Condenado a cuatro años por abusar de sus dos sobrinas en Cuenca

Un hombre ha sido condenado a cuatro años de prisión por la Audiencia Provincial de Cuenca tras reconocer este miércoles dos delitos continuados de abuso sexual contra sus dos sobrinas políticas, cometidos cuando ambas eran menores de edad.

La Fiscalía solicitaba inicialmente doce años de cárcel, pero un acuerdo de conformidad redujo la pena a la mitad. El tribunal impuso además siete años de libertad vigilada, prohibición de acercamiento a las víctimas y una indemnización de 20.000 euros ya consignada.

Condenado a cuatro años por abusar de sus dos sobrinas en Cuenca - EP
Condenado a cuatro años por abusar de sus dos sobrinas en Cuenca - EP

La Audiencia Provincial de Cuenca condenó este miércoles a un hombre a cuatro años de prisión —dos por cada uno de los delitos continuados de abuso sexual cometidos— tras alcanzar un acuerdo de conformidad en el juicio celebrado en dicha sede judicial. El acusado reconoció haber abusado sexualmente de dos de sus sobrinas políticas en distintas ocasiones a lo largo de varios años, cuando ambas eran niñas. La pena final supone una reducción significativa respecto a los doce años que reclamaba el Ministerio Fiscal, gracias a la aplicación de la atenuante de reparación del daño, sustentada en la consignación previa de la indemnización fijada por el tribunal.

Junto a la pena de prisión, la sentencia incorpora un amplio conjunto de medidas accesorias: cuatro años de prohibición de acercamiento y comunicación con las dos víctimas, siete años de libertad vigilada, dos años de inhabilitación de la patria potestad y cinco años de prohibición para trabajar con menores. La indemnización por responsabilidad civil, fijada en 20.000 euros, quedó íntegramente mantenida en el acuerdo y ya había sido abonada antes del juicio.

La suspensión de la pena, pendiente de resolución

Durante la vista oral se planteó también la posibilidad de suspender el ingreso efectivo en prisión. Sin embargo, las dos víctimas se mostraron expresamente contrarias a conceder ese beneficio al condenado, por lo que el magistrado aplazó la decisión al momento de redactar la sentencia definitiva.

Una década de abusos en el entorno familiar

El acuerdo de conformidad obligó al acusado a reconocer una secuencia de hechos que arranca en 2013 y se prolongó durante al menos siete años en el círculo familiar más próximo.

La primera víctima tenía diez años cuando comenzaron los abusos. Según el escrito de acusación, el hombre subía al piso donde la menor residía con su familia y, una vez dentro, la tiraba a la cama, se colocaba encima de ella, se restregaba contra su cuerpo y le tocaba las zonas íntimas. Estos actos se repitieron en varias ocasiones. En al menos dos de ellas intentó besarla, algo que no logró porque la niña se apartó.

La segunda víctima fue agredida por primera vez en el verano de 2018, cuando tenía nueve años. En aquella ocasión, el acusado le pasó la mano por la zona genital por encima del bañador mientras ambos se encontraban dentro de una piscina. Dos años después, en 2020, en una playa del municipio valenciano de Xeraco, el hombre la agarró por los pechos, la levantó y deslizó una mano hasta sus nalgas.

Que los hechos se desarrollaran durante años en espacios de confianza —el domicilio familiar y entornos de ocio compartido— y sin ser detectados responde al patrón habitual de los delitos de abuso sexual intrafamiliar, en los que la cercanía del agresor y el acceso continuado al entorno de la víctima dificultan tanto la detección como la denuncia temprana.

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