Barça y Palma dejan a Manzanares y Valdepeñas sin semifinales
Castilla-La Mancha se despidió de la Copa de España de fútbol sala en cuartos de final tras las derrotas de sus dos representantes. Quesos El Hidalgo Manzanares compitió pero cayó ante Palma Futsal (2-6), mientras que Viña Albali Valdepeñas fue superado con claridad por el Barça (7-1) en Granada.
Los equipos ciudadrealeños ofrecieron versiones muy distintas, pero con idéntico desenlace: eliminación temprana. La eficacia rival y la falta de acierto condenaron a Manzanares; la superioridad azulgrana desbordó a Valdepeñas.
Castilla-La Mancha se quedó este viernes sin representación en las semifinales de la Copa de España de fútbol sala. Quesos El Hidalgo Manzanares cayó ante Palma Futsal (2-6) y Viña Albali Valdepeñas fue superado con claridad por el Barça (7-1) en una jornada de cuartos disputada en Granada.
Los dos equipos ciudadrealeños compitieron con distinto recorrido, pero con un desenlace común: adiós al torneo. Manzanares (Ciudad Real) discutió el partido mucho más de lo que dice el marcador y chocó con un Dennis decisivo; Valdepeñas (Ciudad Real), en cambio, fue desbordado por la pegada azulgrana desde el primer tiempo.
El fútbol sala de Castilla-La Mancha se despidió de la XXXVII Copa de España, que se disputa del 19 al 22 de marzo de 2026 en el Palacio de los Deportes de Granada, después de que sus dos representantes, Quesos El Hidalgo Manzanares y Viña Albali Valdepeñas, cayeran en los cuartos de final ante Illes Balears Palma Futsal y Barça, respectivamente. El conjunto manzanareño perdió por 2-6 en un duelo condicionado por la eficacia balear y la actuación del meta Dennis, mientras que el bloque vinatero quedó fuera con un 7-1 ante un rival que confirmó su condición de aspirante al título.
La doble eliminación deja un balance amargo para la provincia de Ciudad Real en un torneo al que Manzanares acudía por segunda vez y Valdepeñas por quinta, en ambos casos con la ilusión de estirar su camino hasta el fin de semana. El contexto, sin embargo, fue muy distinto en cada cruce: los de Juanlu Alonso compitieron de tú a tú durante muchos minutos y pagaron su falta de acierto, mientras que los de Marlon Velasco se vieron pronto a remolque y nunca lograron incomodar de verdad a un Barça muy superior.
Manzanares, castigado por la puntería de Palma y un Dennis imperial
El Quesos El Hidalgo Manzanares se marchó de Granada con la sensación de haber hecho muchas cosas bien y, al mismo tiempo, de haberse estrellado contra una noche casi perfecta del rival. El marcador final, 2-6, resultó demasiado severo para lo que se vio por fases sobre la pista, pero resumió dos realidades decisivas: la enorme efectividad de Palma y la exhibición de Dennis, elegido MVP del encuentro.
El arranque fue un golpe casi inmediato. Después de una primera ocasión clara de Robles, desbaratada por el portero brasileño, Palma golpeó dos veces seguidas: Lucao firmó el 0-1 en el minuto 3 tras asistencia de Rivillos y repitió en el 4’ culminando una acción individual con algo de fortuna. Ese doble mazazo obligó a Juanlu Alonso a detener el partido y reorganizar a los suyos. La reacción llegó, pero sin premio. Entre los minutos ocho y diez, Manzanares generó varias ocasiones nítidas y volvió a encontrarse con Dennis.
Cuando el equipo manchego estaba mejor, apareció otro castigo. Tras una acción muy protestada por los locales, Fabinho cazó un rechace en el área para anotar el 0-3 en el 11’. Aún hubo una jugada que pudo cambiar el tono del choque: los colegiados señalaron penalti de Dennis sobre Daniel, pero rectificaron después de revisar la acción en el monitor. El Manzanares no se descompuso y recortó distancias en una estrategia bien ejecutada: Eloy puso un saque de esquina medido y Humberto firmó con una volea plástica el 3-1 en el 14’.
Ese tanto alimentó durante unos minutos la esperanza del conjunto ciudadrealeño, más aún cuando Palma ya estaba cargado de faltas. Pero el partido volvió a girar en un detalle. Cuando parecía más cercano el 3-2, llegó el 4-1 de Alisson, que se deshizo de su par con un gran recorte y batió a Antonio Navarro con un remate raso al borde del descanso. Antes, Daniel había estrellado un balón en el palo. Fue, seguramente, el momento psicológico más duro para los manchegos.
La segunda mitad mantuvo el mismo guion emocional: insistencia local y resistencia rival. Álvaro mandó un balón al travesaño en el 24’, Dennis volvió a ganar varios duelos ante Toni y Humberto, y el premio llegó al fin en el 27’, cuando Eloy aprovechó el rechace de un disparo de Raúl Campos para colocar el 4-2. El partido seguía vivo. Incluso Lucao respondió con un latigazo al larguero, señal de que el intercambio seguía abierto.
