La vendimia 2026 arranca en Ciudad Real con una merma de cosecha

La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja) Ciudad Real constata una merma generalizada de la cosecha en los primeros compases de la vendimia provincial, que este año arrancó de forma extraordinariamente temprana, con los primeros trabajos ya en los últimos días de julio.

La sequía prolongada, las olas de calor, las heladas tardías de marzo y la presión de la plaga de conejos se combinan para dibujar una campaña con rendimientos muy desiguales y, en algunos casos, muy por debajo de los registrados el año pasado. La organización exige precios justos que cubran los costes de producción y anuncia vigilancia activa sobre el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.

La vendimia 2026 arranca en Ciudad Real con una merma de cosecha
La vendimia 2026 arranca en Ciudad Real con una merma de cosecha

Asaja Ciudad Real ha constatado una reducción significativa de los rendimientos en el arranque de la vendimia provincial tras casi dos semanas de recolección en distintas zonas productoras. La organización agraria señala como causas principales la falta de precipitaciones, las continuas olas de calor, los daños de las heladas registradas a finales de marzo y la creciente incidencia de la plaga de conejos, factores que se han combinado para generar una de las campañas más complicadas de los últimos años en la provincia de Ciudad Real.

La vendimia de 2026 está marcada, además, por un adelanto sin precedentes en la memoria reciente del sector. Los primeros trabajos se iniciaron ya en los últimos días de julio y los primeros de agosto, situando el arranque de la recolección entre las fechas más tempranas conocidas. En estas primeras semanas, los viticultores han recolectado variedades como Moscatel, Verdejo, Chardonnay y Sauvignon Blanc. A lo largo de esta semana está previsto que se generalice la vendimia de Tempranillo y Macabeo.

Parcelas que no se vendimiará

Aunque Asaja reconoce que todavía es pronto para cuantificar de forma definitiva la producción total de la campaña, la situación sobre el terreno ya anticipa un escenario preocupante. La organización señala que existen parcelas que no van a ser vendimiadas, porque la escasa cosecha disponible —en muchos casos por debajo de los 1.000 kilos por hectárea— no permite cubrir los costes de recolección y supondría pérdidas directas para el agricultor.

La falta de lluvia es el factor más determinante. Las parcelas de secano llevan meses sin recibir aportes de agua y la ausencia de tormentas que hubieran permitido humedecer el terreno ha agravado la situación, según explica la propia organización. El estrés hídrico, además, no ha respetado a los viñedos de regadío: los viticultores disponen de dotaciones de agua cada vez más reducidas para afrontar las necesidades del cultivo. "Esta situación, unida a las elevadas temperaturas, ha condicionado el desarrollo de la uva y está teniendo ya su reflejo en los rendimientos que se están obteniendo durante estas primeras jornadas de vendimia", subrayan desde Asaja.

El rastro silencioso de las heladas de marzo

Las heladas registradas a finales de marzo han dejado también su impronta en la cosecha, aunque sus efectos no siempre resultaron visibles en el momento en que se produjeron. Las bajas temperaturas dañaron numerosas cepas, especialmente en los primeros brotes, y ahora, al llegar la vendimia, determinadas plantas presentan brotación y masa vegetativa pero apenas producción. Asaja denomina este fenómeno como "hielo silencioso": cepas que superaron aparentemente el episodio de frío pero que arrastran un déficit productivo que se ha revelado al llegar el momento de la recolección.

A estos factores climáticos se añade la creciente incidencia de la plaga de conejos, que está provocando pérdidas de cosecha de especial relevancia en los viñedos tradicionales cultivados en vaso. La organización alerta asimismo de que la retirada del mercado de determinadas materias activas, que venían siendo herramientas clave para el control de plagas, está dejando a los agricultores en una situación de especial vulnerabilidad fitosanitaria.

Exigencia de precios justos

Ante este escenario, los viticultores están acelerando los trabajos de recolección para realizar una vendimia rápida y en el momento óptimo, con el objetivo de minimizar el impacto de las condiciones meteorológicas sobre la uva y reducir al máximo la merma final.

Asaja Ciudad Real reclama que la realidad productiva de esta campaña se traslade de forma directa a los precios de la uva. La organización recuerda que a la menor producción registrada se suma un nivel de existencias inferior al del año pasado, un contexto que, a su juicio, "debe quedar reflejado en las operaciones de compraventa". La organización exige precios acordes con los costes de producción y la situación del mercado, y anuncia que permanecerá "especialmente vigilante" durante las próximas semanas para defender los intereses del sector y garantizar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria, que prohíbe a cualquier productor vender por debajo de sus costes de producción.

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