Bellido tilda de "cobardía" el bloqueo del PP al nuevo Estatuto
El presidente de las Cortes regionales acusa a los ‘populares’ de deslealtad y cobardía al retirarse del acuerdo estatutario y advierte de que la reforma queda en una situación de fragilidad.
Además, reclama adelantar las elecciones generales antes de 2027 al considerar que el Gobierno central carece de un plan legislativo claro y está pagando un alto coste electoral.
El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, ha afirmado que la reforma del Estatuto de Autonomía de la región queda en una situación de “fragilidad” tras la enmienda presentada por el Partido Popular regional para no modificar la horquilla de diputados de la Cámara autonómica. Bellido ha atribuido esta decisión a la “cobardía” del PP y a su subordinación a intereses nacionales y al auge de Vox, al tiempo que ha pedido la convocatoria de elecciones generales anticipadas al considerar que la actual legislatura está “agotada”.
Las declaraciones se han producido en una entrevista concedida a Radio Castilla-La Mancha, en la que el presidente del Parlamento autonómico ha abordado tanto el bloqueo del Estatuto como la situación política nacional y sus efectos en los resultados electorales autonómicos.
El Estatuto, en riesgo tras la ruptura del acuerdo
Bellido ha lamentado que el PP se haya “bajado del acuerdo” después de dos años de negociación del nuevo Estatuto de Autonomía, un texto que, según ha defendido, ha incorporado propuestas de colectivos sociales y buscaba representar “al conjunto de Castilla-La Mancha”. A su juicio, la retirada de los ‘populares’ supone “una deslealtad muy grande” y deja en una posición muy delicada la posibilidad de sacar adelante la reforma.
“El Estatuto no se planteó para aprobarse con un 51 % frente a un 49 %, como hizo en su día la expresidenta popular María Dolores de Cospedal, sino para que fuera el Estatuto del 90 % de Castilla-La Mancha”, ha subrayado. En este sentido, ha criticado que el PP anteponga “los intereses del Partido Popular y sus complejos ante Vox” a los de la región.
El presidente de las Cortes ha recordado que el incremento de escaños pactado no tendría efectos inmediatos, ya que solo entraría en vigor tras las elecciones autonómicas de 2031 y requeriría el respaldo de una mayoría reforzada del Parlamento regional. Además, ha defendido que, incluso con ese aumento, Castilla-La Mancha seguiría siendo la comunidad autónoma “más austera” en número de diputados.
“No son de fiar”: críticas al PP regional y comparación con otras comunidades
Para Bellido, el debate de fondo no es el número de parlamentarios, sino la fiabilidad política. “El problema es si son de fiar quienes dicen una cosa y hacen la contraria pensando en el cálculo electoral”, ha señalado, aludiendo directamente al PP y a su relación con Vox, formación que, a su juicio, “no cree ni en Castilla-La Mancha ni en el Estado de las autonomías”.
En este punto, ha afirmado que uno de los principales hándicaps de la región es que el PP castellanomanchego está “absolutamente subordinado” a la dirección nacional del partido, algo que, según ha dicho, no ocurre en comunidades como Andalucía, la Comunidad Valenciana o Galicia. “Jamás se le habría ocurrido al PP nacional llevarle la contraria al PP andaluz en su Estatuto”, ha asegurado.
Frente a ello, ha contrapuesto la figura del presidente autonómico y secretario general del PSOE regional, Emiliano García-Page, destacando que ha sabido enfrentarse a su propio partido a nivel nacional cuando ha considerado que estaban en juego los intereses de Castilla-La Mancha. “Cuando ha tenido que elegir entre el PSOE y la región, siempre ha puesto por delante a Castilla-La Mancha”, ha afirmado.
Petición de elecciones generales en una “legislatura agotada”
En el ámbito nacional, Bellido ha reclamado la convocatoria de elecciones generales para que se celebren antes de las autonómicas y municipales de 2027, al considerar que la legislatura está “agotada” y carece de un plan claro. “¿Cuál es el plan de esta legislatura? ¿Qué leyes espera sacar el Gobierno?”, se ha preguntado.
El presidente de las Cortes ha analizado los resultados de las recientes elecciones autonómicas en Aragón, donde el PSOE ha pasado de 23 a 18 diputados, y ha recordado también la caída socialista en Extremadura. A su juicio, los resultados son “muy contundentes” y evidencian que, aunque los candidatos regionales intentan centrar el debate en cuestiones autonómicas, la campaña se ve absorbida por la polarización nacional. “El mensaje es: si no quieres que gobierne Pedro Sánchez, vótame a mí”, ha resumido.
Bellido ha sido especialmente crítico con el análisis realizado por la Ejecutiva Federal del PSOE, que ha calificado de “superficialidad escandalosa”. En su opinión, si el problema es la falta de movilización en las autonómicas, la solución pasa por convocar elecciones generales y comprobar si realmente la ciudadanía responde.
Coste electoral de las decisiones del Gobierno central
El presidente del Parlamento regional ha señalado que cada ley aprobada en el Congreso ha tenido “un altísimo precio” para los socialistas y ha provocado una desconexión con los valores tradicionales de un partido socialdemócrata. Ha citado como ejemplo la ley de amnistía a los políticos catalanes implicados en el ‘procés’ o la propuesta de financiación autonómica, decisiones que considera contrarias a la tradición política del PSOE y que, según ha dicho, están teniendo un coste electoral que no asume directamente el Gobierno central, sino los candidatos autonómicos.
Aun reconociendo que el Ejecutivo nacional “hace muchas cosas bien”, Bellido ha advertido de que en comunidades como Aragón o Extremadura —y previsiblemente también en Castilla y León y Andalucía— se están computando en las urnas cuestiones ajenas a la gestión regional.
Llamamiento al entendimiento frente al auge de la ultraderecha
Finalmente, ante el crecimiento de Vox y de planteamientos “cada vez más autocráticos” a nivel mundial, Bellido ha defendido la necesidad de que PP y PSOE abran debates internos profundos y compartidos. Ha apostado por que ambos grandes partidos, que representan a la mayoría de los españoles, sean capaces de entenderse en cuestiones esenciales para consolidar la sociedad del bienestar.
“Es imprescindible encontrar un punto de vista común y un camino en el que ambos puedan avanzar juntos”, ha concluido.