La rave ilegal de Albacete se desinfla tras cinco días y queda en 1.200 asistentes
La rave no autorizada que se celebra desde finales de diciembre en el embalse del Cenajo, en el término municipal de Férez (Albacete), cumple este lunes su quinto día consecutivo, aunque con un notable descenso de asistentes y una salida progresiva de vehículos y personas del recinto.
Según ha informado la Guardia Civil, de las cerca de 3.500 personas que llegaron a concentrarse durante los primeros días de la macrofiesta, en la jornada de este lunes permanecen en la zona alrededor de 1.200 asistentes. Las mismas fuentes han explicado que se está produciendo una evacuación escalonada y han señalado que la previsión es que el evento finalice entre este martes y el miércoles.
La Benemérita ha vuelto a alertar del riesgo que supone la ubicación elegida para la rave, al tratarse de una zona inundable con un terreno inestable, circunstancia que se ve agravada por las precipitaciones registradas en las últimas horas. La lluvia, e incluso la posibilidad de nieve en cotas próximas, está dificultando la salida de vehículos, muchos de ellos furgonetas y caravanas, por caminos de acceso embarrados y con escasa capacidad de maniobra.
Más de 300 agentes de la Guardia Civil, desplazados desde distintas comunidades autónomas, integran el dispositivo de seguridad que se mantiene activo desde el inicio de la concentración. Su labor se centra en controlar accesos y salidas, regular el tráfico en los caminos rurales y prevenir incidentes, además de velar por la seguridad de los propios asistentes ante las condiciones meteorológicas adversas.
Una concentración detectada desde el 30 de diciembre
Los primeros movimientos relacionados con esta rave se detectaron en la noche del martes 30 de diciembre, cuando comenzaron a llegar a Tobarra numerosos vehículos, muchos de ellos procedentes de otros países europeos como Francia y Dinamarca. Tras intentar instalarse en distintos puntos de la comarca, la Guardia Civil logró disolver inicialmente la concentración durante la madrugada del miércoles.
Sin embargo, los participantes trataron de desplazarse a la pedanía de Cordovilla, también en el término municipal de Tobarra, y finalmente regresaron al Embalse del Cenajo, donde consiguieron iniciar la fiesta a última hora del 31 de diciembre. Desde entonces, la afluencia llegó a superar las 3.000 personas y alrededor de un millar de vehículos, consolidando una macroconcentración ilegal que ha obligado a reforzar la vigilancia policial día y noche.
En jornadas anteriores se registraron pequeños incidentes, principalmente relacionados con el tráfico y el acceso a la zona, aunque sin hechos de gravedad. La principal preocupación de las autoridades ha sido, desde el inicio, la seguridad de los asistentes y el impacto ambiental de la concentración en un entorno natural sensible.
Un precedente reciente en Castilla-La Mancha
La celebración de esta rave ha reavivado el recuerdo de un episodio similar ocurrido hace justo un año, cuando se organizó la macrofiesta no autorizada denominada ‘Big Fucking Party 2025’ en las proximidades del aeropuerto de Ciudad Real. Aquel evento congregó durante seis días a miles de personas en furgonetas y autocaravanas, obligando también a desplegar un amplio operativo policial.
Mientras continúa la salida paulatina de asistentes del embalse del Cenajo, la Guardia Civil mantiene la vigilancia y no descarta que las condiciones meteorológicas obliguen a extremar las precauciones en las próximas horas para evitar situaciones de riesgo.