Piqueras alerta en Albacete: "La mentira gana espacio a la verdad"
La Diputación de Albacete entregó este miércoles a Pedro Piqueras la Medalla de Oro, de Honor y Gratitud de la Provincia en un acto celebrado en el Claustro del Centro Cultural La Asunción de la capital, su ciudad natal, con la asistencia de familiares, compañeros de profesión y representantes institucionales de distintos ámbitos.
El veterano presentador aprovechó su discurso para lanzar una advertencia sobre el estado de la profesión: "La mentira está ganando espacio a la verdad", y reclamó "reconquistar el periodismo de rigor" frente al auge del clickbait, la polarización y la simplificación informativa.
Pedro Piqueras Gómez, periodista y durante décadas presentador del telediario de Telecinco, recibió este miércoles 15 de abril la Medalla de Oro, de Honor y Gratitud de la Provincia de Albacete en un acto institucional y emotivo celebrado en el Claustro del Centro Cultural La Asunción de la capital manchega, el mismo edificio en el que hace apenas unos meses acompañó al escritor Ricardo Avendaño. El máximo galardón que concede la Diputación Provincial fue aprobado el 18 de enero de 2024 por unanimidad de todos los grupos políticos y, aplazado entonces por la dana, se hizo efectivo este miércoles ante los suyos. El acto, conducido por la presentadora Raquel Cortijo, incluyó interpretación en lengua de signos a cargo de Belén Quílez y fue arropado por música en directo del Real Conservatorio de Música y Danza de Albacete.
El presidente de la Diputación Provincial, Santi Cabañero, definió el acto como "un acto de justicia" y explicó los tres significados que, a su juicio, adquiere el galardón en la figura de Piqueras. "De oro porque representa una forma de hacer las cosas bien durante mucho tiempo y sin atajos; de honor por lo que sentimos nosotros cuando te oímos decir 'soy de Albacete'; y de gratitud porque esta tierra, cuando alguien le da tanto como lo que tú nos has dado, intenta devolvérselo aunque siempre sepamos que nunca será suficiente", afirmó. Cabañero recordó que la distinción "no pasa todos los días ni pasa porque sí; solo ocurre cuando alguien consigue algo muy difícil: hacer mejor a su tierra desde su trabajo y desde su forma de estar en el mundo". Sobre el papel del homenajeado en la memoria colectiva de la provincia, el presidente señaló que Piqueras ha sido "la forma de contar quiénes somos hacia fuera" y, también, una ayuda para "entender lo que somos hacia dentro", y resumió el sentido del reconocimiento con una imagen deliberadamente cercana: "Más que una medalla, queremos que esto sea un abrazo grande y sincero de toda la provincia".
Un referente que informa sin gritar ni polarizar
Cabañero subrayó el valor de Piqueras como modelo periodístico en tiempos de crispación. A su juicio, el presentador ha demostrado en más de cincuenta años de trayectoria "que se puede llegar a lo más alto sin perder el suelo, sin perder la identidad; que se puede informar con rigor y desde la verdad sin gritar, sin atacar y sin acatar". El presidente recordó además que, aunque Piqueras dejó los informativos diarios "en lo más alto", no ha abandonado el debate público: sigue opinando y analizando, aportando reflexión "con valentía, cuando más necesario es".
El también periodista Manuel Campo Vidal, amigo y compañero de profesión, intervino en el acto con unas palabras que reforzaron el retrato trazado por Cabañero. Campo Vidal recuperó una frase que Pilar Miró le dijo en su día —"la cámara no solo fotografía, sino que también radiografía"— para concluir que las miles de imágenes acumuladas de Piqueras ante las cámaras revelan con claridad "la honestidad, la sensatez y la serenidad". Destacó también su defensa constante de los orígenes y su compromiso democrático, que, en su opinión, se aprecia "quizá incluso más libre" tras dejar el formato diario. "Pedro representa un compromiso con la democracia y un ejemplo de cómo hay que trabajar frente a una cámara cueste lo que cueste", aseveró. Además, no faltó el humor: Campo Vidal señaló a Piqueras como embajador de Albacete y bromeó con que "pensamos que siempre lleva escondida una navajita en el bolsillo".
