Agreden a una médica de Urgencias del Hospital Mancha Centro
El Colegio de Médicos de Ciudad Real ha asumido la asistencia jurídica de la facultativa agredida el 8 de agosto en el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Mancha Centro de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y la acompañará durante todo el proceso judicial y en el plano institucional.
La corporación colegial se suma así a la condena del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM-CLM) y de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que ya exigieron el miércoles una respuesta firme al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) y el refuerzo de la seguridad en los centros sanitarios de la región.
Una paciente agredió a la médica que la estaba atendiendo en el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Mancha Centro de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) durante la tarde del sábado 8 de agosto, cuando la doctora intentaba elaborar su historia clínica para iniciar la asistencia. La paciente intentó golpearla en dos ocasiones y logró alcanzarla en la cara con suficiente fuerza como para hacerle caer las gafas al suelo. La facultativa no sufrió lesiones físicas, pero presentó denuncia ante las autoridades y solicitó expresamente que se preservara su identidad.
El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM-CLM) hizo pública su condena este jueves y subrayó que la ausencia de daño físico no atenúa la gravedad del incidente. "Este hecho no resta gravedad a lo sucedido ni al impacto personal y emocional que ha sufrido nuestra compañera durante el ejercicio de la profesión", señaló la organización en un comunicado.
Tolerancia cero y respuesta judicial
El sindicato reclamó una respuesta judicial "firme, proporcionada y suficientemente disuasoria" y alertó del riesgo de que las agresiones a sanitarios terminen normalizándose. "No podemos permitir que las amenazas, intimidaciones o agresiones terminen normalizándose como si constituyeran un riesgo inevitable asociado al ejercicio de la profesión sanitaria. Cada agresión debe tener una respuesta clara de la sociedad y de las instituciones", advirtió CESM-CLM.
La organización recordó que los centros sanitarios "deben ser espacios seguros tanto para los pacientes como para los profesionales que trabajan en ellos" y consideró "imprescindible" mantener una política de tolerancia cero frente a cualquier forma de violencia contra el personal sanitario. "La ausencia de lesiones físicas graves nunca puede convertir una agresión en un hecho menor. No hay agresiones aceptables", subrayó el sindicato.
Petición al Sescam
CESM-CLM formuló una serie de exigencias concretas al Sescam. El sindicato instó a la administración sanitaria a proporcionar acompañamiento inmediato a la facultativa agredida, a facilitarle toda la asistencia jurídica, psicológica y laboral que pudiera necesitar y a colaborar activamente en el esclarecimiento de los hechos. Asimismo, reclamó que el Sescam revise las medidas preventivas y de seguridad tras cada incidente y que se persone de manera efectiva como acusación particular en los procedimientos judiciales derivados de agresiones a sus profesionales.
CSIF reclama más seguridad en hospitales y centros de salud
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) también condenó la agresión y exigió que se refuerce la protección de los trabajadores en hospitales, centros de salud y Puntos de Atención Continuada. El sindicato lamentó que "este tipo de prácticas se repitan con demasiada frecuencia" y recordó que apenas tres semanas antes, el 22 de julio, se había producido otro incidente en el centro de salud Tomelloso II (Ciudad Real), donde un paciente adoptó una actitud hostil contra su médica después de que esta le denegara una baja laboral. En aquella ocasión, según CSIF, la intervención del vigilante de seguridad evitó que el episodio fuera a más.
Alberto Rosales, responsable de CSIF Sanidad en el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan, subrayó que ninguna circunstancia justifica la violencia: "Nada justifica ni una agresión física ni verbal. No podemos consentir que se nos menosprecie como personas ni como profesionales". Rosales añadió que "este tipo de actos repercuten en el normal funcionamiento de los servicios" y reclamó "medidas reales y eficaces para acabar con esta lacra social".
El sindicato, que expresó su apoyo a ambas facultativas agredidas, trasladó al Sescam una serie de exigencias concretas: aumentar y mejorar las medidas de seguridad en los centros de trabajo, incrementar el número de personal de seguridad, incorporar medios técnicos eficaces, impulsar campañas de sensibilización dirigidas a la población y formar a todas las plantillas de los centros sanitarios en habilidades comunicativas y sociales orientadas a la prevención de este tipo de situaciones.
"El mensaje debe ser inequívoco: agredir a un profesional sanitario no puede ser únicamente un problema del profesional agredido. Es también un ataque al propio sistema sanitario y debe recibir una respuesta institucional", concluyó CESM-CLM, que extendió su respaldo a todos los profesionales de la región que hayan sufrido amenazas, insultos o agresiones en el ejercicio de su trabajo.
El Colegio de Médicos asume la defensa jurídica
El Colegio de Médicos de Ciudad Real ha dado un paso más al asumir la asistencia jurídica de la facultativa y comprometerse a acompañarla durante todo el proceso, tanto en el plano legal como en el apoyo institucional. La corporación indicó que se puso en contacto con la médica desde el primer momento para trasladarle "apoyo, cercanía y disposición absoluta".
La institución precisó que esta cobertura se extiende a cualquier médico que sufra una agresión, amenaza, intimidación o coacción en el ejercicio de su profesión. "El Colegio está y estará siempre al lado del médico agredido. Ningún profesional debe sentirse solo cuando es atacado por ejercer su trabajo", señaló la corporación en un comunicado.
El Colegio rechazó con rotundidad cualquier intento de normalizar la violencia en el ámbito sanitario. "Las agresiones a médicos no son hechos aislados ni conflictos menores: son conductas inadmisibles que afectan a la integridad física y emocional de los profesionales, deterioran la relación médico-paciente y ponen en riesgo la calidad de la asistencia", advirtió. La institución animó además a denunciar siempre este tipo de situaciones y comprometió su respaldo activo a quienes lo hagan.
"Proteger a los médicos es también proteger a los pacientes. Un hospital, un centro de salud o un servicio de urgencias deben ser espacios seguros para todos", concluyó el Colegio de Médicos de Ciudad Real, cuya respuesta refuerza el mensaje que ya habían lanzado CESM-CLM y CSIF: "El mensaje debe ser inequívoco: agredir a un profesional sanitario no puede ser únicamente un problema del profesional agredido. Es también un ataque al propio sistema sanitario y debe recibir una respuesta institucional".