Hosteleros de Cuenca rechazan que se prohiba fumar en terrazas
La Agrupación de Hostelería de Cuenca ha rechazado la prohibición de fumar en terrazas incluida en el nuevo proyecto de ley antitabaco aprobado por el Consejo de Ministros, cuya tramitación parlamentaria acaba de iniciarse.
El secretario de la organización, Diego López, advierte de un "impacto económico importante" para el sector y descarta que la medida logre reducir el consumo de tabaco: "Lo que va a hacer es levantarse, ponerse a tres metros y fumar".
La Agrupación de Hostelería de Cuenca ha mostrado su rechazo frontal a la prohibición de fumar en terrazas contemplada en el proyecto de ley antitabaco aprobado el pasado martes por el Consejo de Ministros, una medida que los empresarios del sector consideran ineficaz, económicamente perjudicial y parte de lo que califican como una "hiperlegislación" sistemática por parte del Gobierno central.
El secretario de la organización empresarial, Diego López, fue el encargado de trasladar la posición del colectivo y quiso precisar, en primer lugar, que la aprobación en Consejo de Ministros no supone la entrada en vigor de la norma, sino únicamente el inicio del trámite parlamentario. "Ya veremos qué apoyos cuenta", señaló, dejando abierta la duda sobre su recorrido legislativo.
López sostuvo que el "debate" sobre el tabaco en espacios de hostelería "no está en la calle, al menos que notemos" y respaldó esa afirmación con un precedente europeo: una iniciativa ciudadana impulsada para lograr un entorno libre de humo que, según apuntó, "tuvo que retirarse anticipadamente porque no llegó a las firmas necesarias para tramitarse".
La crítica a la gestión sanitaria
El representante de los hosteleros conquenses fue más allá de la medida concreta y cuestionó las motivaciones políticas detrás de la propuesta. A su juicio, el Ministerio de Sanidad "tiene cosas más importantes que hacer y problemas encima de la mesa que no sabe resolver e igual utiliza esto para tapar sus problemas de gestión".
López apuntó directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, como responsable de esa estrategia: "Como no puede salir en los medios con los retos que tiene la sanidad pública como el crecimiento de población, las listas de espera o los problemas que tiene con los médicos, tiene que inventar estas cosas", afirmó.
El argumento práctico y el impacto económico
En el plano práctico, el secretario de la Agrupación descartó que la restricción en terrazas contribuya a reducir el tabaquismo. En su opinión, la gente "no va a fumar menos", sino que simplemente "va a levantarse, ponerse a tres metros y fumar", con el único efecto visible de que "se van a llenar de colillas las calles".
Desde el punto de vista económico, López alertó de consecuencias negativas para la competitividad turística del país. Señaló que España es uno de los destinos que más se beneficia de su cultura de terraza —"durante todo el año", subrayó—, y que el turista internacional está habituado a disfrutar de ese modelo. Apuntó que, a nivel europeo, únicamente Suecia prohíbe fumar en terrazas, lo que a su juicio sitúa a España en una posición de desventaja frente a otros destinos. "No creo que esto les agrade a la hora de elegir destino y nos hace menos competitivos respecto a otros países", advirtió.
Hartazgo ante la "hiperlegislación"
Más allá del debate sobre el tabaco, la Agrupación de Hostelería de Cuenca aprovechó la ocasión para expresar un malestar más amplio con lo que describe como una regulación excesiva y creciente sobre el sector. López lamentó que la Administración parezca centrada en "prohibir a la gente cosas" y que, en ocasiones, se infravalora el sentido común de los ciudadanos.
"Si estás en una terraza, al lado de una familia con niños, te levantas y vas a otro lado y, si estás solo, pues fumas", argumentó el representante hostelero. "No hace falta que estén todo el rato diciéndonos lo que debemos hacer, como si fuéramos niños", concluyó, en un alegato que resume la posición de un sector que se siente intervenido en exceso por los poderes públicos.