Page reivindica la identidad como arraigo y no como arma arrojadiza
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, defendió este sábado en Paterna (Valencia) que la identidad es un símbolo de arraigo y no un arma política, en el acto del Día de Castilla-La Mancha en la Comunidad Valenciana celebrado ante 550 representantes de las casas regionales manchegas afincadas en tierras valencianas.
García-Page, nombrado 'Manchego de Honor' en el acto, apeló a la gratitud hacia quienes "tuvieron que dejar la tierra sin olvidar las raíces" y recordó la DANA del 29 de octubre de 2024 como expresión de la solidaridad entre ambas regiones. Le acompañó el vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reivindicó este sábado, 11 de julio de 2026, en Paterna (Valencia) la identidad como un símbolo de arraigo y no como instrumento de confrontación política. Lo hizo ante cerca de 550 invitados procedentes de las distintas casas regionales que integran la Federación de Comunidades Originarias de Castilla-La Mancha en Valencia, reunidos en el Auditorio Municipal Antonio Cabeza de Paterna con motivo de la celebración del Día de Castilla-La Mancha en la Comunidad Valenciana. El acto coincidió con el 20 aniversario de dicha federación.
García-Page fue nombrado 'Manchego de Honor' en el transcurso del acto, un reconocimiento que aprovechó para trasladar un mensaje de convivencia y memoria a la diáspora castellanomanchega establecida en tierras valencianas. "Tener identidad no es un problema", afirmó. "No pasa nada por ser de aquí y de allá; es más, caben muchas identidades al mismo tiempo. Aquí hay muchos ejemplos de gente que es del pueblo donde ha nacido, o de donde nacieron sus padres, pero al mismo tiempo es de donde han sido acogidos".
El presidente subrayó que el único escenario en que la identidad resulta negativa es cuando se instrumentaliza políticamente. "La identidad solo es mala si se utiliza como arma arrojadiza. Ante eso, nosotros defendemos lo contrario", declaró ante los asistentes.
La DANA de Valencia, referente de unidad entre territorios
En un momento del discurso, García-Page dirigió la mirada hacia el pasado reciente de la Comunidad Valenciana para apelar al vínculo emocional entre ambas regiones. Recordó que el 29 de octubre de 2024, "toda España sintió una inmensa solidaridad y un inmenso cariño por todo el pueblo de Valencia ante la tremenda y trágica DANA que sufristeis y que sufrimos". La mención en primera persona del plural fue leída como un gesto deliberado de identificación con el dolor ajeno.
El acto también sirvió al presidente para mostrar reconocimiento expreso hacia el anfitrión del evento, el alcalde de Paterna y senador por la Comunidad Valenciana, Juan Antonio Sagredo Marco, a quien destacó por su "gran capacidad política de gestión".
Veinte años de la Federación y el símbolo de las raíces
La efeméride del 20 aniversario de la Federación de Comunidades Originarias de Castilla-La Mancha en Valencia impregnó el tono del discurso presidencial. García-Page incorporó expresamente la fecha para subrayar la vigencia de los lazos entre los emigrantes manchegos y su tierra de origen. "Somos lo que somos, somos en realidad lo que sentimos, y yo lo que siento, particularmente, como presidente, es una enorme gratitud por toda la gente que tuvo que dejar la tierra, pero que lo hizo sin olvidar las raíces, gente que ha echado también raíces aquí", aseveró.
El mandatario cerró su intervención con una metáfora de claro carácter simbólico: lo que sostiene un árbol y le proporciona alimento son sus raíces, y no una sola, sino muchas. "No hay que tener miedo a tener muchas raíces, siempre y cuando acaben en el mismo tronco", concluyó. García-Page reconoció la labor de las casas regionales como pilares de esa identidad compartida y apeló a su continuidad con un mensaje directo a los presentes: "Las casas regionales hacen un trabajo esencial para reforzar esa maravillosa combinación para sentirse lo que somos: españoles. Os necesitamos de corazón".
La víspera: Benetússer y Alfafar, la identidad forjada en la adversidad de la DANA
La jornada del presidente en la Comunidad Valenciana había arrancado la tarde del viernes, con dos visitas a las sedes de las comunidades originarias de Castilla-La Mancha en Benetússer y Alfafar, dos municipios de la provincia de Valencia que figuraron entre los más castigados por la DANA de 2024. García-Page recorrió ambas localidades para reconocer en sus vecinos "la capacidad de superación ante las inundaciones" y para trasladar un mensaje de fraternidad territorial que anticipó el tono del acto del día siguiente en Paterna.
En ese marco, el presidente aprovechó también para referirse al incendio forestal declarado en Los Gallardos (Almería), al que calificó como una nueva expresión de la vulnerabilidad de los territorios frente al cambio climático. "La realidad es que, al final, estamos expuestos al cambio climático, frente a aquellos que frivolizan con ello o piensan que es un invento", señaló. Confirmó que ya había contactado con el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, al que ofreció "toda la ayuda de la Administración regional". "Hoy, un poco, nos sentimos todos de Almería, nos sentimos de Andalucía", rubricó.
"Fraternidad sin exclusión": identidad que une, no que separa
Fue precisamente en Benetússer y Alfafar donde García-Page acuñó la expresión que vertebraría todo su discurso de las dos jornadas: "fraternidad sin exclusión". "Aquí celebramos Castilla-La Mancha, pero celebramos Valencia y celebramos España. El sentirte de tu tierra no tiene por qué significar sentirte ajeno en otra", afirmó. Reivindicó también la diversidad del país —"inmensa, incluso en idiomas, en culturas o en tradiciones"— como un valor que hace más significativa la unidad: "La unidad que se refleja merece la pena cuando hay mucha diversidad, porque si no es otra cosa".
La alcaldesa de Benetússer, Eva Sanz Portero, y el alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara Monlleó, agradecieron el apoyo recibido de todas las administraciones durante los peores momentos de la DANA, con mención expresa a Castilla-La Mancha. Ambos reconocieron además la contribución histórica de la comunidad castellanomanchega al desarrollo y crecimiento de la Horta Sud, el área metropolitana de Valencia, donde la presencia manchega ha dejado una huella indeleble en el tejido social y económico de la región.