivar, un movimiento que, a su juicio, podría comprometer el liderazgo español en el sector en los próximos años.

Aún mayor preocupación genera la futura PAC a partir de 2027, que prevé un recorte presupuestario de entre el 20% y el 30% y su integración en un fondo único europeo, una propuesta que las organizaciones califican como “la peor de la historia de la PAC”. Morcillo lamentó que este planteamiento genere conflictos entre cultivos y entre países, y reprochó que Bruselas no haya atendido las demandas trasladadas por el sector durante anteriores ciclos de movilizaciones.

Burocracia, costes de producción y crisis ganadera

Las organizaciones agrarias alertan del peso creciente de la burocracia, que describen como un elemento “asfixiante” que resta competitividad, absorbe recursos y desincentiva la incorporación de jóvenes. Reclaman una simplificación normativa real, mayor seguridad jurídica y un marco regulatorio estable que permita planificar a medio y largo plazo.

A esta presión se suma el incremento sostenido de los costes de producción, con subidas significativas en energía, fertilizantes, gasóleo, maquinaria y mano de obra. Según Asaja y UPA, este encarecimiento, unido a la imposibilidad de repercutir los costes en los precios finales, ha situado a muchas explotaciones al borde del cierre, por lo que exigen medidas que garanticen que los precios cubran los costes reales.

En el ámbito ganadero, la expansión de enfermedades como la lengua azul ha provocado una crisis sanitaria que ha golpeado con dureza a explotaciones de toda la región. Las organizaciones reclaman ayudas estructurales, compensaciones económicas efectivas y un programa de vacunación gratuito, además de una respuesta rápida ante futuras crisis.

El agua, un punto crítico para Castilla-La Mancha

La planificación hidrológica es otro de los núcleos del conflicto. Asaja y UPA denuncian que la actual hoja de ruta implica recortes en dotaciones y superficies de riego, reconversiones forzosas a secano e incluso extinción de derechos de agua, un escenario que consideran insostenible. Morcillo mostró su preocupación por los expedientes en el Guadiana, especialmente los vinculados al Plan Especial del Alto Guadiana, cuyos derechos —previstos para renovarse en 2027— se incluirían ahora en el apartado de extinciones. “No lo vamos a aceptar”, subrayó, reclamando al Gobierno regional que “se ponga al frente” de la defensa del sector.

Fresneda coincidió en la necesidad de “cambiar radicalmente el modelo de política de agua” y criticó que el campo se enfrente a “una administración que está en contra del desarrollo del sector agrícola y ganadero”.

Castilla-La Mancha, eje del ‘súper jueves’ nacional

La protesta de Toledo se enmarca en una semana de movilizaciones en toda España, del 26 al 30 de enero, convocadas por Asaja, COAG y UPA en unidad de acción. Aunque el acuerdo UE–Mercosur ha sido recientemente paralizado por el Parlamento Europeo y elevado a la justicia europea, las organizaciones agrarias mantienen las protestas al considerar que Bruselas podría implementarlo por otras vías y que los problemas del campo van mucho más allá de ese pacto.

El 29 de enero se ha señalado como el ‘súper jueves’, con concentraciones y tractoradas en más de 25 provincias, entre ellas todas las de Andalucía, Castilla y León y Canarias, además de ciudades como Toledo, Murcia, Valencia, Alicante, Logroño, Vitoria, Bilbao, Valladolid o Santa Cruz de Tenerife. En Madrid está prevista la degustación de un cocido madrileño reivindicativo en la Puerta del Sol. Durante el resto de la semana habrá protestas en Salamanca, Ávila y otras localidades, mientras que algunas organizaciones mantienen convocatorias propias, como una manifestación en Cuenca contra la sobrepoblación de conejos o una futura tractorada en Madrid en febrero.

Las organizaciones agrarias subrayan que las movilizaciones responden, entre otros motivos, al riesgo de un recorte del 23% del presupuesto de la PAC, que consideran “inasumible” para miles de explotaciones familiares, así como al rechazo a acuerdos comerciales con terceros países como Mercosur, Camboya o Myanmar. También exigirán un cumplimiento estricto de la Ley de la Cadena Alimentaria, la prohibición de la venta a pérdidas, la publicación de los costes medios de producción, una ley de emergencia por daños de fauna salvaje y la adaptación de la reforma laboral a las campañas agrarias.

Apoyos sociales y crítica al modelo comercial europeo

El rechazo a Mercosur ha generado también posicionamientos en otros ámbitos sociales. Ecologistas en Acción Castilla-La Mancha ha expresado su apoyo a las protestas agrarias y ha advertido de que las pequeñas explotaciones serán las más perjudicadas por un acuerdo que, a su juicio, beneficia a grandes empresas sometidas a normativas ambientales y laborales más laxas. La organización, integrada en la campaña Stop UE–Mercosur, ha anunciado nuevas movilizaciones para exigir al Parlamento Europeo un voto contrario al pacto y ha denunciado un procedimiento “opaco y apresurado” en su tramitación.

Una semana decisiva para el futuro del campo

Asaja, UPA y el resto de organizaciones convocantes insisten en que esta nueva oleada de movilizaciones pretende mantener la presión en un momento clave, con el presupuesto europeo 2028-2034 en negociación y el futuro de la PAC en el aire. A su juicio, está en juego no solo la rentabilidad de las explotaciones, sino el modelo agrario, el empleo y la cohesión territorial. La protesta de Toledo, subrayan, simboliza la determinación del campo castellanomanchego de hacerse oír en un debate que consideran decisivo.

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