Piqueras: "Tenemos que reconquistar el periodismo de rigor"
El discurso de cierre del homenajeado fue el más personal y, también, el más político en sentido amplio. Piqueras comenzó con un giro lingüístico revelador: "Es curioso que la medalla se llame de gratitud; yo soy el que está agradecido". Agradeció de manera expresa el consenso de todos los grupos de la Corporación para conceder el galardón y aprovechó la circunstancia para reivindicar el entendimiento por encima de las ideologías: "Me gusta el consenso. Creo que el consenso es posible y creo que nos podemos entender todos, seamos de la ideología que seamos".
En el tramo más analítico de su intervención, Piqueras se mostró muy crítico con el avance de una forma de hacer política y comunicación que describió como contaminada por el insulto, la simplificación y la mentira, aludiendo expresamente al "trumpismo" y a la necesidad de no normalizarlo. "No podemos insultarnos", defendió, insistiendo en que quienes ostentan responsabilidad pública o mediática deben ejercerla desde la educación, una enseñanza que atribuyó a su padre: "La educación no sobra ni entre amigos". Llamó a la audiencia a "fiarse de los que son periodistas serios", a "no vivir del clickbait para todo" y a "no dejarse llevar por noticias que llevan dos líneas y están hechas para alterarnos". Como alternativa, propuso "dudar de las fuentes cuando llegan, leer periódicos y libros, ver televisión seria y fomentar de nuevo el humanismo".
La reflexión central de su discurso fue, sin embargo, una apelación directa a la profesión: "Tenemos que reconquistar el periodismo de rigor". Explicó que la verdad absoluta rara vez está al alcance de nadie, pero que precisamente por eso el deber del periodista es acercarse a ella con honestidad, frente a una época en la que la mentira "escala posiciones y amenaza con desplazar a la verdad del centro del espacio público". Reconoció emocionado que la medalla le importa no por su materialidad, sino por el cariño que encierra: "Significa que mi tierra me quiere".
Albacete como cimiento de una carrera
Piqueras dedicó también un pasaje extenso y cargado de afecto a su relación con Albacete y la provincia. Afirmó que no habría sido nada sin ellas y bromeó con que, si algún día se rodara una película titulada Ocho apellidos albaceteños, él tendría que estar necesariamente en ella. Pero más allá del tono cómplice, dejó una afirmación de gran calado: que Albacete le dio "los cimientos más importantes" para intentar no defraudar. Habló de sus amigos como ancla imprescindible para no perder los pies del suelo, de su familia como sostén decisivo y, de manera especial, de sus padres, a quienes describió como "una pareja complementaria" de la que aprendió valores que le han servido "a cada paso". De su padre, nacido en la cultura del trabajo bien hecho y la alpargatería familiar, extrajo lecciones que luego trasladó al periodismo: "Lo bien hecho, bien parece" y la convicción de que el público siempre nota cuando se cuida cada detalle. "Todo eso es Albacete para mí", resumió.
El acto contó con música en directo interpretada por María Elena Calonge Casero, a la flauta travesera, y Jorge Real Calonge, al violoncello —madre e hijo—, que interpretaron 1492. La conquista del Paraíso, de Vangelis; Salut d'amour, de Edward Elgar; y Cinema Paradiso, de Ennio Morricone. También se proyectó un vídeo-homenaje que recorrió la trayectoria vital y profesional del protagonista. Al equipo de gobierno de la Diputación, encabezado por Cabañero, se sumaron el vicepresidente, Fran Valera, y los diputados Llanos Sánchez, Pilar Callado, José González, Ana Albadalejo, Miguel Zamora, José Antonio Calvo, José Antonio Gómez y Yolanda Ballesteros, además de representantes del resto de grupos de la Corporación. La unanimidad política que rodeó al reconocimiento fue, en palabras del propio homenajeado, uno de los aspectos que más le emocionaron de la jornada: una provincia que, al distinguir a uno de los suyos, quiso reivindicar también una forma de hacer periodismo que, en sus propias palabras, "hoy se ha de reivindicar más que nunca".