Detenido en Albacete por estafar 37.706 euros con tarjetas de combustible
La Policía Nacional ha detenido en Albacete a un hombre acusado de estafar 37.706 euros a una empresa de la ciudad mediante el uso fraudulento de sus tarjetas de combustible corporativas durante menos de un año.
El detenido accedió al recinto de la compañía saltando la valla perimetral de seguridad, sustrajo las tarjetas de los vehículos de flota y las empleó de forma reiterada en gasolineras de Albacete y municipios limítrofes. Para pasar desapercibido, utilizó uniformes de la propia empresa.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Albacete a un hombre como presunto autor de los delitos de robo con fuerza y estafa continuada contra una empresa de la ciudad, a la que defraudó 37.706 euros mediante el uso ilícito de las tarjetas de combustible de su flota de vehículos. El fraude, que se prolongó durante menos de un año, pasó inadvertido hasta que los responsables de la compañía detectaron desajustes en sus facturas de carburante y presentaron denuncia ante la Policía Nacional.
La investigación arrancó precisamente a raíz de esa denuncia. Los directivos de la empresa advirtieron anomalías en sus últimas liquidaciones de combustible que no cuadraban con el uso habitual de la flota. Al revisar los movimientos, descubrieron que eran víctimas de un fraude que hasta entonces había pasado completamente inadvertido, según explicaron las fuentes policiales, debido a "la perfección de su ejecución".
La mecánica del fraude
El presunto autor estudió durante tiempo las rutinas de la compañía para actuar en los momentos de menor vigilancia. Aprovechando determinadas franjas horarias, saltaba la valla perimetral de seguridad del recinto donde se custodiaban los vehículos corporativos. Una vez dentro, localizaba las llaves de los automóviles, abría los coches y sustraía únicamente las tarjetas de combustible, dejando las llaves en su lugar para no levantar sospechas y dificultar la detección del robo.
Para moverse con total libertad, el detenido utilizó dos uniformes diferentes de la propia empresa, lo que le permitió circular tanto dentro del recinto como en las gasolineras con la apariencia de un empleado en horario laboral. Tras hacerse con las tarjetas, volvía a saltar la valla y abandonaba el lugar cuando nadie le observaba.
Repostajes masivos en varias gasolineras
Con las tarjetas en su poder y vestido con ropa corporativa de la firma, el detenido acudía de forma reiterada a distintas estaciones de servicio de Albacete y de localidades limítrofes para realizar repostajes de gran volumen. Las pesquisas policiales establecieron un patrón claro en su modus operandi: siempre repostaba el vehículo que conducía —llegó a emplear hasta tres coches diferentes a lo largo del tiempo— y, además, rellenaba bidones que transportaba en los maleteros para maximizar el beneficio obtenido por cada uso de las tarjetas.
De esta forma, y mediante un esquema que combinaba el acceso físico al recinto de la empresa con una suplantación visual de la identidad corporativa, el presunto estafador consiguió acumular un perjuicio económico de 37.706 euros en menos de un año de actividad delictiva continuada.
Identificado y detenido
La investigación policial, apoyada en medios técnicos y en un dispositivo de seguridad específicamente desplegado para el caso, permitió identificar plenamente al presunto autor. Los agentes procedieron a su detención, que quedó formalizada por los delitos de robo con fuerza y estafa continuada. El caso pone de manifiesto cómo el fraude interno con tarjetas corporativas puede pasar desapercibido durante meses cuando el autor conoce en profundidad los procedimientos y rutinas de la organización víctima.