El PP respalda el discurso del Rey y la izquierda lo critica por decepcionante

Las primeras reacciones políticas al Mensaje de Navidad de Felipe VI evidencian una clara división: respaldo del Partido Popular y del PSOE al llamamiento a la convivencia, y duras críticas desde la izquierda y el ámbito republicano, que reprochan al monarca falta de autocrítica y respuestas a los problemas sociales actuales.
El rey Felipe VI durante su Mensaje de Navidad de este año 2025 ofrecido desde el Palacio Real
El rey Felipe VI durante su Mensaje de Navidad de este año 2025 ofrecido desde el Palacio Real

Las primeras reacciones políticas al Mensaje de Navidad pronunciado por Felipe VI han puesto de manifiesto una nítida polarización en torno a las palabras del jefe del Estado. Mientras el PSOE, como partido de Gobierno, y los principales dirigentes del Partido Popular han valorado positivamente el contenido del discurso, las formaciones de izquierda y republicanas, desde Podemos a Sumar y ERC, han expresado críticas severas, cuestionando tanto el enfoque como el papel de la monarquía.

En su intervención de Nochebuena, el Rey apeló a la ejemplaridad del conjunto de los poderes públicos, al diálogo y a la convivencia democrática, además de advertir del “hastío, desencanto y desafección” que provoca entre los ciudadanos la tensión permanente en el debate político. Un mensaje que ha sido interpretado de forma muy distinta según el signo político.

El PSOE celebra el llamamiento a la convivencia y al diálogo

El PSOE ha celebrado el discurso del Rey, destacando su llamamiento a la convivencia democrática y su advertencia sobre la amenaza que suponen los extremismos, los radicalismos y los populismos en un contexto de crisis de confianza en las instituciones.

La presidenta del partido, Cristina Narbona, valoró positivamente el mensaje en unas declaraciones remitidas a los medios, en las que subrayó que el discurso estuvo muy centrado en la defensa de la convivencia democrática y en la necesidad de preservar la confianza en las instituciones como elemento imprescindible para “preservar el bien común”.

Narbona puso en valor la reivindicación de la Transición democrática, destacando que fue posible gracias a la voluntad compartida de fuerzas políticas muy diferentes que decidieron trabajar unidas para avanzar hacia la democracia. Asimismo, destacó la defensa de los valores constitucionales y europeos y la advertencia del monarca sobre los riesgos que suponen los populismos y los extremismos, alimentados —según los socialistas— por las desigualdades y la desinformación.

Desde el PSOE reafirmaron su compromiso con la defensa de la integridad de las instituciones, la máxima ejemplaridad en la acción pública y la atención a los colectivos más vulnerables. También subrayaron que el partido trabaja para abordar problemas como la vivienda, el coste de la vida, las emergencias climáticas y la incertidumbre tecnológica, cuestiones mencionadas por Felipe VI en su mensaje, y reclamaron corresponsabilidad de todas las administraciones y partidos para afrontarlas.

Respaldo del Partido Popular

Desde el Partido Popular, su presidente, Alberto Núñez Feijóo, fue uno de los primeros en reaccionar, mostrando su respaldo a las palabras del monarca a través de las redes sociales. “Suscribo las palabras del Rey”, escribió, destacando el llamamiento a cuidar la convivencia entre españoles, sin olvidar los desafíos actuales, y reivindicando la Constitución y Europa como garantes de libertad y prosperidad. En su mensaje, Feijóo defendió que España merece un futuro en el que caminar juntos “sin barreras ni muros”.

También desde la dirección del PP, la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, calificó el discurso como un “gran mensaje”, subrayando especialmente la apelación al coraje de la Transición, la necesidad de preservar la convivencia democrática y el valor de la confianza como elemento esencial para el progreso del país.

En términos similares se expresó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien compartió en sus redes sociales varios fragmentos literales del discurso. Ayuso puso el acento en la idea de que “España ha progresado cuando hemos sabido encontrar objetivos que compartir” y recordó, citando al propio monarca, que la convivencia no es un legado imperecedero, sino una construcción frágil que exige cuidado diario y confianza mutua.

Críticas desde Podemos, Sumar y el ámbito republicano

El tono fue radicalmente distinto entre las formaciones de izquierda y republicanas. El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso, Gabriel Rufián, optó por la ironía y la sátira, difundiendo en redes sociales un meme con una imagen de Lenin correspondiente al cuadro “Lenin proclama el poder soviético en el Instituto Smolny”, una publicación interpretada como una crítica directa al mensaje institucional del Rey.

Desde Podemos, su secretaria general, Ione Belarra, acusó al monarca de subirse a un discurso antipolítico y calificó su intervención de estar “plagada de lugares comunes”. Belarra reprochó además que, a su juicio, Felipe VI evitara una referencia explícita a la dictadura franquista, aludiendo a ella de forma indirecta, y afirmó que la desmemoria es uno de los principales motores de la ultraderecha.

Más dura aún fue la eurodiputada de Podemos Irene Montero, quien sostuvo que “el Rey juega para la derecha” y defendió que la monarquía forma parte del problema político y social del país. En su mensaje, criticó la reivindicación de la Transición como “modélica” y acusó a la institución monárquica de depender de que nada cambie en cuestiones como la corrupción, el machismo o la desigualdad.

Por su parte, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, calificó el discurso del Rey de “decepcionante”. Frente a la apelación al pasado, reprochó que, ante problemas actuales como la desigualdad, la precariedad laboral o la crisis de la vivienda, no baste con exaltar logros históricos, sino que la democracia debe defenderse garantizando derechos “aquí y ahora”.

Rechazo del independentismo catalán

Las reacciones más críticas llegaron desde el independentismo catalán. El secretario general de Junts per Catalunya, Jordi Turull, calificó de “surrealista” que Felipe VI apelara a acabar con los extremismos y la crispación, y sostuvo que el Rey fue “el más extremista y radical contra la convivencia democrática” durante el proceso independentista catalán.

Turull recordó el discurso pronunciado por el monarca tras el referéndum unilateral del 1 de octubre de 2017, y afirmó que entonces alentó una respuesta judicial dura contra los líderes independentistas. “Credibilidad cero”, sentenció, reiterando su llamamiento a la unidad de acción del independentismo.

Por su parte, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, evitó valorar directamente el discurso navideño, aunque afirmó que el Rey hizo en su día “apología de la violencia” en relación con las actuaciones policiales del 1-O. Junqueras aseguró que su formación seguirá trabajando para ofrecer “esperanza” a Cataluña y lograr más recursos, fuerza y competencias.

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