Los Danzantes de Montalbo, declarados Bien de Interés Patrimonial
La Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Castilla-La Mancha ha declarado los Danzantes de Montalbo (Cuenca) Bien de Interés Patrimonial con la categoría de Bien Inmaterial. La resolución fue publicada este jueves en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM).
La tradición, vinculada desde hace siglos a las fiestas patronales de la localidad en honor a Jesús de la Columna, reúne cada año a ocho danzantes y el pelusero al son de la dulzaina y el tamboril. El expediente para su declaración se había iniciado en septiembre de 2025.
El Gobierno regional declaró este jueves los Danzantes de Montalbo (Cuenca) Bien de Interés Patrimonial con la categoría de Bien Inmaterial, reconociendo así una manifestación festiva y religiosa que cada año cobra vida en las calles de esta localidad conquense durante las fiestas patronales celebradas en torno al 29 de septiembre, festividad de San Miguel, en honor a Jesús de la Columna, patrón de la villa. La resolución, firmada por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, fue publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), poniendo fin a un expediente administrativo que se había abierto en septiembre de 2025.
Según recoge la resolución, los Danzantes de Montalbo constituyen una serie de actos y manifestaciones que se desarrollan dentro del núcleo urbano, en diversos espacios y vías públicas, durante los días de fiesta patronal. La tradición goza, según el propio texto oficial, "de excelente acogida y gran éxito tanto en la localidad como en la provincia".
Una danza de palos con raíces en el siglo XVIII
La manifestación que ahora recibe protección institucional tiene su eje en la danza del paloteo, una escenificación coreográfica en la que los danzantes golpean sus propios palos o los de sus compañeros al compás de la dulzaina y el tamboril. Junto al paloteo, los participantes ejecutan también danzas de castañuelas en distintos espacios del municipio.
El origen exacto de la tradición es objeto de debate entre historiadores y folcloristas. Aunque algunas teorías lo sitúan a inicios del siglo XVI, la resolución apunta a que los datos más fiables señalan la segunda mitad del siglo XVIII como el momento en que los Danzantes de Montalbo fijaron sus principales características. La tradición vivió un impulso notable en los primeros años del siglo XIX, periodo en el que se incorporaron nuevas canciones con letras alusivas a la Guerra de la Independencia. Desde entonces ha atravesado épocas de crisis y de recuperación hasta llegar a su forma actual.
Dentro de la antropología y el folclore, la danza de los palos se vincula a ritos paganos ancestrales que, tras un proceso de transformación a lo largo de los siglos, han pervivido gracias a su integración en el calendario religioso, aunque en su origen ambas dimensiones —la pagana y la devota— nada tuvieran en común. La resolución subraya también el relativo carácter de ritual agrícola que la manifestación ha conservado hasta hoy.
El pelusero, figura singular de la danza conquense
Una de las señas de identidad de los Danzantes de Montalbo es la figura del pelusero, que ocupa el centro del conjunto. A diferencia de lo que ocurre en otras tradiciones similares de la región, el pelusero de Montalbo no ejerce la función de botarga —personaje burlesco habitual en el folclore castellano— sino que actúa como un noveno danzante con idéntica vestimenta al resto, empleando una vara para dirigir la danza y marcar el ritmo de cada figura coreográfica.
La estructura del grupo —ocho danzantes y el pelusero— guarda similitud con la danza del municipio conquense de El Hito, aunque la de Montalbo presenta elementos diferenciadores en su desarrollo coreográfico y en el papel de esa figura directriz.
Protección de una tradición viva
La declaración como Bien de Interés Patrimonial supone el máximo reconocimiento que la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha otorga a los bienes inmateriales. La resolución subraya la importancia de la manifestación como "una tradición viva, vinculada a la historia y a la identidad de Montalbo", consolidando así su protección frente a posibles riesgos de pérdida o desvirtuación.
Con esta declaración, los Danzantes de Montalbo se suman al creciente catálogo regional de bienes inmateriales protegidos, un reconocimiento que, más allá del valor simbólico, implica obligaciones de salvaguarda, documentación y difusión tanto para las administraciones competentes como para la propia comunidad local que mantiene viva la tradición año tras año.