A partir de ahí, Manzanares reclamó además otra posible pena máxima, en este caso por una acción sobre Álvaro en el 33’, aunque los árbitros entendieron que no había infracción. Juanlu Alonso apostó después por Javi Alonso como portero-jugador para intentar la remontada, una decisión lógica por el contexto, pero que abrió la puerta a la sentencia. Ernesto marcó desde larga distancia el 5-2 en el 38’ y Rivillos cerró el 6-2 casi sobre la bocina. El equipo manchego cayó eliminado, pero dejó una imagen competitiva y salió con esa mezcla de orgullo y frustración que dejan las derrotas en las que el marcador castiga más que el juego.
El propio contexto del rival añadió lectura al triunfo balear. Palma llegaba a Granada en un momento de dudas, con ruido interno y críticas públicas de su presidente al rendimiento del equipo, y encontró en esta victoria una respuesta contundente. Para el Manzanares, eso da todavía más valor a la resistencia ofrecida durante buena parte del duelo, aunque la realidad incontestable es que se quedó fuera en el primer cruce.
Valdepeñas no encuentra respuesta ante un Barça desatado
Si la derrota de Manzanares fue áspera por cómo se desarrolló, la de Viña Albali Valdepeñas fue más seca y más concluyente. El 7-1 ante el Barça dibuja bien lo sucedido: un equipo azulgrana dueño del partido, de los tiempos y de las áreas, y un conjunto vinatero que apenas pudo sostenerse tras el primer tramo. El choque correspondía a la quinta participación copera de los valdepeñeros, que regresaban al torneo tras tres años de ausencia, pero la exigencia del cruce fue máxima desde el inicio.
Marlon Velasco arrancó con Borja Puerta, Boyis, Torres, Naranjo y Carrasco, y el primer aviso fue, de hecho, para los castellanomanchegos, con un disparo de José Mario rechazado por Dídac. También Carrasco probó al meta azulgrana. Sin embargo, esa igualdad inicial duró poco. El Barça empezó a ganar metros, a instalarse cerca de la portería rival y a hacer sentir su profundidad de banquillo. Touré abrió el marcador en el 9’ tras un pase de Pito, y Antonio amplió la ventaja en el 15’ para poner el 2-0 con el que se llegó al descanso.
Esos primeros veinte minutos ya dejaron una conclusión clara: el Barça no solo era favorito, sino que estaba interpretando el partido con autoridad. Valdepeñas no encontraba la manera de dañar de forma sostenida a un rival que, además de monopolizar la posesión en muchos tramos, fue creciendo en la finalización. Alex Fonseca rozó el gol antes del intermedio en una jugada por banda, pero el 2-0 respondía mejor a la diferencia vista sobre la pista.
La reanudación terminó de romper la eliminatoria. Nada más volver, Pito hizo de cabeza el 3-0 en el 21’. Sin margen para reaccionar, los visitantes encajaron el 4-0 en el 25’, otra vez obra de Antonio, y el 5-0 en el 30’, firmado por Eric Martel. El partido quedó liquidado mucho antes de la bocina final. El intento de respuesta con juego de cinco no alteró la dinámica. Al contrario, expuso aún más a los de Ciudad Real ante un equipo lanzado.
La recta final amplificó la goleada. Adolfo hizo el 6-0 en el 33’, Nicolás anotó el único tanto vinatero en el 37’ y, ya en el tramo final, Alex Fonseca fue expulsado con roja directa por tocar el balón con la mano en una ocasión manifiesta de gol. En los últimos segundos, Gauna cerró el 7-1 definitivo. La ficha arbitral recoge además amarillas para Adolfo, Dídac, Matheus, Catela y Javi Rodríguez en el Barça, y para Boyis, Carrasco y el propio Alex Fonseca en el equipo valdepeñero.
La crónica del partido deja pocos espacios para el matiz: el Barça fue muy superior y confirmó por qué llegaba a Granada con vitola de candidato. La RFEF subrayó que el conjunto azulgrana mantuvo a raya a un Valdepeñas “combativo y arropado”, mientras que otras crónicas incidieron en la pegada culé y en el peso de jugadores como Antonio en una noche de dominio total. En otras palabras: Valdepeñas no tuvo la tarde que necesitaba para discutir un cruce de semejante nivel.
Una Copa sin premio para Castilla-La Mancha
La conclusión regional es contundente: Castilla-La Mancha se quedó fuera de la Copa de España en la ronda de cuartos y perdió de una tacada a sus dos representantes. No hubo derbi en semifinales ni oportunidad de prolongar la presencia castellanomanchega hasta el sábado. Granada cerró la puerta en una misma jornada a los dos equipos ciudadrealeños, aunque de maneras muy distintas: el Manzanares se agarró al partido hasta donde pudo y Valdepeñas fue pronto desbordado por la maquinaria del Barça.
Desde la óptica periodística regional, el dato más relevante no es solo la eliminación, sino cómo llegó. El Quesos El Hidalgo Manzanares sale reforzado en el plano competitivo pese al golpe, porque volvió a mostrarse capaz de discutir tramos del partido ante una potencia y porque su lectura interna apunta más a la falta de acierto que a una inferioridad estructural. Viña Albali Valdepeñas, en cambio, se marcha con más heridas deportivas, ya que el partido se le hizo demasiado largo y evidenció la distancia actual frente a uno de los grandes candidatos del torneo.