El Hospital de Albacete aplica una técnica pionera en Castilla-La Mancha para evitar cirugías

La Gerencia de Atención Integrada de Albacete ha implantado por primera vez en Castilla-La Mancha una técnica percutánea para tratar la insuficiencia de la válvula tricúspide. El nuevo procedimiento permite evitar intervenciones quirúrgicas de alto riesgo en pacientes sin alternativas terapéuticas hasta ahora.
El Hospital de Albacete aplica una técnica pionera en Castilla-La Mancha para evitar cirugías
El Hospital de Albacete aplica una técnica pionera en Castilla-La Mancha para evitar cirugías

La Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Albacete, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ha implantado una técnica novedosa para el tratamiento de la insuficiencia de la válvula tricúspide, un procedimiento que se realiza por primera vez en la Comunidad Autónoma y que está permitiendo evitar cirugías cardíacas complejas en pacientes de alto riesgo.

La iniciativa se desarrolla en el Hospital General Universitario de Albacete, donde la Unidad de Hemodinámica, en colaboración con las secciones de imagen y cardiología clínica, ha puesto en marcha el denominado ‘Programa valvular tricuspídeo’ para mejorar la atención a pacientes con esta patología cardíaca.

La insuficiencia de la válvula tricúspide afecta a una de las cuatro válvulas del corazón y, aunque puede tener diferentes causas, en muchos casos se debe a la dilatación del ventrículo o de la aurícula derecha, lo que provoca alteraciones en la anatomía y en la mecánica normal de la válvula y de los músculos que regulan su correcto funcionamiento.

Una alternativa menos agresiva a la cirugía

El jefe de la Unidad de Hemodinámica, Jesús Jiménez Mazuecos, ha explicado que “hasta hace unos años la única solución posible ante problemas valvulares era la cirugía, una forma de tratamiento agresiva y no exenta de riesgos”.

La GAI de Albacete cuenta con 14 años de experiencia en el tratamiento percutáneo de enfermedades valvulares cardíacas. Primero se abordó la válvula aórtica, posteriormente la válvula mitral y, ahora, se ha iniciado el tratamiento de la tercera válvula con mayor prevalencia de problemas: la tricúspide.

Según ha detallado Jiménez Mazuecos, “la técnica consiste en colocar uno o varios clips a través de un catéter que se introduce por la pierna, con el objetivo de aproximar los velos de la válvula tricúspide que, en determinados pacientes, se encuentran separados, permitiendo así que la válvula insuficiente funcione correctamente”. El especialista ha subrayado que “con esta técnica evitamos la cirugía y ofrecemos una solución a pacientes que no tenían opciones”.

El jefe de Hemodinámica ha puntualizado que los pacientes con insuficiencia tricúspide severa “tienen actualmente muy pocas alternativas de tratamiento; hasta ahora solo podían ser operados, pero se trata de pacientes de muy alto riesgo, y en la mayoría de los casos únicamente se podía ofrecer un tratamiento paliativo conservador”.

Formación especializada y primeros resultados

Antes de implantar esta técnica, durante dos años, un equipo del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete se ha formado mediante la asistencia a congresos especializados, donde se realizaban casos en directo. Además, para los primeros procedimientos, el Hospital General Universitario de Albacete ha contado con la tutorización de un facultativo experto en este tipo de intervenciones.

Hasta el momento, la Unidad de Hemodinámica de la GAI de Albacete ha aplicado esta técnica en cinco pacientes, y se estima que anualmente puedan realizarse entre ocho y diez procedimientos dentro del ‘Programa valvular tricuspídeo’.

Con la implantación de esta técnica pionera, el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha y el Hospital General Universitario de Albacete refuerzan su apuesta por la innovación sanitaria, el desarrollo de tratamientos punteros y la mejora de la atención especializada, evitando tanto cirugías de alto riesgo como derivaciones a otros centros fuera de la provincia.

Comentarios