Tres detenidos por matar un lince ibérico en un coto de Cuenca

La Guardia Civil ha detenido a tres personas e investiga a otras cuatro —una física y dos jurídicas— por la presunta eliminación sistemática de depredadores silvestres en un coto de caza de la provincia de Cuenca. La investigación se inició tras el hallazgo del cadáver de un lince ibérico abatido a tiros en abril de 2026 en el límite de los términos municipales de Huelves y Barajas de Melo.

La operación, bautizada como 'Lincu', permitió descubrir que la actividad criminal se prolongaba desde hacía más de un año y tenía como objetivo favorecer las poblaciones de caza menor para aumentar el rendimiento económico del coto. En los registros se intervinieron cinco armas de fuego, munición, cepos, lazos, venenos y cadáveres de otras especies protegidas como el gato montés y el meloncillo.

Tres detenidos por matar un lince ibérico en un coto de Cuenca
Tres detenidos por matar un lince ibérico en un coto de Cuenca

Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca han desarticulado una organización criminal dedicada presuntamente a la eliminación sistemática de depredadores silvestres en un coto de caza de la provincia, con el objetivo de incrementar las poblaciones de piezas menores de caza y obtener un mayor rendimiento económico de la finca. La investigación, que arrancó en abril de 2026 tras la localización del cadáver de un lince ibérico abatido por disparos en el límite de los términos municipales de Huelves y Barajas de Melo (Cuenca), se ha saldado con tres detenidos, un investigado y dos personas jurídicas imputadas.

Bajo la denominación de Operación Lincu, las primeras gestiones policiales permitieron localizar en el interior del coto una amplia variedad de medios prohibidos y no selectivos: cepos, lazos, jaulas trampa, sustancias venenosas y mallas. Los agentes hallaron también cadáveres de especies protegidas, entre ellas gatos monteses y meloncillos. Las necropsias practicadas por el Centro de Investigación y Recuperación de Fauna Silvestre (Ciars) de Albaladejito (Cuenca) determinaron que varios ejemplares habían sido abatidos con arma de fuego y presentaban similitudes entre sí, lo que apuntaba a un mismo modus operandi.

Una actividad continuada durante más de un año

Las pesquisas del Seprona descartaron que los hechos fueran incidentes aislados. La investigación constató que la eliminación de depredadores —entre los que se incluyen especies estrictamente protegidas por la legislación española y europea— respondía a una estrategia planificada y sostenida en el tiempo durante más de un año. El propósito, según el instituto armado, era reducir la presión de los predadores sobre la caza menor —liebres, conejos y perdices, principalmente— para incrementar sus poblaciones y, con ello, la rentabilidad económica del coto.

Tras obtener las preceptivas autorizaciones judiciales, los agentes realizaron entradas y registros en dos viviendas situadas en la propia finca. En los cacheos se intervinieron cinco armas de fuego, munición diversa y documentación vinculada a los hechos investigados.

Tres detenidos y dos empresas investigadas

La operación concluyó con la detención de tres personas de 52, 59 y 50 años, así como con la investigación de un cuarto individuo de 33 años y de dos personas jurídicas relacionadas con la gestión y explotación de la finca. A los encausados se les atribuyen, entre otros, los delitos de caza mediante medios prohibidos, caza de especies protegidas, caza no autorizada y pertenencia a organización criminal.

La investigación ha sido coordinada por la Fiscalía Delegada de Medio Ambiente y Urbanismo de la Fiscalía Provincial de Cuenca y dirigida por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia Número 1 de Tarancón (Cuenca).

El lince ibérico (Lynx pardinus) es el felino más amenazado del mundo y figura en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la categoría de "vulnerable". Su recuperación en la Península Ibérica, tras haber rozado la extinción a comienzos de siglo, es considerada uno de los mayores éxitos de conservación de la fauna europea. La muerte intencionada de un ejemplar constituye un delito grave contra el patrimonio natural, castigado con penas de prisión de hasta dos años y la inhabilitación para el ejercicio de actividades relacionadas con la caza y los recursos naturales.

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